El rector de la Universidad Santiago de Cali, en su laberinto

Diciembre 05, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Unidad investigativa

Serias denuncias contra Hebert Celín Navas por presuntos malos manejos financieros.

La crisis que enfrenta la Universidad Santiago de Cali, USC, que quedó en evidencia el pasado 21 de octubre, cuando un numeroso grupo de estudiantes fue reprimido por el Escuadrón Antimotines de la Policía al momento en que lanzaba proclamas contra lo que califican “mal manejo del cogobierno de la universidad”, se suma ahora una denuncia penal y varios señalamientos por irregularidades contra el rector, Hebert Celín Navas, y varios de directivos de ese alma mater.En el despacho 212 de la Unidad de Delitos contra la Administración y Moral Pública de la Fiscalía se adelanta una investigación bajo el radicado 110016000049201012464 por el presunto peculado que, según la denuncia, habría cometido el rector en el manejo de un contrato de interventoría por $5.600 millones a las regalías del Casanare.La denuncia se basa en un informe de Clara Inés Campo, directora de auditoría interna de la Santiago, quien al referirse a los pagos por valor de $462.750.180 millones recibidos por seis personas que dicen ser los estructuradores del proyecto, señala varios hallazgos.“Las cuentas de cobro no están soportadas con su respectivo informe de actividades, carecen del pago de seguridad social, no están firmadas, aparecen en el centro de costos que no les corresponde por lo que se dificulta su auditoría”, concluye la funcionaria.El País entrevistó al rector Celín para conocer su versión de esta y otras presuntas anomalías que le achacan. Lo primero que hizo fue negar cualquier irregularidad, “se trata de un contrato de los muchos que firma la universidad a través de la figura de comisiones de éxito. El problema es que como abrimos oficina en el Casanare, los soportes contables estaban allá y acá sólo teníamos las copias del proyecto, que tiene 1.800 páginas”.El rector agregó que desde el año 2004 fue aprobada por el Consejo Superior la resolución 50, por la cual se define la política de incentivos a los docentes, personal administrativo, egresados y particulares que consigan proyectos de prestación de servicios, consultorías, interventorías, desarrollo de gestión, entre otras posibilidades.“Pensé que había creado algo exótico pero ahora veo que la gran apuesta del Gobierno contra la corrupción es crear la Ley de lobby o de cabildeo”, añade Celín y explica que a las personas no se les paga por conseguir una información o dar una idea, sino porque tienen la experiencia y gestionan todo lo necesario para que la universidad obtenga un contrato, “cuando cumplen con esos parámetros, se les cancela hasta el 9,5% del total del proyecto”.Pese a las explicaciones de Celín, dos preguntas quedan en el aire: ¿Cómo se autorizó el pago de casi $500 millones sin que el tesorero de la universidad conociera los soportes? ¿Son suficientes los controles internos de la Santiago para sus procesos más sensibles como los pagos?Ante estas preguntas el rector aceptó que, debido a lo que calificó como un error, se vio en la obligación de despedir a Jorge Agredo, quien se desempeñaba como contador de ese proyecto en Casanare.Este es sólo uno de los cuestionamientos que enfrenta Celín, quien es contador público y tomó las riendas de la universidad en agosto del 2001. En esa época tenía el firme propósito de ordenar y sacar a la Santiago de la profunda crisis en que la sumió la detención del anterior rector, Ricardo Maya, y del presidente del Consejo Superior de esa administración, vinculados al proceso 8.000.Créditos sin garantíasLa mayor parte de las denuncias contra Celín vienen firmadas por “estudiantes, profesores y empleados”, y desde marzo pasado circulan por los medios de comunicación, la Fiscalía e, incluso, han llegado a la Procuraduría y la Contraloría.En ellas, sus detractores aseguran que el rector de la Santiago también tendría responsabilidad en los presuntos malos manejos de otros $4.800 millones de la universidad y la Unión Americana (ver recuadro), otra entidad donde Celín tiene intereses, dinero conseguido a través de créditos del Fondo de Desarrollo de la Educación Superior, Fodesep.Este fondo es una especie de cooperativa que nació en 1996 y en el cual tienen asiento el Ministerio de Educación, el Icetex, el Icfes y 130 universidades que son las asociadas. Ellas aportan unos dineros que son complementados con recursos del Estado para que el Fodesep pueda cumplir su misión principal: Prestarle plata a las instituciones de educación superior de todo el país.La Santiago de Cali hace parte del fondo desde su creación y hoy, según el rector, sus aportes ascienden a $500 millones. De acuerdo con el reglamento interno, el Fodesep le puede prestar a la universidad hasta diez veces el valor de sus