En entrevista inédita con El País, Jairo Varela dijo que no se arrepentía de nada

En entrevista inédita con El País, Jairo Varela dijo que no se arrepentía de nada

Agosto 08, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo | Editora Equipo de Domingo

El maestro concedió esta entrevista a El País en abril pasado, con motivo de la celebración de los 30 años del Grupo Niche. En ella asegura que a pesar de los golpes de la vida su corazón no fue diseñado para albergar odios ni rencores.

Esa tarde de abril Jairo Varela en realidad no estaba para entrevistas. La fuerte gripa que lo tuvo en cama varios días atrás todavía lo tenían con dolor de cabeza y en todo el cuerpo. Incluso, creyó haber cancelado la cita con El País. Por eso no se había percatado de que por más de una hora, periodista y reportero gráfico aguardaron para que los hiciera pasar a su oficina-estudio. “Sólo tenemos 20 minutos, me siento muy mal”, advirtió con voz y cara de pocos amigos. “Álex, traéme el Menticol”, ordenó a uno de sus empleados. Al rato, el Menticol y un vaso de aguapanela caliente lo reanimaron, tanto, que luego de la entrevista que concedió para recordar los 30 años de su Grupo Niche terminó riendo: “Les di 20 minutos y miren, (dijo mientras observaba su reloj) me tuvieron más de una hora hablando”.Aquí, apartes de esa conversación inédita con el maestro de la salsa, Jairo Varela:¿Cuál es la verdadera fecha de la celebración de los 30 años de Niche?La orquesta comenzó como empresa profesional dedicada a la música en 1982, que fue cuando hicimos nuestra primera gira internacional debido al éxito de ‘Buenaventura y Caney’. ¿Qué ha significado el grupo Niche para el mundo musical? Creo que somos parte importante de lo que es el género en toda Latinoamérica, que es casi una sola nacionalidad y musicalmente hablando lo más elocuente. Hacemos parte de esta expresión cultural, de esta expresión idiomática y hemos aportado la experiencia de estos 30 años de lucha, de sinsabores, de triunfos, de deseos, de ganas, de lágrimas. De todo ha habido.¿Se acuerda de un sinsabor que le hiciera pensar en ‘tirar la toalla’?No, jamás he querido tirar la toalla.¿Jamás? ¿Ni siquiera cuando se le marcharon algunos músicos?Jamás, es como si dijera me quiero morir y eso no ha pasado por mi cabeza. Dejar lo que uno cree que vino al mundo a hacer es como decir ‘me quiero morir’, y eso no puede ser. Ha sido una vida de sacrificios. Aprovecho este momento para pedirles disculpas a todos mis familiares, a mis hijos, porque sufren mucho mis ausencias, pero es consecuencia de lo que he buscado.¿Se arrepiente de algo?No me siento arrepentido de nada, me siento orgulloso de que en mí descansa la responsabilidad de llevar el nombre de un país, el orgullo de corazón que siento cuando en una latitud alejada de esta tierra se encuentra uno a colombianos. Así haya uno, dos o tres es como cantarle a un estadio entero.Hace unos años esperaban al Grupo Niche cual Grupo Menudo...Sí, sí es cierto (sonrisa). Imagínate que una vez cuando íbamos a presentarnos en Campo Marte, en Lima, Perú, no sabíamos que el éxito era tal. A mí, el capitán del avión me llamó y me dijo que si quería recibir una entrevista desde el aeropuerto de Lima. Tomé los auriculares y di una entrevista como de cinco minutos. Cuando nosotros llegamos había más de 300 reporteros gráficos. Nos preguntábamos: ¿Pero quién llegó? ¡Ni alcanzábamos a imaginarnos que era por nosotros! A los tres días hubo un millón de personas viendo el espectáculo. Hubo una mujer en su grupo...Sí, claro, Floriza Lozano, ‘La Coco Lozano’. Estaban Álvaro del Castillo, Alexis Lozano, este servidor, que era la parte importante del grupo Niche.Esa fue la orquesta fundadora...Sí. Más de cien músicos han pasado por la orquesta, cada quien ha puesto algo de talento, ha dejado todo para que el grupo Niche sea grande. Pasó gente tan increíblemente buena como César Monge, ‘Albóndiga’, Tito Gómez, ‘Pelusa’, Galé, Macavi, Alexis Lozano, José Aguirre, Willy García, Javier Vásquez, Moncho Santana, Charlie Cardona...Logró dar estatus a los músicos con sus exigencias. ¿Hoy qué les exige?Lo mismo que exigí a los que estuvieron en el comienzo: humildad, profesionalismo, deseos de superación a toda prueba, ganas de salir adelante, de triunfar y, claro, preocuparse por la parte profesional.