El 'Papagayo' y el 'Alameda' podrían convertirse en 'socios' del MÍO

El 'Papagayo' y el 'Alameda' podrían convertirse en 'socios' del MÍO

Noviembre 13, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El 'Papagayo' y el 'Alameda' podrían convertirse en 'socios' del MÍO

Estas rutas tradicionales como la Papagayo y la Montebello forman parte del Grupo Urbano Cali conformado por diez empresas en total, que buscan prestar un servicio complementario al MÍO.

Aunque suene increíble, esos nombres y los de otras empresas de buses tradicionales podrían volver a tomar auge en Cali, de la mano del masivo. ¿De qué se trata?

Diez empresas de buses de transporte tradicional aún  movilizan un promedio de 125.000 pasajeros diarios,  en  24 rutas diseminadas por toda la ciudad de Cali. Diego Antonio Vivas Jiménez, asesor de Grupo Urbano de Cali, que reúne  a tales  empresas, dice que poseen 521 vehículos, de los cuales 466 tienen tarjeta de operación vigente para funcionar con sus   rutas, pero que solo circulan  375 al día por la restricción de pico y placa. Lea también: Nuevo plan para sacar de la crisis al MÍO estará listo el 16 de diciembre

 Las diez empresas  autorizadas, que cubren 20 rutas, son: Río Cali, La Ermita, Montebello, Recreativos, Desepaz, Cañaveral, Papagayo, Alameda, Verde Bretaña y Villanueva-Belén.

Cuatro rutas  suplen las necesidades de conexión de los habitantes de  áreas rurales: La Paz, Pance, Montebello y Km. 11 de la vía al mar.

“Las demás son rutas tradicionales, algunas con paralelismo, entendido este fenómeno como aquellas que circulan a una distancia no mayor a 400 metros de las troncales del MÍO o por donde circulan las rutas del sistema masivo”, afirma  Giovanni Cardona, director jurídico de la Secretaría de Tránsito.

Nadie tiene la cifra exacta de los buses que hacen rutas ilegales, es decir, sin tarjeta de operación vigente. “No tenemos el número de rutas en la ilegalidad, pero sí le puedo decir  que este año hemos inmovilizado más de 2500 vehículos por informalidad”, informó el secretario de Tránsito, Juan C. Orobio.

Cardona confirmó que  en 2016 se han realizado 115 procedimientos contra rutas ilegales de transporte colectivo, en los cuales se inmovilizaron 110 buses. En los otros cinco casos no se  logró hacer la inmovilización por  dificultades como   reacciones  de los pasajeros o de los  conductores contra  los agentes de tránsito.

En  2015, Tránsito hizo 300 inmovilizaciones a vehículos por cancelación de tarjeta, frente a las 115 (110) de 2016. Cardona aclara que  la  tendencia es a  la baja porque siguen haciendo los operativos y entre más controles haya, más se reduce el fenómeno,  porque esos vehículos salen a hacer transporte informal cuando hay la oportunidad”.

La empresa con mayor número de buses inmovilizados es Coomoepal, a la cual  ya le fueron canceladas  sus rutas  y sus tarjetas de operaciones  desde 2012. 

Eduardo Bellini, gerente de Blanco y Negro Masivo, uno de los cuatro operadores del MÍO, estima que en Cali hay unos 700 vehículos que siguen en la ilegalidad haciendo rutas sin tarjeta de operación, algo que en su opinión  no tiene sentido.

 “Cómo es posible que una ciudad que ha invertido dos billones de pesos para tener un sistema de transporte organizado,   permita que estén laborando buses sin tarjeta de operación vigente, un  transporte pirata que no brinda  seguridad ni garantía para los usuarios ni para nadie”, comenta.

 Bellini argumenta que ese transporte ilegal  es lo que hay que contrarrestar porque  atenta contra la seguridad del usuario, contra el sistema MÍO y contra el bolsillo de los caleños, porque  desequilibra el sistema y al final se traduce en más plata que van a tener que pagar los caleños.

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Todas las fuentes consultadas admitieron que, desde junio, Metrocali  y Grupo Urbano de Cali trabajan en un modelo de integración  que está en discusión para  reestructurar el servicio de transporte  colectivo  y que opere como complementario del MÍO, donde este no suple la demanda de los usuarios. Lea también: Así va la búsqueda de un 'salvavidas' para el MÍO

Basados en los resultados de los estudios hechos por Movilidad Sostenible y  Grupo Vial, firmas de consultoría especializadas en transporte contratadas por Grupo Urbano de Cali, este propone manejar  26 rutas. 

