El vandalismo tiene en peligro la red férrea del Valle del Cauca

Agosto 31, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Diana Carolina Ruiz Girón
El vandalismo tiene en peligro la red férrea del Valle del Cauca

Estos operarios del Ferrocarril del Oeste realizan acciones para encarrilar el Tren Turístico, en accidente ocurrido el domingo pasado.

Delincuentes hurtan clavos, clips y platinas para venderlos en chatarrerías clandestinas. Los tramos desvalijados ponen en peligro las vidas de los pasajeros como ocurrió el domingo pasado cuando se descarriló un tren con 87 personas.

En sus 25 años como maquinista de locomotora, ‘Tomacito’, como le llaman de cariño, no había visto la vía férrea tan deteriorada. El hombre, que tiene 65 años, cuenta que para movilizar el aparato no puede andar a mas de doce kilómetros por hora, porque sino los rieles lo “saludan”.Se refiere a que por la falta de clavos, clips (elementos que mantienen fijos los rieles) y platinas, cada vez es más frecuente que los rieles se levantan de su sitio. Y es que, según ‘Tomacito’ y los usuarios y concesionarios de la red férrea, la delincuencia tiene en jaque su estructura.Fue por el accionar de los ladrones que el domingo pasado el Tren Turístico Café y Azúcar se descarriló con 87 pasajeros abordo. La causa de los hechos, registrados en el kilómetro 143 vía La Cumbre -Yumbo, fue el robo de los clavos que mantenían fija la vía.Técnicos de Ferrocarril del Oeste explicaron que por la falta de estos elementos la vía se abrió diez centímetros más de lo normal, lo que generó que las ruedas de la máquina se salieran de su curso. El ancho permitido entre los rieles es de 90 centímetros. Sin embargo, en el sitio del accidente el ancho de la vía alcanzó los 1,10 metros.Tan grave es la situación que ni el mismo personal de Ferrocarril del Oeste se salva de los accidentes. En un recorrido realizado este lunes por El País, en el que acompañó a una cuadrilla para rescatar al Tren Turístico, la locomotora también se descarriló. Esto debido a que los rieles se movieron porque los clips que los sostienen fueron robados. Superar una sola de estas emergencias dura dos horas. Por el robo sistemático de la vía férrea, más de 700 denuncias fueron interpuestas ante la Fiscalía por parte de Ferrocarril del Oeste, con el fin de judicializar a quienes poco a poco se están llevando los 500 kilómetros de la red.Problema imposible de controlarEl paso por los municipios de La Cumbre, Palmira, Guacarí, El Cerrito, Buga, Tuluá, Bugalagrande y Zarzal son los sitios críticos identificados por los encargados de hacer mantenimiento de la vía.Un interventor del Inco le dijo a El País que a lo largo de la carretera se encuentran tramos de quince y hasta 30 metros de largo desvalijados, lo que pone en riesgo su estabilidad.Según Jhon Pablo Villegas, director de Infraestructura de Ferrocarril del Oeste, de las invasiones que se están gestando a los alrededores de la vía férrea del departamento está llegando la delincuencia que, con la complicidad de la soledad y la falta de control, hacen de las suyas.“En esta vía, los delincuentes del sector de Manzanillo y Bellavista suben y armados con seguetas y otros elementos se roban las cosas. lo hacen para comprar vicio la mayoría de veces”, denunció Ever Marín, funcionario del Tren Turístico, quien hace referencia al tramo comprendido entre los kilómetros 47 y 54 vía Yumbo - La Cumbre.“Infortunadamente no podemos tener Policía ni vigilancia permanente en estas zonas. Lo único que nos queda es realizar la reposición de lo que se roban, pese a que nuestro trabajo es sólo de mantenimiento”, explicó Villegas.¿A dónde van a parar?“Los que se roban las partes del ferrocarril son delincuentes que venden las cosas a chatarrerías clandestinas para comprar vicio”, explicó Melba Perea, gerente del Tren Turístico.En investigaciones realizadas entre la entidad y la Policía se encontró que dichos elementos, hechos en hierro y acero, se venden por kilo a chatarrerías clandestinas ubicadas en los barrios Sucre y El Calvario, en el centro de Cali.Entre $300 y $400 cobran los delincuentes por el material robado “que es de propiedad del Estado, por lo que su robo se convierte en un delito”, dijo Alberto Villamizar, gerente operativo de Ferrocarril del Oeste.

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