El univalluno que quiere transformar el sistema para evaluar a los estudiantes

El univalluno que quiere transformar el sistema para evaluar a los estudiantes

Julio 07, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Stephany Victoria Cano Integrante Semillero de Periodismo UAO - El País
El univalluno que quiere transformar el sistema para evaluar a los estudiantes

Víctor Raúl Rincón, un estadígrafo de la Univalle, desarrolla un modelo para reformar el sistema de evaluación tradicional. Ya tuvo la oportunidad de exponer su propuesta en la Unam y en Ecuador.

Víctor Raúl Rincón, un estadígrafo de la Univalle, desarrolla un modelo para reformar el sistema de evaluación tradicional. Ya tuvo la oportunidad de exponer su propuesta en la Unam y en Ecuador.

“El conocimiento se tiene o no se tiene”. Víctor Raúl Rincón López, un estadígrafo de la Universidad del Valle, utiliza la frase para empezar a explicar el modelo con el que busca reformar el sistema evaluativo de la educación tradicional, que él cataloga como “lineal y centrado en la nota”.

El modelo, en el que trabaja desde hace buen tiempo, ya llamó la atención de un grupo académico de la Universidad Autónoma de México, donde estuvo exponiendo el avance de su trabajo.

El modelo se llama Evalmax y la sigla parece una reducción literal de su empeño: maximizar la evaluación. La base de la propuesta es el enfoque por competencias, donde se integren el saber, el hacer y el ser; eso significa que para demostrar que una persona sabe algo debe ponerlo en práctica en la sociedad.

Víctor es consciente de que la propuesta de competencias no es nueva, pues ya fue implementada en Colombia por el Ministerio de Educación en 1974, pero también de que en la misma todavía hay fallas al momento de calificar y de agrupar toda la información. Por eso él cree que se necesita un cambio.

Su interés en la materia empezó hace ya veinte años. En 1996, cuando cursaba los últimos semestres de Estadística y veía temas relacionados con medición y matemática cualitativa, se encontró ante la necesidad de evaluar la labor de unos asesores comerciales y en la tarea se dio cuenta que la matemática cualitativa no le permitía resultados concretos para hacer la evaluación que requería. A partir de entonces comenzó una investigación que pasó a ser su trabajo de grado y luego el desarrollo de un modelo con el que busca llegar a una “educación más orgánica y centrada en el alumno”.

Víctor, que tiene 49 años, dice que “la medición humanista es cualitativa ciento por ciento”, y que, por eso, entra en choque al momento de quererla cuantificar. Lo que busca con Evalmax, entonces, es que las competencias sean examinadas de otra forma: “Al poseer tantos datos sobre el hacer, las habilidades y demás, los docentes al momento de calificar, entran en conflicto; lo que puede facilitar que se presenten notas no tan acertadas o se pierda demasiada información acerca del aprendizaje de los alumnos porque se tiende a promediar todo lo desarrollado para un total”.

Con Evalmax, por ejemplo, a la hora de evaluar el ensayo de un estudiante, lo que se entraría a priorizar, además del contenido del mismo, sería la organización del documento, sus argumentos, conclusiones y estructura.  Hasta ahí nada nuevo; sin embargo para cada uno de estos ítems el profesor contará con una plantilla que le permitirá ir recorriendo el camino del conocimiento demostrado por el alumno.

Y así entonces, el docente, a medida que vaya revisando, irá registrando en qué aspectos y estadios el alumno cumple, de modo que a la hora de llegar a concluir la nota, todo será más ajustado a la realidad de cada individuo. En cuanto a la nota, cuando ya tenga toda la planilla registrada, se le dará a cada alumno un indicador de cumplimiento. 

“Con esta forma de evaluación se obtiene un resultado más preciso de la realidad que vive el estudiante, pues  ofrece una nota basada en cada acierto. Y ofrece la claridad de saber qué aspectos debe mejorar para cumplir con lo esperado de su proceso académico”, dice también Víctor.

El modelo de Evalmax, que apenas se está dando a conocer en algunas universidades colombianas, ya tuvo una prueba piloto en la Universidad de las Fuerzas Armadas de Ecuador.

Otra de sus ventajas, dice él, es que permitirá perfilar con mayor eficiencia las destrezas de los egresados. Junto a dos socios, Diego Fernando Echeverry, y la ecuatoriana Olga Teresa Sánchez, el proyecto se encuentra en el desarrollo de una nueva fase: una aplicación en fase de prueba que ayudaría, además,  a la sistematización de la información.

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