En Feria, extranjeros llenan hostales al estilo europeo en Cali

En Feria, extranjeros llenan hostales al estilo europeo en Cali

Diciembre 30, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera | Reportera de El País
En Feria, extranjeros llenan hostales al estilo europeo en Cali

El Viajero. Sus espacios de corte tradicional le dan un encanto particular a este hostal, en el barrio San Antonio.

Hospedajes tipo europeo fueron apetecidos por los huéspedes que buscan gozar de la feria y a sentir la caleñidad en las fiestas.

Sentirse caleño  es  la  experiencia que  buscan  europeos, estadounidenses y hasta latinoamericanos que llegan enamorados de la Cali de la salsa, el chontaduro, la lulada,  la brisa y la naturaleza y... de la Feria de Cali. Esta invasión extranjera, que atraída por el imán de la caleñidad hizo explotar el ‘boom’ de los hostales en Cali, colmó estos albergues al estilo  europeo,  hechos para viajeros autosuficientes, distintos a los hoteles en el tipo de acomodación y servicios. Alemanes, franceses, británicos, suizos, noruegos, suecos, holandeses, estadounidenses, argentinos, australianos, entre otras nacionalidades, llegaron para  sentir el ‘tumbao’ de la salsa en su propio cuerpo,  justo en época de Feria y así apropiarse de  la caleñidad en su máxima expresión. Tanto que algunos llegaron con anticipación para aprender a bailar salsa e integrarse al Salsódromo o aprender a tocar instrumentos autóctonos y participar en algunas comparsas del desfile del Carnaval de Cali Viejo. Además de que en algunos casos las tarifas son  más bajas frente a  las de un hotel, el  encanto del hostal está en que  el visitante se siente como en casa: puede elegir  habitaciones privadas o compartidas y disfrutar de zonas comunes  para interactuar con otros turistas, incluida la cocina para preparar sus alimentos. Ese es el éxito de Colombian Home Hostel, el mejor calificado en Cali por Trip Advisor y Hostel World, páginas especializadas en hostales. Su ocupación es del 70% u 80 % en temporada baja, pero por estos días estaba más lleno que la Calle de la Feria. “Nuestro gran plus es que el huésped es atendido por sus propietarios, no por  administradores”, opina el arquitecto Mauricio Esparza,  quien  abrió el hostal en 2011 con su hermana, la abogada  Carolina Esparza.A  los encantos de esa ciudad rumbera y  rodeada de verde,  suman detalles como   albergues  temáticos tipo El Viajero, una cadena de Uruguay, que se expandió a  Suramérica y llegó hace  año y medio al barrio San Antonio. En El Viajero la decoración es  justamente alusiva a la salsa, el ritmo que identifica a Cali y su Feria.  Si se desea una acomodación privada,  se puede pernoctar en la alcoba de  Héctor Lavoe, Celia Cruz o Rubén Blades o cualquier otra estrella de la Fania. Y si prefiere  dormitorio compartido la decoración es  circense, alusiva a   Circo para Todos o a coreografías de  salsa, espectáculos que les ofrecen cada  noche en el bar junto a la piscina. Allí les dictan también clases de  yoga y salsa gratis, preparatorias a las salidas a Alalae, sitio de rumba en el barrio Alameda que las noches de jueves  presenta bailarines que  los invitan a  la pista a bailar, si el extranjero no tiene pareja o así no haya cogido el  ritmo. Ronald Hurtado, administrador de El Viajero, opina  que la tendencia del hostal va en aumento tanto por la diferencia de precios, como por  el tipo de acomodación: “Los dormitorios  en común les permiten conocer personas de otros lugares y culturas, hacen nuevos amigos y eso lo hace más acogedor”. Cotelco  no tiene  cifras de cuántos hostales atienden la ola de turistas extranjeros que gustan de Cali, pero Hurtado se atreve a decir que en los últimos cinco años han aumentado entre un 40% y 50% en San Antonio y El Peñón, barrios apetecidos por su arquitectura tradicional, sus jardines interiores, pisos empedrados y decorados, puertas de madera y techos muy altos que hacen más fresca la estancia.    Mauricio   vende el concepto de  Cali  más allá de la salsa y de la Feria. En  Colombian Home Hostel les lleva a otras  experiencias  como las salidas a Pance,  Lago Calima,  cerros tutelares, a San Cipriano, el Zoológico de Cali, considerado el mejor de Suramérica,  o a los sitios de rumba en el barrio Alameda,  Juanchito o La Topa Tolondra, famosa por los  intercambios idiomáticos de extranjeros al ritmo de salsa. Entre  sus visitantes inolvidables están unos artistas que a cambio de hospedaje, le pintaron tres  murales, incluido uno con  los sitios icónicos de Cali,  en la terraza donde dictan las clases de salsa, más en época de Feria. 

[[nid:495009;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2015/12/entora5oct25-15n1photo03.jpg;right;{Wepa House. Empezó como una tienda de tablas para ‘surf’ y ‘skate’ y se expandió a hostal y agencia de deporte extremo.Fotografía: Bernardo Peña|El País}]]Teo Mejía es un caleño que terminó abriendo el  hostal Wepa House porque la demanda así se lo exigió. Él y otros socios tienen  la  fábrica y tienda Wepa de tablas de ‘skateboard’ y ‘surf’, en el barrio San Antonio.

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