Vivas Jiménez, asesor externo y exgerente de Transportes Montebello S.A., una de las diez empresas que promueven la integración,   dijo que la propuesta  incluye  la transformación de varias rutas del sistema alimentador y complementario del MÍO. 

Inicialmente Metrocali les dio a los buses tradicionales 13 rutas donde el masivo no llegaba, pero  los estudios de los empresarios  concluyen que se necesitan  26 rutas para reducir el número de  transbordos, el  punto crítico del actual sistema masivo. Y piden operar 652 vehículos  para    dar cobertura a todos los sectores, pese a que solo  466 tienen  tarjeta de operación. 

Bellini dijo no conocer la propuesta concreta  de la Secretaría de Tránsito o de Metrocali, “pero hemos escuchado que ambas entidades estudian la posibilidad de que unos 400 buses –466 son demasiados dice él– del sistema tradicional  alimenten al MÍO, de forma temporal, en los extremos del  norte, sur, oriente y occidente de la ciudad”.

De acuerdo con el empresario, serían unas rutas circulares de alimentación al sistema que cubrirían las cuatro zonas periféricas de Cali en ese último tramo de aproximación a las casas, los colegios, centros recreativos e  integrarse en las estaciones de las zonas céntricas.

Bellini insistió en que la idea es que los buses con tarjeta de operación vigente hagan esta función de alimentación  “de forma temporal”, mientras el MÍO  termina de ingresar toda su flota con más buses al sistema, para atender ese servicio. “Creemos que es una  alternativa muy viable para el cumplimiento del servicio”, señaló.

Para Orobio, el interés es darle celeridad a la mesa técnica para llegar al acuerdo final, ojalá en lo que resta del año. Pero según Vivas,   falta que Metrocali y la Secretaría de  Tránsito validen la información,  que ajusten unas rutas del masivo para  no generar paralelismos ni competencia con el MÍO Igualmente, que se defina la estructura jurídica y  los asuntos de tecnología para el control y gestión de flota.

“Pero lo más importante es que Metrocali reconozca la necesidad del parque automotor adicional y que  los señores operadores del Sistema de Transporte Masivo Integrado entiendan que como funciona hoy el MÍO,  nunca colmará las necesidades de los usuarios”, argumenta Vivas,  exgerente de ETM, otro operador del MÍO.

“Entre más se demoren en tomar una decisión, la informalidad seguirá tomándose a Cali, los operadores pelean por su monopolio y no  les preocupan los usuarios. De ser así, hace rato habrían recurrido al colectivo para salvar el sistema”, asegura Vivas Jiménez.

Sin embargo, Ómar Mejía, líder de transportadores tradicionales que se acogieron a los programas de chatarrización del Fondo Fresa, se mostró en contra del plan de integración. “Somos  500 o 600 propietarios desplazados porque nos lavaron el cerebro diciendo que vendiéramos nuestros vehículos e invirtiéramos en Unimetro, que era el operador de los transportadores pequeños y en 9 años  no hemos recibido un peso de esa inversión”, se quejó.

“Quedamos perjudicados porque Unimetro no tiene ni para ellos, pero ahora nadie se acuerda ni pregunta por  nosotros que sí creímos en el proyecto, pero sí  van a premiar a los que no creyeron sino que siguieron trabajando con sus vehículos;  les van a dar las rutas a ellos y nosotros quedamos fuera del negocio”, denunció.

Ventajas de la integración Para Eduardo Bellini, gerente de Blanco y Negro Masivo, operador del MÍO,  la integración de los buses tradicionales con tarjeta de operación vigente al MÍO   es una fórmula de gana-gana,  donde al final del día se benefician todos: la ciudadanía porque va a tener un servicio óptimo de transporte público en toda la ciudad. El MÍO porque ya no va a tener esa competencia desleal o ilegal del paralelismo, que es lo que no deja que el sistema sea sostenible. El Municipio porque no  tendrá  que estar haciendo erogaciones de ciertas sumas de dinero y subsidios para mantener vivo el MÍO. Y los buses tradicionales que tienen tarjeta de operación vigente, porque estarían  trabajando de una forma legal, sin hacerle competencia desleal al MÍO”.
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