En un salón de clases nació la casa ganadora del Solar Decathlon 2015

En un salón de clases nació la casa ganadora del Solar Decathlon 2015

Diciembre 17, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Fue en la Universidad ORT de Uruguay que nació la Casa Uruguaya, una vivienda hecha de madera que tiene un sistema de aire acondicionado amigable con el planeta. Le contamos la historia detrás de este prototipo.

[[nid:491443;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/12/casa-uruguaya-734.jpg;full;{Fotografías colgadas en Facebook muestran cómo fue la preparación del grupo de la Casa Uruguaya para llegar al Solar Decathlon en Cali. Quedaron campeones de la competición. Fotografías tomadas del perfil de Facebook 'La Casa Uruguaya'}]]Los 33 estudiantes uruguayos, que por primera vez visitaban a Cali, no se imaginaron que  ganarían el Solar Decathlon América Latina y el Caribe 2015 con un prototipo que nació de unir sus ideas  hace un año y medio en un salón de clases de la Universidad ORT de Uruguay. Lea también: Cali será de nuevo sede del Solar Decathlon en el 2017. O por lo menos así lo cree Daniel Merlinski, ingeniero eléctrico  de 25 años uno de los artífices de la Casa Uruguaya, premiada el pasado martes como la casa más sostenible del mundo.  “La Casa Uruguaya nace como una materia electiva cuando nuestro director Eliseo Cabrera se entera que se va a hacer un Solar Decatlon en Cali,  entonces empezó con la Facultad de Arquitectura a conformar el  grupo total”, afirma el joven, quien debe regresar a su país mañana. La inspiración de esa casa, cuenta  el profesor Andrés Eliseo Cabrera, quien acompañó a la delegación uruguaya en el Solar Decathlon de Cali, llegó después de conocer una experiencia extranjera de vivienda sostenible. “Todo empezó  cuando el prototipo Casa Alemana visitó Uruguay en una exposición de viviendas sostenibles  gestionada por la Cámara de Comercio uruguayo-alemana y varias otras de Latinoamérica”, afirma el ‘cerebro’ de este proyecto. En 2013, cuando Cabrera se enteró de que Cali sería la sede del Solar Decathlon 2015, se concentró en el desarrollo de un prototipo con el que pudiera concursar la universidad. El primer paso fue crear al interior de la  ORT una asignatura electiva llamada ‘Taller de Solar Decathlon’.  20 estudiantes se inscribieron y con ellos el maestro  empezó a diseñar la propuesta.  Se  ideó una casa innovadora, dotada de   aire acondicionado  con un sistema impulsado por aire caliente producido por  la vivienda que consume 450 watts. Uno convencional gasta 2200 watts. También, se logró que las  luces de la vivienda se controlaran desde el celular o a través de una página web.   En 2014 se inscribió el proyecto para la competencia mundial. Al llenar el formulario, se bautizó como  Casa Uruguaya,  retomando la experiencia de la Casa Alemana que había estado de visita en Montevideo, la capital de Uruguay. Comenta Cabrera que la electiva fue pensada y planeada únicamente para que fuera un semillero de conocimiento para construir el prototipo, que tiene 76 metros cuadrados de área y en la que podría vivir una familia de cinco personas y que podría costar menos de 50.000 dólares si llegara a construirse en masa. Cuenta que desde que inició su carrera como docente, en  1989,  nunca  había tenido un grupo tan motivado y tan responsable en una materia para preparar un concurso.  “Creo que esa fue la clave para llegar tan arriba como equipo”, dice el profesor.  Después de arrancar las primeras jornadas de trabajo, que involucraba en un comienzo a estudiantes de Arquitectura, al proceso se vincularon estudiantes y egresados de facultades de Ingeniería, Telecomunicaciones e Ingeniería Electrónica.  Recuerda que una semana antes de enviar la propuesta a Colombia, un equipo de profesionales en Admninistración de Empresas se unió al grupo para manejar el presupuesto del proyecto, que entre inversión de privados y aportes del Solar Decathlon, alcanzó los 120.000 dólares. El prototipo fue exhibido en Uruguay antes de llegar a Cali. Esto ocurrió el pasado mes de  septiembre en la Plaza de la Democracia de Montevideo, donde fue visitado por 4000 personas en tres días. Los medios de comunicación registraron la noticia. Después de terminada la exhibición, el grupo empezó el desmonte para enviarla a Colombia por barco en dos contenedores, una travesía que tardó 37 días.  “Parece mentira que para comunicar Montevideo y Cali no haya un camino terrestre entre los dos sino que toque  mandar la carga por mar desde la capital para pasar por Brasil y Cartagena, para luego desembarcar en camiones para traer la casa a Cali por tierra”, afirma el docente.  Dice que la casa en cinco días inicia viaje de regreso a suelo uruguayo. En febrero de 2016 se armará de nuevo y la idea de estos uruguayos estará en exposición permanente y gratuita en el Parque de Exposiciones del Laboratorio Tecnológico del Uruguay.

 

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