"En estratos altos se ve mucho la violencia silenciosa": Ana Carolina Quijano

Octubre 23, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Luz Jenny Aguirre Tobón | Editora de Cali

La asesora de Equidad de Género de la Alcaldía de Cali dice que tras las denuncias de maltrato hay un señalamiento a la mujer, que muchas veces termina abandonando los procesos judiciales.

El que le pega a su esposa  comete un delito. Caerle a ella cuando  vuelve con su agresor se convierte en una excusa para no señalar el problema donde realmente está: en el maltratador.  Lea también: Aumentan denuncias por violencia contra la mujer en Cali. Esta reflexión la hace Ana Carolina Quijano, una caleña de 31 años, graduada en negocios internacionales, que hoy es la asesora de la Alcaldía sobre Equidad de Género. Dice que en  colegios de Cali todavía pasan cosas como decirles a las niñas que no son buenas para matemáticas y que tener una  orientación sexual  diferente se convierte en una pesadilla en los entornos escolares. Lea también: "No era la primera vez que me golpeaba": pareja del futbolista Hanyer Mosquera. ¿Qué viene después de que se visibiliza un caso de maltrato como el del jugador Hanyer Mosquera contra su esposa? ¿Qué queda después del escándalo y la indignación? Pasa lo que sucede con la mayoría de casos de violencia contra las mujeres y es que terminan en la Fiscalía y se inicia un proceso de investigación que suele ser  desgastante para la mujer, donde ella en ocasiones es revictimizada porque es expuesta y además se le culpabiliza: mire que él irá preso por su culpa. No se habla de las acciones que cometió el agresor, de por qué hizo lo que hizo sino por qué ella lo mete a la cárcel. Termina la mujer sintiendo que tiene la responsabilidad de haber sido maltratada y de que el agresor esté en esas condiciones. Muchas veces esos sentimientos hacen que ella piense que no quiere seguir con el proceso judicial y que deje  las cosas así. Lo que sucede   es el resultado de la sociedad en que vivimos, de las construcciones que hemos hecho. ¿Qué significa eso? Es el resultado de una sociedad que no ha sido justa con nosotras, con nuestras capacidades, que no nos ha permitido tener las mismas oportunidades que los hombres. Revisemos la historia y miremos cuándo pudimos tener cédula, cuando pudimos votar. El 11 de octubre  fue el día de la Niña: del 100 % de los casos de violencia sexual el 83 % son sobre las niñas y muchas tienen entre 10 y 14 años y terminan embarazadas. Eso es un círculo de pobreza y violencia que es muy difícil de romper.  “Tanto escándalo y ella termina perdonándolo...” es una frase común que surge luego de los casos de maltrato.  ¿Cuál es su mirada sobre esto?En  general tenemos mucha simpatía por los seres humanos. Me pueden robar, cogen a la persona que me robó y me doy cuenta que es un joven con condiciones de pobreza y vulnerabilidad extrema y digo, pobrecito, cómo lo van a meter preso. El hecho de que él tenga esas condiciones no significa que lo que hizo no sea un delito. El tema con el maltrato a las mujeres es que es un delito y no tiene justificación, no puede ser una justificación para la Policía decir: ‘es que ella va a volver con el marido’, la autoridad debe ejercer su labor. Tampoco es una excusa para nosotros como ciudadanos decir “no me voy a meter, porque son problemas de marido y mujer”. Hay que revisar porqué estamos dando esa justificación. No importa si ella vuelve o no vuelve con el agresor, el hecho fundamental es que lo que   él está haciendo no está bien. Cuando salen las denuncias en redes sociales todos nos escandalizamos, pero parece que estamos acostumbrados a que estas cosas pasen porque  “somos así”...  En la realidad se ve todo. En los estratos altos se ve mucho la violencia silenciosa, a la que es sometida la mujer sicológicamente, se le dice que no puede ir vestida así, que no puede andar con tal persona. O la violencia económica: usted no puede tomar tanto dinero y yo  mando sobre los bienes porque soy el hombre de la casa. Estos casos no se visibilizan por vergüenza de la mujer. Cuando hacemos reflexiones de las víctimas de feminicidios encontramos que las familias no sabían que la pareja las estaba maltratando.   ¿Cómo salir de este problema crónico? Lo fundamental es la educación. Que niños y niñas se aprenden a tratar como iguales desde la escuela, que aprendamos a respetar a las personas con orientaciones sexuales diversas. Si uno revisa los Proyectos Educativos Institucionales   es ahí donde se está pidiendo que se incluya la perspectiva de género, que no es más que equiparar las  condiciones para los niños y las niñas. No podemos tener instituciones donde les digan a las niñas que las mujeres son malas para matemáticas, como pasa.  Desde el análisis de los resultados de las  pruebas Saber Pro se detecta  que sí hay un sesgo de género que tal vez no es intencional de los docentes, pero incide en la formación de las niñas.   Qué piensa cuando escucha que las mujeres somos las que perpetuamos el machismo porque criamos hijos machistas...  ¿Cuál es la realidad de una mujer que cría un hombre machista? que ha vivido en una sociedad misógina y machista, ella reproduce  un comportamiento que ha aprendido. Ella considera que es normal que el hombre se coma la presa más grande, que es normal que a él se le sirva primero.  Lo segundo es que hay que reconocer que los hombres han tenido unos privilegios que tienen incidencia en la construcción de pareja. Y nos hacemos entonces la pregunta: si es la mujer la que está criando niños machistas ¿dónde está la presencia del hombre en la vida de los hijos? ¿es ella sola la responsable de esa crianza? ¿cuándo el hombre es el que pide permiso en el trabajo para llevar al hijo a la cita médica? ¿cuándo es él  el que asiste a las reuniones de padres? De eso se trata también la equidad. ¿Qué le parece el término ‘feminazi’ que es usado ahora para referirse a las feministas ‘fanáticas’? No es una denominación justa con las organizaciones de mujeres y con el trabajo que han hecho. No soy feminista, pero reconozco la importancia de su labor. El feminismo  habla de equidad; el machismo, de una superioridad entre los géneros.  ¿Por qué dice que no es feminista? No me reconozco como feminista porque no he construido mi vida de esa forma, no sé si de aquí a cinco años diga que lo soy. En este trabajo he leído e investigado mucho sobre el tema para estar a la altura, pero yo vengo a reconocer a las grandes pensadoras de ese tema ahora,  no puedo salir a abanderarme del feminismo cuando no ha sido así.  ¿Qué reflexiones le genera  lo que pasó con  los manuales de convivencia escolar y las famosas cartillas con ‘ideología de género’? Me dejó una sensación amarga, porque me hizo pensar que vivimos en un país homofóbico. Si uno revisa las decisiones que tomó la ex ministra Gina Parody en su cartera, habrá muchas más polémicas que esta. Pero justo este tema le costó su cargo por el hecho de haberse reconocido abiertamente como lesbiana. Dentro de lo institucional me preocupa que los rectores de los colegios no reconozcan que el tema de la inclusión de la perspectiva de género es una orden la Corte Constitucional y nosotros no podemos estar por encima del estado de  derecho. A raíz de lo que pasó con Sergio Urrego dijo que se debía incluir, porque hay unas condiciones en los ambientes educativos que no están permitiendo el libre desarrollo de los alumnos. Usted viera el reto que tenemos en instituciones donde hay personas con  orientación sexual diversa.  ¿Qué casos han tenido? Muchos de los problemas que tenemos con las personas de orientación sexual diversa que se terminan retirando de las instituciones y eso acaba   en ciclos de pobreza porque no pueden estudiar. Imagine una persona que se ha reconocido con otro género y que tenga que estar sometida a lo que considera  el que lidere el grupo de un colegio: usted es pecador, es corrompido, es ateo. Eso se ve y se da en Cali. Tuvimos un caso en el que un chico que se reconocía como mujer, estaba haciendo su proceso de transición y les pedía a los docentes que le llamaran por su nombre femenino, a lo que los docentes se negaron. Eso fue muy duro, tremendo. ¿Cómo explica usted lo se ha llamado “ideología de género”? Cada vez que leo “ideología de género” me quiero como encrespar porque eso no existe. Quisiera saber a qué es lo que el país ha llamado ideología de género ¿a que hablemos de equidad de género? ¿A que hablemos de las problemáticas que tienen las mujeres en las zonas rurales? Ellas  son las más emprobrecidas,  tienen las condiciones de vulnerabilidad más grandes,  no pueden acceder a créditos para trabajar la tierra de forma efectiva y eso es lo que estamos revisando en este país. Pero no, eso es “ideología de género” y priorización de otras orientaciones sexuales, ¡por favor! Eso no tiene nada que ver, suena hasta absurdo. Frases como “no nacemos hombres o mujeres, sino que eso es una construcción” son las que han levantado ampolla… Esa frase detonante es de Simone de Beauvoir. Es una afirmación que ella hizo a principios del siglo XX y es decir que el género se construye en la sociedad. Lo que analiza ella es que uno no nace destinado a “ser”: es decir, el hecho de que sea mujer no significa que esté destinada a ser mamá,  ama de casa, a cocinar, no existe tal cosa. Esos son prototipos de nuestro imaginario. Lo que dice ella y lo que significa esa frase es que nacemos con las mismas posibilidades de construir, pero la sociedad nos pone un molde: es niña, vístase de rosado; es niño, vístase de azul.  ¿Entonces el lío es de interpretación? Es una interpretación literal y descontextualizada y que si uno hace un análisis sí corresponde a la realidad. 