¿Todavía existen las multas para el que cometa una ‘infracción’?Gracias a Dios, no. Ahora cada quien asume con mucha responsabilidad su rol, ya saben que hay una familia que mantener, unos hijos en la universidad, hijos en buenos colegios, hay un nivel, un estatus que se logró y hay que defenderlo a capa y espada.¿Quién era el que lo visitaba en la cárcel para crear juntos?Jose Aguirre, con quien conservo una bonita amistad.¿Haber estado en la cárcel cómo lo afectó a nivel empresarial y musical?Es muy duro. Todavía estoy desestabilizado porque fueron cuatro años, un frenazo brusco, yo no sé qué pasó, y reponerse es muy difícil y sobre todo hacer de cuenta que no pasó nada para poder seguir adelante, eso es duro.Por ejemplo, el caso del fiscal que no dejó que yo fuera al entierro de mi madre, cuando todo el mundo veía que cualquier persona que realmente había delinquido tenía derecho de asistir al entierro de un ser querido como la mamá, el papá, un hermano, un hijo y a mí no me dieron esa posibilidad, eso sí no lo perdono yo.¿Nunca tuvo ganas de demandar al Estado luego de ser absuelto?No, no, no, porque el Estado me va a pagar con dinero, ¿y eso qué? Yo el dinero no lo tengo, pero no es la forma en que uno aspira a ser resarcido y a vivir con dignidad. Esa no es la forma, no es la manera. ¿Sigue con su filosofía de tocar menos, cobrar más?Creo que cuando uno llega a determinado nivel, en cualquier actividad del hombre, esa es la meta, eso es lo que uno se propone.¿Sigue usted viajando?A veces, cuando en el contrato se exige mi presencia, voy. ¿Usted ha quedado resentido con algún músico?Ni con músico ni con persona alguna, no soy de odios, no manejo esas pasiones, yo soy desprendido totalmente de los rencores, mi corazón no puede sentir eso, soy una persona que ve la vida de una manera muy distinta a como la ve la gran mayoría.¿Cuál es el problema con el músico colombiano Alberto Barros?Alberto Barros es un papel carbón. Se dedicó a grabar casi todo el repertorio del Grupo Niche, compás por compás, un plagio perfecto, de comienzo a fin. La persona tiene que tener un gran oído para saber cuál es el original y, sin embargo, está diciendo que lo que él hacía es mucho más que lo mío, ¿pero cómo va a ser?, le digo, si tú estás sacando del original que yo hice. Ese es un ladrón. Esas regalías van al bolsillo de él, no al mío. Las canciones del Grupo Niche las manejo yo y él nunca me llamó para pedirme permiso. Por eso lo demandé. Yo inicié el pleito porque hace mes y medio me metí a internet a escuchar ‘Gotas de Lluvia’, y fue cuando vi ‘Gotas de Lluvia: Alberto Barros’ y dije: ¿Aquí qué pasó? Esto no se puede quedar así. Porque yo me muero y pasan 30 años y aparece ‘Gotas de Lluvia: de Alberto Barros’ y mi nombre se va para el carajo. Por eso lo demandé en Miami y en México e hice el escándalo en La W, para decirle la verdad a ese señor en la cara: no seas ratero. La propiedad intelectual la está usurpando.¿Cuál fue el último álbum que grabó con el Grupo Niche?No recuerdo. Es que cuando se proliferó la desgracia de la piratería no volvimos a sacar álbumes, hasta este año que es cuando pensamos sacarlo. Comenzamos a sacar sencillos porque uno saca un álbum y a la media hora está copiado y yo en mi caso no recibo ni un peso de regalías, ni un peso para pagar el aire acondicionado del estudio de grabación, ni para pagar los músicos, ni para pagar los arreglos, la electricidad, nada, nada. Uno saca la música es como para sostenerse en el ‘show business’.

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