"En muchas megaobras de Cali se olvidó al ciclista": experto en planeación vial

Octubre 06, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Luz Jenny Aguirre y Zulma Lucía Cuervo | Reporteras de El País

"El Corredor Verde me parece genial: con carriles de tres metros (en vez de 3,6 metros) y un espacio para un tren ligero. Si en 20 o 30 años deciden hacer esta obra no tienen que romper toda la ciudad para encontrarle un sitio", dice William Vallejo, experto en planeación vial.

El caleño William Vallejo es uno de los cerebros de la planeación vial de Nueva York.

William Vallejo es un ingeniero topógrafo de la Universidad del Valle que hace doce años se fue del país y hoy es uno de los cerebros de la planeación urbana de Nueva York. Llegó a la Gran Manzana en un momento crítico, cuando sus autoridades empezaron a pensar cómo hacer el espacio más amigable para la gente, ante la acelerada explosión demográfica de la ciudad. Es así como este caleño, que creció en el barrio Salomia, ha estado detrás de las grandes transformaciones que se han hecho en esta capital para peatones y ciclistas. Ese mismo momento crítico, que hay que aprovechar, es el que está pasando Cali ahora, dice. Afirma que la Sultana del Valle aún está pensando primero en los carros antes que en los ciudadanos. Cuéntenos cómo nace el proceso de transformación urbana de Nueva York...El alcalde Michael Bloomberg decidió mirar hacia el futuro. Les encargó a todos los jefes de los departamentos un plan para sostener esta ciudad al 2030, porque se calculó que vamos a crecer en un millón de habitantes hacia ese año y como estaban las cosas no teníamos dónde ponerlos ni cómo transportarlos. Así nace el Plan NYC2030 de sostenibilidad a largo plazo. La movilidad es una de sus columnas, con metas como que cada neoyorquino tuviera que caminar desde su casa no más de diez minutos para encontrar un espacio público al aire libre, reducir la mortalidad de peatones y construir 560 kilómetros de bicicarriles. Había que convertir la calle en algo para todos, que dejara de ser un 90 % para los carros, cuando solo el 20 % se mueve por ese medio. Es lo que llaman la “democratización del espacio”...La calle es para todos y todos tienen derecho al espacio. Entonces cambiamos todas las políticas: antes era, primero los carros, luego camiones, transporte público, peatones y bicicletas. Ahora es al contrario: carros es el último nivel, y subiendo, transporte de carga, público, bicicleta y peatón, que es el rey de la calle. Después de tomar la decisión política de hacer el cambio, ¿cómo lo convierten en una realidad?Aparece el tema crítico: el dinero. Justo en esa época llega la crisis económica de la ciudad, con la burbuja inmobiliaria, y prácticamente todos los bancos quiebran. En el 2007 el Gobierno local tenía casi US$4 millones de superávit y en el 2008 ya no había nada. Entonces creamos algo que se llamó el ‘Kit de herramientas’, que resolvía aquello de cómo vamos a cambiar una calle sin que haya construcción. Lo hicimos con materas, sillas, pintura y delineadores de plástico. Así fue como empezamos.Algunos ejemplos...El Madison Square Garden, que tiene, a mi juicio el edificio más lindo de Nueva York (Flatiron Building): uno llega a él por la Quinta Avenida y dos cuadras antes el andén se acababa, porque era una intersección grandísima, con una maraña de vías. Lo que hicimos fue que cerramos Broadway al tráfico, de tres carriles la pasamos a uno. Hicimos un estudio de tráfico muy sencillo. Destecnificamos la ingeniería y lo volvimos algo más fácil de hacer. Con ideas como esas hoy en día, siete años después, en Nueva York hay más de 50 plazas públicas (se han recuperado 105.000 metros cuadrados para la gente, que antes eran para los carros), se pasó la meta de 560 kilómetros de bicicarriles y el crecimiento del número de usuarios de bicicleta es del 117 %.Cómo hicieron para cambiar la mentalidad y que la gente se aguantara que le redujeran los carriles...Ir en carro a Manhattan es el error más grande del mundo. Se hizo, entre algunas medidas, subir el precio del parqueo en la calle: cuando das parqueo gratis, la gente no se baja del carro, para que los ciudadanos se bajen del auto lastimosamente hay que tocarles el bolsillo. Con ello más gente se subió al transporte público. ¿Tuvieron protestas?Las quejas llegaron más que todo por los bicicarriles, porque la gente que ha manejado toda su vida no considera al ciclista parte del tráfico, lo ve como un estorbo. La percepción en cualquier parte es que es un desperdicio quitarle un carril al carro, que eso se vuelve un caos, pero nosotros probamos que eso no es cierto. Hoy en día los carros de Manhattan se mueven un 7 % más rápido que antes, quitándoles 105.000 metros cuadrados. ¿Cómo ganan todo ese espacio para espacio público, compran terreno?Hay cero construcción, existe mucho espacio desperdiciado en carriles para carros. Por ejemplo, cuando tenemos una intersección que no es la típica en cruz, por lo general se forma una figura que puede ser un triángulo. Ese es un espacio muerto, que sirve como parque, adecuándolo. No construimos un sardinel en siete años, ni cambiamos una calle, todo fue hecho con sardineles pintados, nos inventamos el concepto de ‘mover el sardinel’. Otro ejemplo: por lo general los carros se parquean al lado del andén. Lo que hicimos fue poner al carro a proteger al ciclista, en una línea de parqueo flotante, en un carril por donde pasaban los carros antes, así creamos la ciclorruta entre el sardinel y los carros estacionados. Lo único que tuvimos que hacer fue pintar la calle. Todo fue hecho con personal del Departamento (Secretaría de Tránsito), sin contratistas externos, ni asesorías ni estudios contratados.Cuando empezamos esta conversación usted dijo que el momento de hoy de Cali se parece a ese que vivió Nueva York hace siete años, ¿Qué está pasando en Cali hoy?La gente se está empezando a dar cuenta que la ciudad va por el camino que no es, los ciudadanos se quejan mucho del transporte público, los trancones y la falta de espacio para caminar. Esos son indicadores de que la ciudad no está bien en movilidad y de que hay desigualdad en la distribución del espacio público. En el centro no hay dónde sentarse. Cali no es una ciudad amable con sus ciudadanos. La ciudad tiene que aprovechar este buen momento que le dejan los Juegos Mundiales, el Petronio, etc., para cambiar eso. Si uno quiere una ciudad exitosa, hay que convertirla en una ciudad exitosa, porque eso no va a pasar por inercia.¿Y cómo se hace eso, en el caso de Cali?Se necesitan liderazgo político, visión para no mirar solo los microproblemas y objetivos muy claros. Para eso es el POT (Plan de Ordenamiento Territorial), la gente tiene que estar enterada, participar y exigirles a los gobernantes la ciudad que queremos. Que falte una letra en una medalla no puede volverse un escándalo público, que si eso pasa otra vez, la ciudad sea tan bonita que a la gente no le importe.¿Qué piensa del hundimiento de la Avenida Colombia y de su bulevar?Me da mucha alegría ver que Cali puede llevar a cabo un proyecto de tal magnitud. Del bulevar no me gusta que no hay espacio para el ciclista. Mi crítica a las megaobras es que de las 21 máximo 3 o 4 tienen acomodación para el ciclista. El manual de ciclorrutas de Cali es del 2005 y está enfocado a hacer ciclorrutas en el andén. Me parece increíble que una ciudad que tiene el 11,65 % de personas que viajan en bicicleta no tenga ni 30 kilómetros de ciclorrutas. ¿Aquí se podría hacer lo mismo que en Nueva York, pintando las ciclorrutas (sin necesidad de hacer obras), reduciendo el espacio a los carros? Por supuesto. Básicamente es voluntad. Mientras no haya decisión política no se mueve un dedo, Si la Alcaldía no toma en serio al ciclista, no pasa nada.¿Las obras en Cali siguen siendo pensadas para los carros? Desafortunadamente sí. Estamos pensando como mover gente por un canal. El alcalde y el Secretario de Tránsito tienen en su poder el portafolio de bienes raíces más grande de la ciudad: la calle. Hay que explotarlo como tal, hacerlo que produzca. Cuando se piensa en la calle como bien raíz, se busca la forma de hacerlo productivo y eficiente.¿Recomendaría para Cali medidas como la que se tomó en Nueva York, de cerrar algunas calles del centro? Pasé por el Hospital San Juan de Dios y me pareció increíble: hay dos carriles para carros y el espacio de andén es absurdo, no cabe ni una persona, eso me dice que no le importo a la ciudad. Soy partidario que se cierren ciertas calles del centro y dejarlas peatonales. ¿Qué sueña usted para vías como la Calle 5, la Novena, la Roosevelt...? Quisiera ver calles para todos, a la gente caminando y que podamos sentarnos a charlar en una banca. A la Calle 5 le cabe un bicicarril, no se necesita hacer nada, aunque es preferible que haya separación física. En Bogotá están haciendo algo que me parece genial, están pintando los bicicarriles y están usando los topes o taches para separarlo. ¿Qué opina de la motovías de Cali?La moto debe compartir el mismo espacio que un carro y comportarse como tal porque maneja altas velocidades. No necesita un espacio exclusivo. ¿Qué está haciendo bien Cali?Me gusta mucho lo que se ha hecho en la Calle 5 con el MÍO, así como los proyectos del hundimiento y las megaobras donde se está pensando en parques y espacio para el ciudadano.Usted ha sido muy crítico de las velocidades que se manejan acá...Se me hace increíble que en la Autopista Suroriental se maneje como se hace. Hay cruces semaforizados y gente que va a 60 y hasta 80 kilómetros por hora. Para que eso suceda tendría que ser una autopista de verdad, sin acceso a los peatones. Lo que en Cali llamamos autopista es realmente una vía colectora. Por una autopista real los carros van hasta a 120 kilómetros por hora. En Nueva York en todas las calles, sin importar la categoría, el límite de velocidad es 42 kilómetro por hora. Ahora empezamos con un programa de baja velocidad en los barrios residenciales, con límite de 30 kilómetros por hora. ¿En el caso del túnel de la Avenida Colombia?Sé de la polémica que causa el límite de velocidad allí. La gente cree que eso es una autopista y que tiene que ir por allí lo más rápido posible. Pero no, esa es una calle urbana, donde a 40 kilómetros por hora está bien, máximo 50 kilómetros por hora. ¿Cuántos segundos te ahorras por ir a 80 kilómetros por hora en cinco cuadras?

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