El renacer de la sala especial para bebés del Hospital Universitario del Valle

El renacer de la sala especial para bebés del Hospital Universitario del Valle

Marzo 30, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Fue remodelada la sala Cirena, que atiende al año 1.500 recién nacidos de toda la región.

Los más pequeños estrenan sala de cuidados especiales en el Hospital Universitario del Valle. Se trata de la sala de Cuidados Intensivos para Recién Nacidos, Cirena, que fue remodelada y puesta en funcionamiento ayer, pasando de tener una capacidad de atención de 39 neonatos a 51.Este cambio surgió de la necesidad de poder atender a más niños, pues este espacio llegó a tener un 130% de ocupación, siendo necesario poner hasta cuatro bebés en una misma incubadora.“Ahora que remodelamos la sala Cirena no sólo pensamos en que pudiéramos atender a más pacientes, sino en que ellos tuvieran mejores condiciones”, explicó el doctor Javier Torres, subdirector de Pediatría del HUV.Torres señaló que el antiguo recinto se tumbó por completo, se cambiaron los pisos y se quitaron todos los elementos de madera, por “seguridad para el paciente”.En esta área hay catorce especialistas, entre pediatras y neonatólogos, así como 28 enfermeras profesionales, 22 auxiliares, 14 terapistas respiratorias, dos psicólogos y una trabajadora social.En el HUV se atienden cerca de siete mil partos al año. De éstos, 1.500 llegan a la sala Cirena, porque nacen con problemas de extremo cuidado. En esta unidad, según el doctor Torres, se ha reducido la mortalidad de un 11,5% a un 8% desde el 2009 hasta hoy. De los 51 pacientes que se pueden atender en la sala, 17 son de cuidados intensivos, es decir, que necesitan equipos para respirar artificialmente. El resto son de cuidados intermedios, sépticos y aislados.“Uno de los Objetivos del Milenio es disminuir la mortalidad infantil. Estas unidades son importantes justamente porque ayudan a ese propósito”, manifestó el coordinador de la Unidad de Recién Nacidos, Carlos Alberto Jiménez.Según comenta, la mitad de los niños que mueren al año son menores de 28 días y, en la medida en que los países son más pobres, esa mortalidad se incrementa. Agregó que el 50% de los bebés que entran a la sala Cirena son prematuros y el 75% son de bajo peso, es decir, “niños que sin ser prematuros, pesaron al nacer menos de 2.500 gramos. Son hijos de madres con preeclampsia o adolescentes, lo que pasa mucho en esta zona”.Mortalidad neonatal más bajaCali tiene una mortalidad en recién nacidos de nueve por cada mil nacidos vivos. Esto la clasifica por debajo de las otras ciudades principales de Colombia, como Medellín, Barranquilla y Bogotá.En el caso del Centro Médico Imbanaco se atienden 600 niños en la Unidad de Recién Nacidos (que requieren cuidados intensivos o especiales). La mortalidad en neonatos en este tipo de casos en este centro médico está alrededor del 4%.Según James Zapata, coordinador de la Unidad de Recién Nacidos de Imbanaco, las patologías más frecuentes en recién nacidos son las respiratorias. Añadió que el 30% de los bebés atendidos presenta patologías complejas, como malformaciones cardiacas o digestivas. Según el doctor Humberto Rey, uno de los fundadores de la sala Cirena d el HUV, en Cali se necesitan al menos 80 camas para cuidados intensivos en la ciudad y en total, sumando las de todas las instituciones médicas, apenas hay unas 50.

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