aportes.Hace cuatro años la Superintendencia de Economía Solidaria intervino la entidad pues consideró que había “una concentración atípica de las operaciones crediticias en cuatro asociados entre los que están la Santiago de Cali y la Unión Americana”, afirmó Eulalia Jiménez, agente interventora, en la Resolución 0766 del 16 agosto del 2006.Este informe abre pliego de cargos contra la entonces directora de Fodesep, Catalina Acevedo, por “autorizar créditos y recursos a convenios o proyectos que reciben los giros sin haber presentado la documentación necesaria para su formalización, por entregar dinero a proveedores que se encuentran reportados ante las centrales de riesgo y celebrar operaciones de crédito con asociados que no están al día en sus aportes”.También cuestiona la Supersolidaria al Fodesep por su falta de diligencia en las interventorías de los proyectos y la vigilancia de los créditos. “En algunos casos se cambian los interventores dejando a las mismas personas que actúan como ejecutores, ordenadores y beneficiarios de las operaciones”, señala el informe.Todo esto sucedió mientras “la universidad tenía asiento en el Comité de Vigilancia de esa entidad”, reconoció Celín, quien como rector de la USC era el responsable de esa representación. A pesar de reconocer esa situación, Celín afirmó que una semana antes de la intervención se enteró que la Contraloría tenía reparos al manejo del fondo, por lo que pidió una investigación, según quedó inscrito en el acta de Junta Directiva 139 del 2006.Argumento que no fue tenido en cuenta por la Supersolidaria, quien lo destituyó junto con toda la plana directiva.Respecto a los tres cargos que involucraban a la Santiago y la Unión Americana en el lío del Fodesep, Celín dice que se han podido desvirtuar. Hoy sólo queda en firme una sanción contra la ex directora por extralimitación en sus funciones. “Cuando se dio la intervención el Fodesep le acababa de aprobar a la Santiago un crédito por $2.000 millones. Me enviaron el pagaré para firmarlo pero yo estaba fuera del país, por eso dicen que no cumplimos con los requisitos, todo eso se aclaró”, advierte el rector.Pese a la defensa que hace Celín ante los cuestionamientos de la Supersolidaria por el manejo de los recursos del Fodesep, existe otra investigación en la Fiscalía 214 de Bogotá, contra los directivos del fondo, que todavía sigue vigente y está por calificarse.“Nadie entiende cómo una entidad mixta, donde reposan recursos estatales, le desembolsa $2.000 millones a una universidad privada sin que el representante legal haya firmado primero el pagaré que respalda la operación”, le dijo uno de los peritos de la Fiscalía a El País.La Universidad Santiago de Cali está en una difícil encrucijada por falta de recursos y por el futuro del rector, que será determinado por las autoridades.Lo que hay es una persecución”Desde hace unos diez años, según explicó Hebert Celín Navas, un grupo de ex funcionarios de la universidad lo viene persiguiendo y creándole mal ambiente entorno a su gestión.“Por eso tengo dos personas denunciadas ante la Fiscalía. A Milton Flórez por injuria y calumnia, pues es el autor de una serie de anónimos en los que me señala de tener una red delincuencial en complicidad con Mario Iguarán, ex fiscal general, y Francisco Santos, ex vice presidente de Colombia, una completa locura”, dijo Celín.“También tengo denunciado a Gustavo Herrera, esta vez por constreñimiento, pues cuando se supo de la intervención del Fodesep, me amenazó con que sino renunciaba a la rectoría, me haría un escándalo”, afirmó el rector.Celín insistió durante la entrevista con El País, que lo que hay en su contra también es una persecución política. “Dicen que soy del PIN, que amigo de Juan Carlos Martínez, de Abadía, que me voy a lanzar a la Alcaldía de Cali, pero nada de eso es cierto”, aseguró. Según advirtió, su futuro está en la educación y en la orientación de comunidades, pues quiere convertirse en pastor cristiano y dedicar sus esfuerzos a la guía espiritual de quien lo quiera escuchar.Anuncian recorte de nóminaEn la entrevista con El País el rector Hebert Celín dijo que para sacar de la crisis financiera a la Santiago “se discute con el sindicato un recorte de $13.000 millones en la nómina que tiene 2.107 cargos, cuyo valor anual se acerca a $60.000 millones”.Para lograrlo se necesita disponer de 50 puestos en el área administrativa, maximizar las horas de cátedra de los profesores y así poder sacar otros 130 de los contratistas por hora, según la estrategia que se estudia.El disgusto de estudiantes, profesores y empleados con la gestión del rector y el Consejo Superior pasa por las exigencias de que “la ejecución del presupuesto sea transparente y que el cogobierno se haga de cara a la comunidad y no a puerta cerrada”, explicó el profesor Carlos Martínez

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