En líos está el alcalde de Zarzal por compra de un lote

En líos está el alcalde de Zarzal por compra de un lote

Agosto 10, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Unidad Investigativa
En líos está el alcalde de Zarzal por compra de un lote

Lucro cesante. Ocho meses después de que Infivalle hubiere entregado los recursos del crédito para comprar el lote conocido como el del Bicentenario, ni una sola piedra o metro de tierra se ha removido en este terreno, como lo constató El País en visita realizada al lugar.

Nelson Paredes negoció un predio para el Municipio en $942 millones, aunque 39 días antes el mismo lote fue comprado por $38 millones. ¿Qué hay tras este negocio?

Organismos de control del Departamento y mucha gente en Zarzal aún no entienden cómo fue posible que el Alcalde del Municipio comprara por $950 millones un lote que quien se lo vendió había negociado 39 días antes por $38 millones. Para adquirir el lote, el mandatario, Nelson Paredes, tramitó un empréstito por $2.500 millones que condicionó con la compra de una extensa propiedad para desarrollar en ella un plan de vivienda de interés social.Ante el Instituto Financiero para el Desarrollo del Valle del Cauca, Infivalle, Paredes solicitó un préstamo en la modalidad de fomento, basado entre otros argumentos en que los recursos se utilizarían en inversión.Para formalizar el empréstito, la Administración zarzaleña presentó en junio del 2010 ante Infivalle documentos en los que se indicaba un predio de 27.142 metros cuadrados.La propiedad, cuyo tamaño es casi similar al de sumar tres campos de fútbol, se encuentra en una hondonada en el sur de la localidad.En teoría, el terreno sería adquirido para desarrollar el proyecto de vivienda de interés social que en las esferas municipales se conoce como el lote del Bicentenario, contiguo a la urbanización Los Lagos.La información sobre ese mismo terreno fue consignada en la documentación presentada para soportar el empréstito ante Infivalle, entidad que lo aprobó el 9 de septiembre del 2010, según consta en el Acuerdo No. 35 de la Junta de ese organismo departamental.En el acta respectiva se determinó “que existe concepto técnico favorable sobre los proyectos presentados por el Municipio” de Zarzal, lo que corrobora que entre los planes de la Administración Municipal estaba el de comprar el lote Bicentenario a la familia Martelo Caicedo, sus propietarios legítimos.Esto se evidencia precisamente en el certificado que la oficina de Planeación Municipal de Zarzal expidió el 21 de junio del 2010, en el que se dice que el lote de matrícula inmobiliaria No. 95398 de propiedad de Fernando Martelo y otros, es apto para desarrollo de vivienda y por consiguiente cumple los requisitos exigidos en la solicitud de crédito ante Infivalle.Este certificado, además de otro expedido por Planeación de Zarzal en el que consta que el predio en mención dispone de servicios públicos, se adjuntó por parte de la Administración Municipal de Zarzal como soporte para el desembolso de los recursos del crédito de fomento con el que se pagaría a los entonces propietarios del lote en negociación.Tras allegar los requisitos y la documentación requeridos, Infivalle otorgó el préstamo por $2.500 millones. En los documentos del empréstito se fijó la suma de $950 millones para la compra del lote del Bicentenario y $550 millones para desarrollo de infraestructura de servicios.Sin embargo, mientras el trámite y los compromisos adquiridos transcurrían, el predio de 27.142 metros cuadrados apareció vendido el 5 de noviembre siguiente en $38 millones.Fue Luis Arbey Sarria Dávila, quien figura como rentista en la escritura de dicha transacción, quien se hizo a la propiedad del lote que el alcalde Paredes había puesto a consideración en el proyecto presentado ante Infivalle hacía unos meses.La compra fue registrada en la Notaría Única de Roldanillo con la escritura No. 1117 y con ella se legalizó la propiedad de dicho lote a favor de Sarria, cuando el alcalde Paredes ya había adelantado negociaciones con la familia Martelo Caicedo. Esto también sale a relucir en el avalúo que hizo la firma Avalúos y Asesorías Félix Humberto Quintero de Tuluá, contratado por el Mandatario y cuyo resultado anexó a la solicitud de crédito en junio del año pasado.Pero el momentáneo dueño rápidamente se deshizo del lote. 39 días después de que el rentista lo adquiriera, el alcalde Paredes se lo compró por $942 millones, lo que representa una valorización del 2.478%.Y nuevamente la negociación fue registrada en una notaría diferente a la de Zarzal, en esta ocasión en La Victoria, protocolizándola con la escritura No. 1.264 el 15 de diciembre del 2010.El País expuso las inconsistencias descritas ante el alcalde Paredes, quien dio sus apreciaciones: “Es un lote de más de 27.000 metros cuadrados en donde por su propio peso se cae que comprado por $38 millones saldría a mil y pico de pesos, eso en ninguna parte, ni en un desierto le venderían a uno a ese precio. Como Alcalde compré con el avalúo de una persona idónea, quien hizo el estudio y quien determinó el costo de la compra”.Y frente al mecanismo usado para comprar a los Martelo a través de un tercero y por un valor diferente y descomunal aseguró: “Consulté jurídicamente sobre el hecho de que luego aparecería esa diferencia de valor y me contestaron que yo no tenía nada que ver con lo que el propietario hiciera internamente, puesto que compraba con el avalúo de una persona acreditada ante la Lonja”.El País buscó infructuosamente a Fernando Martelo, muy conocido en Zarzal, para conocer las razones que lo llevaron a negociar por interpuesta persona. Sin embargo, Paredes dio a este diario la explicación que le entregó Martelo y reveló que Sarria es en realidad el contador del reconocido zarzaleño.