En Cali les están 'colgando' las fotomultas a los muertos

En Cali les están 'colgando' las fotomultas a los muertos

Junio 26, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Unidad Investigativa El País.
En Cali les están 'colgando' las  fotomultas a los muertos

Redes delincuenciales estarían suplantando a personas fallecidas para poner a su nombre multas por infracciones ante la Secretaría de Tránsito. En el ilícito estarían involucrados empleados de funerarias.

El que a nombre de Martha Lucía Ruiz figuren varias fotomultas en la Secretaría de Tránsito y que todas las infracciones se cometieran en carros distintos ya llama la atención; así como que las multas fueran impuestas a otras personas y que ella se presentara días después a hacer  cambio de infractor y asumir la deuda. Pero lo realmente insólito es que esta mujer realizara los trámites    meses después de fallecida.

Esta supuesta modalidad de fraude con los comparendos  quedó en evidencia a mediados de abril del 2015, cuando a la casa de la familia González Ruiz llamó un funcionario de la Secretaría invitando a la señora Martha Lucía a ponerse al día con las multas.

“Cuando la empleada recibió la llamada, mi mamá iba a cumplir un año de muerta. Sin embargo, había un carro a nombre de ella y pensé que alguien lo pudo haber sacado  y lo tomaron las cámaras. Aún así, fui a la oficina de  Tránsito de Aventura Plaza y pedí toda la información con su número de cédula y me llevé esta sorpresa ”, recuerda uno de  sus hijos.

Lo primero que advirtió es que ninguna de las placas correspondía a la matrícula del automóvil que estaba a nombre de su madre; segundo, que las cinco fotomultas fueron tomadas meses después de que esta falleciera y, tercero, que en todos los casos eran otros los infractores y que su madre supuestamente fue a la sede de Tránsito de Salomia para hacer el cambio de infractor y asumir la deuda.

Ocurrió el milagro

Aunque Martha Lucía Ruiz falleció el 25 de mayo del 2014, según el certificado  No. 1009 de la Registraduría Nacional, dos meses después de su muerte  fue multada por cruzar un semáforo en rojo mientras conducía el taxi de placa VCJ-698 por la Cll. 23 con Cra. 23, oriente de Cali.

Cuatro meses después de fallecida, la mujer que durante 30 años laboró como docente en los colegios Lacordaire y José María Vivas Balcázar, recibió dos nuevos comparendos por otro semáforo en rojo en el carro de placa KDP-071 y por pico y placa en una camioneta de matrícula HML-843.

En octubre del 2014, recibió las otras dos multas por estacionar en lugar prohibido el automóvil de placas PEL-156 y por transitar en horario prohibido en la camioneta de placas HML-843.

Aunque el caso apenas sale a la luz pública y en la Secretaría de Tránsito desconocen la magnitud de esta nueva modalidad de fraude,  fuentes de la Fiscalía creen que además de tramitadores que se apostan en Salomia, estaría involucrado personal de las funerarias y de la morgue, quienes se encargarían de entregar toda la información de los fallecidos.

“Estamos hablando de una red bien estructurada porque la persona que habría suplantado a esta señora fallecida  se tuvo que presentar con la cédula y la licencia de conducción para hacer el cambio de infractor”, aseguró un funcionario de Tránsito. 

Según los documentos, la mujer que habría suplantado a Martha Lucía Ruiz se presentó el 6 de octubre del 2014, cinco meses después de su muerte, para asumir uno de los comparendos; dos más los asumió el 10 de octubre y los dos restantes el 14 de octubre en la sede de Salomia.

Aunque los números de cédula y de licencia son los mismos, en las actas de reconocimiento de infractores no coinciden la dirección de su casa, ni su número de teléfono y mucho menos su firma. 

Otro de los funcionarios de tránsito, quien pidió por seguridad no revelar su identidad, recordó que varias personas han sido capturadas afuera de la Secretaría de Tránsito con cédulas de otras personas y cuestionó que en la plataforma de Gobierno en Línea figuren todas las entidades excepto la Registraduría. “Así se hubiera evitado que un caso como este ocurriera”.

La Unidad Investigativa de El País habló con dos de las personas que inicialmente tenían las fotomultas, quienes corroboraron que por no hacer el curso les pagaron a tramitadores para el cambio de infractor y que solo firmaron un poder autorizando que la “muchacha” se hacía responsable.

“La verdad es que ni entré al Tránsito porque  quería salir rápido de eso. Firmé la autorización y me quedé afuera esperando que salieran con los papeles de que yo ya no tenía esa multa y pagarles. Si no estoy mal, fueron como $400.000 con la multa y lo que les da uno por el curso”, dijo uno de ellos. 

[[nid:550245;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2016/06/uiep26jun16n1photo02.jpg;left;{Dos años después de fallecida, en el registro del Runt aún figura como ‘Activa’ la licencia de Martha Lucía Ruiz.}]]

Por su parte Elvio Bolívar Arcos, otra de las personas en cuyo nombre figura una de las fotomultas cargadas a la mujer fallecida aseguró que su error fue vender el carro con el traspaso abierto.

“Yo fui a Pereira porque el carro es de allá y tuve que pagar más de dos millones en multas para poner el carro a nombre de ‘persona indeterminada’ porque al que le vendí resultó ser un bandido y las multas me llegaban a mí. Yo hice parar el carro y se lo entregaron porque dio una plata”, explicó.

Antes fue el ‘Kamikaze’

La suplantación de personas no es un asunto nuevo en los trámites que se realizan ante la Secretaría de Tránsito de Cali. Por el contrario, es un negocio estructurado que se ha ido perfeccionando en la medida en que cambian las normas.

“En principio, lo que hacían los tramitadores era el cambio de infractor y cobraban entre $40.000 y $50.000 por hacer el curso y le cancelaban la multa al Tránsito. Pero el negocio se degeneró y fue cuando aparecieron los llamados ‘kamikazes’”, explicó un funcionario de Tránsito.

 El término ‘kamikaze’ se refiere a personas de barrios de clase baja que creen que nunca van a tener un carro y estas redes les sacan la licencia con el fin exclusivo de asumir infracciones a cambio de $80.000 o $100.000. “A ellos les importa un comino echarse encima 20 o 30 multas y pasan sin problemas los controles que realiza el Tránsito”, dice el mismo tramitador.

Cuando la norma cambió y se determinó que no era necesario que se presentara el titular del comparendo, explican funcionarios de tránsito, vieron el gran negocio y para quedarse con todo el dinero empezaron a cargar las multas a fallecidos porque se supone que su familia no se entera nunca.

Fue cuando aparecieron víctimas post mortem como Martha Lucía Ruiz, cuyo proceso lleva un año sin avances en la Fiscalía y sin que la familia pueda resolver varias situaciones legales porque en Colombia los hijos heredan de sus padres los bienes, pero también las deudas y en este caso ya superan los tres millones de pesos.

 

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad