En el día sin gas natural, no alcanzaron las estufas para los caleños

En el día sin gas natural, no alcanzaron las estufas para los caleños

Noviembre 21, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Katherine Arredondo - Reportera de El Pais

Fue un extraño día. Las ventas de estufas eléctricas y de pipas de gas propano se dispararon este lunes, las panaderías se quedaron sin 'pam' y las ventas de arepas hicieron su agosto.

La gente madrugó a comprar. A comprar enojada, abriéndose el paso a codazos. Parecía víspera de Navidad, pero tanto agite no era para comprar ropa o juguetes. En las cristalerías de la Calle 13 sólo preguntaban por estufas eléctricas. Y todo, porque en Cali no había servicio de gas natural. En medio de la bulla de vendedores que ofertaban de todo, menos estufas, y del aturdidor ¡siga sin compromiso! con megáfono, se escuchaba a alguien enojado. Era don Ricardo Rincón. Llevaba tres horas recorriendo el centro sin encontrar una estufa. “Lo que pasa es que en los almacenes las están guardando para luego subir los precios. Ya me ofrecieron una estufa casi por el doble de lo que cuesta”. Al hombre también lo irritaba otra cosa.“Es una irresponsabilidad de Gases de Occidente no tener nunca un 'plan B'. ¿Cómo es posible que no tengan una buena reserva de gas?”. La pregunta quizá no se la haya hecho sólo él. Algunos se rindieron y en vez de preguntar por estufas eléctricas, optaron por las que funcionan con gasolina, por fogones de petróleo. Y otros, como don José Valero, mejor se fueron a buscar carbón. “Con qué les vamos a hacer la comida a los hijos, si ya no hay estufas. Tocó desempolvar el asador”.   La gente no quería que la cena fuera tan incierta como el almuerzo, momento en el que a muchos les tocó 'embolatar' el hambre con mazamorra, atún o un sándwich. Mientras comerciantes como Jairo Burbano vendieron estufas como 'pan caliente', (250 estufas en cuatro horas a $40 mil y a $75 mil), en las panaderías no había pan. Sólo pérdidas.  Por ejemplo, en la Panadería y Pastelería Pan i'Queso, no pudieron hacer las dos toneladas de productos, entre pan, acemas, empanadas, pasteles de hojaldre y pandebonos que a diario venden. El restaurante que administra Sofía Arango también se quedó sin preparar algunos de sus platos. No hicieron ni su sancocho ni sus fríjoles tradicionales. Les tocó improvisar asando la carne con carbón y hasta pagaron para convertir una estufa de gas natural a gas propano. “Esta suspensión del gas nos ha salido en $500 mil”.Pero de pipa en pipa, los que sí 'hicieron su agosto' fueron los vendedores de gas propano. “Hay tanta gente, que parece que hubiera un político regalando algo”, decía una señora mientras esperaba su turno para comprar una pipa de gas en el barrio El Poblado I. “Aquí vendemos 20 pipas en un día normal, pero hoy hemos vendido casi 200 unidades”. Los carros distribuidores de gas también vendieron más que cualquier otro día. “Siempre hago un recorrido con 30 pipas medianas, pero hoy he salido dos veces con dos cargas de 90 pipas”, dijo Alexis Lombana, repartidor de gas. Más allá del comercio, al interior de miles de viviendas fue un día extraño, en el que la improvisación fue el plato central del menú. "Nos tocó improvisar arroz con atún y ensalada, porque el gas se nos fue y no tenemos estufa eléctrica y tocaba resolver rápido, para seguir trabajando", contó Tita González, ama de casa del barrio Guayaquil.En muchas calles de sectores populares se volvió por un día al fogón de leña, y hubo quienes, como don Albeiro Martínez, aprovecharon para hacer su agosto en medio de la situación. Junto con su esposa Edna, don Albeiro improvisó un negocio de 'sancocho dominguero' en el barrio Mariano Ramos, con un valor agregado: "Tiene auténtico sabor a leña", según explicó. El negocio fue un éxito.En la noche de este lunes, quizá más que ningún otro día las ventas callejeras de arepas asadas al carbón fueron protagonistas en muchas esquinas de Cali. Todo porque en la 'tierra del pam', la ausencia de gas convirtió el lunes en un día extraño.

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