“Con los Martelo veníamos en conversaciones sobre el valor del terreno, hasta que contratamos el avaluador para determinar el costo real, al hacerlo Fernando Martelo encuentra que tiene una inhabilidad al parecer bancaria y su hermano copropietario no se quería inhabilitar porque será aspirante al Concejo y la negociación se la generaría. Entonces, él plantea hacer el trámite con su propio contador (Sarria), permitiendo así realizar la negociación con el Municipio”, relató Paredes.Frente a los señalamientos de que lo que hizo fue una triangulación con el único propósito de obtener un beneficio económico, el Alcalde dijo que ese tipo de inquietudes han llegado a diferentes instancias, entre ellas la Contraloría Departamental que evalúo y dictó concepto a favor.Sin embargo, El País constató que la Procuraduría Provincial de Cartago investiga preliminarmente a Paredes por su proceder en este hecho, actuación frente a la que el Mandatario está a la espera del resultado y confirmó que allegó la documentación que le requirió ese despacho.Entre las repercusiones que ha suscitado la negociación está la del 1 de junio último cuando la Comisión del Plan del Concejo de Zarzal hundió un proyecto de iniciativa gubernamental con el que la Administración solicitaba facultades para entregar a la comunidad lotes para vivienda de interés social en calidad de subsidio y usando el predio del Bicentenario.El concejal Carlos Góngora, miembro de dicha Comisión, aseguró que se objetaron las facultades porque “la negociación no fue clara y el lote no dispone de servicios públicos, ni vías de acceso”.Precisó además que “concejales partidarios del Alcalde estaban cambiando lotes por 30 votos, usando el programa de vivienda para beneficiarse políticamente en las próximas elecciones”. Sin embargo, este señalamiento fue rechazado por el burgomaestre argumentando que es una estrategia política en época de elecciones.Mientras los organismos de control definen la legalidad de la negociación, el lote del Bicentenario se ha convertido en un paraje selvático (ver foto)y empieza a tornarse en un nuevo ‘elefante blanco’ vallecaucano.Y el vencimiento del préstamo de Infivalle se acorta con intereses que no dan tregua, en una inversión que hasta ahora no muestra resultados.Otras inconsistencias en compraventa de terrenoLas inconsistencias en el negocio del lote llevaron a que organismos como el Concejo local se declaren en alerta. El País las constató en documentos del trámite.Una de ellas se confirma al plantearle al Alcalde una aparente falta de idoneidad de Planeación Municipal para certificar la disponibilidad de servicios públicos, ya que son las empresas prestadoras las que deben expedirla. El funcionario precisó inicialmente que “esa parte sería bueno aclararla con el Secretario de Planeación”.Y al insistirle sobre su responsabilidad y la de uno de sus subalternos, añadió: “Las Empresas de Servicios Públicos dan la viabilidad para que puedan contar con ellos (servicios), pero regularmente Planeación certifica sobre la viabilidad de servicios en lotes de terreno donde es viable ejecutar proyectos de vivienda”.El País buscó al Secretario en persona y telefónicamente, atendiendo la sugerencia del Alcalde, pero fue en vano.También durante varias semanas se intentó contactar a Sierra, pero sólo se recibieron negativas de sus familiares y limitándose a decir que “él viaja mucho”.Allegados en Zarzal al caso precisaron que el contador habría manifestado que “de haber sabido que me iba a meter en un problema no me hubiera prestado...”.Otra de las inconsistencias se observa en la copia entregada a El País por Félix Humberto Quintero, dueño de Avalúos y Asesorías, firma que por encargo del alcalde Paredes tasó el valor del lote.En este avalúo -copia del que suministró al Alcalde- Quintero relaciona a Sarria como dueño del predio. Empero, en el original entregado por el Alcalde a Infivalle, Quintero reseña que el dueño son los Martelo. Una actuación que arroja dudas sobre la idoneidad del avalúo.Finalmente, llama la atención que en sólo dos meses se hubieren utilizado varias notarías de municipios vecinos –Roldanillo y La Victoria- para registrar las transacciones y no en Zarzal, donde también hay despacho notarial. En este sentido, Paredes Gaitán insistió que fue una costumbre adquirida con antelación debido “al atraso tecnológico que presentaba ese despacho”.

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