El origami estará de moda en el cali Exposhow 2010

El origami estará de moda en el cali Exposhow 2010

Octubre 10, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El origami estará de moda en el cali Exposhow 2010

La Toya Montaya, modelo samaria lucirá vestidos de telas de cartulina, y papel bond corrugado. Todo el vestuario fue elaborado en blanco y negro, para lograr resaltar las texturas y dar mayor limpieza visual.

Con telas de cartulina, papel bond y cartón corrugado, Camilo, Daniel y Juliana elaboraron minuciosamente cada vestido. Corpiño plizado, una falda con muchos dobleces y texturas y hasta un brazalete de taches, todos realizados en la técnica japonesa del origami, fueron envolviendo primero maniquíes y luego el cuerpo desnudo de La Toya Montoya, modelo imagen de Cali Exposhow 2010. Para la modelo samaria fue todo un reto lucir por primera vez trajes elaborados en origami, “a pesar de que me pareció difícil moverme para hacer las poses, porque sabía que los creadores del vestuario se habían esmerado muchísimo en cada detalle, la experiencia fue increíble. Me encantó que cada atuendo resaltaba mi figura y hacía que las imágenes tuvieran un concepto limpio”. El resultado salta a la vista: los afiches de imagen del evento organizado por Fenalco, que están distribuidos por toda la ciudad, y en los que se plasmaron los ejes temáticos del Exposhow: Salud, moda y belleza, han causado impacto. El concepto propuesto por la agencia Charlot Publicidad, marcado por el diseño ultramoderno y futurista y la clásica elegancia, se materializó en las prendas que crearon la diseñadora Juliana Arango y los artistas plásticos Camilo Monsalvo y Diego González: Una con el concepto de moda, otra de salud y dos de belleza. Todo el vestuario fue elaborado en blanco y negro, para lograr resaltar las texturas y dar mayor limpieza visual.Los trajes en origami fueron un reto para ellos. Tanto, que se sentaron a ensayar figuras una semana antes. El productor de moda Camilo Monsalvo cuenta que no fue fácil elaborarlos: “Mientras las telas dan la forma del cuerpo, el papel es recto, trabajar las curvaturas femeninas es mucho más difícil, se puede llegar a deformar el cuerpo, para bien o para mal. Así que tocó investigar mucho sobre el origami, y empezar a plegar papel. No es como sentarse en una máquina de coser y hacer y hacer trajes. Toca hacer muchas piezas modulares, para el momento de las fotos, ensamblarlas”.Y aclara: “La idea era lograr dar la forma del cuerpo, que la Toya no quedara metida como en una caja de cartón, sino que se viera con estructura y arquitectura de vestido, no como envuelta en un papel por que sí”.Para los vestidos que tenían muchos dobleces, utilizaban papel bond y para los que necesitaban firmeza, cartulina. Tuvieron que hacer primero muchos prototipos para ver si funcionaban y después, ahí sí, hacerlos de verdad. No hubo que hacer uno, sino 20. En total, fueron 60 piezas, que se ensamblaban y generaban nuevas figuras. De una misma pieza podían tener una bolsada llena de réplicas. Y elaboraron material de repuesto, previendo que algo le pasara a los trajes. El vestido que les costó más trabajo elaborar fue el de moda, que lleva un abanico de corpiño y una falda con muchos pliegues. “Ese requería que los dobleces quedaran exactamente donde debía ser y no podían quedar unos más grandes que otros. Y no eran pliegues totalmente rectos, tenían una curvatura abajo”, explica Juliana, la diseñadora de modas, que tuvo que debutar en el arte del origami.La prueba de fuego fue el día de la sesión fotográfica, que fue cuando se construyeron realmente los trajes, porque al tratarse no de tela, sino de papel, estos se arrugan y no podían correr el riesgo. Así que tocó armarlos sobre el cuerpo de la Toya, a medida que transcurrían las fotos. Fueron diez horas haciendo y deshaciendo faldas, corpiños y tocados.Pero dice Juliana, que a la Toya, con ese cuerpo de maniquí, los trajes le ajustaron perfectos. Ella sugería ángulos y poses para que los vestidos lucieran mejor.Al momento de las fotos, que se realizaron en Bogotá, los diseñadores también acataron las sugerencias del fotógrafo de la producción Hernán Puentes quien a través de la luz resaltó las formas que debían destacarse.“Me pareció enriquecedora la experiencia porque había que tener cuidado tanto con el vestuario como con la iluminación, porque en sí el blanco tiende a mostrarse como algo plano, por ese motivo había que enfocar bien las luces para crearle volumen a las piezas del arte japonés”, agregó. Al final, la Toya vistió de origami y la capital del Valle muy pronto vestirá de moda, cuando comience Cali Exposhow 2010, que irá del 19 al 23 de octubre y que contará con la presencia del diseñador italiano Roberto Cavalli.

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