En frases: “Este es un país donde tenemos que trabajar mucho en equidad de género. La prueba es que uno de los argumentos para que ganara el NO en el plebiscito era que tenía “ideología de género”.”El narcotráfico tuvo una incidencia muy grande sobre la construcción de vida de nosotras y es la preocupación en exceso por la estética, las cirugías plásticas, la poca valoración de cómo somos. Además, cómo nos construimos a razón de otro: yo me consigo una pareja, me manda a operar y ahora sí quedo bonita y soy digna de amor”.”Uno mira los debates de la campaña presidencial de Estados Unidos y termina frustrado, ¡este tipo le está haciendo matoneo! Si lo observa  un analista político dice: Hillary  se está comportando como se debe comportar, si ella se atreve a levantar la voz como lo hace él, de loca e histérica no la van a bajar”.“Donde Donald Trump fuera mujer no se le habían aguantado ni la primera insolencia, esta sociedad machista se lo tolera a él. Ella, en cambio, siempre tiene que portarse bien, estar en su sitio. Esa es una construcción social también”.”Al Alcalde Armitage  le gusta tener mujeres en posiciones de poder y de decisión donde puedan desarrollar todas sus habilidades. La Directora de Planeación es una mujer, la de Hacienda es mujer, dos de los cargos más importantes de la ciudad”.”Es cierto, aunque hombres y mujeres compartan cargos directivos, ellas ganan menos, incluso aunque tengan más responsabilidades”.
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