El licor adulterado, un negocio tan peligroso e ilícito como la droga

Diciembre 18, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El licor adulterado, un negocio tan peligroso e ilícito como la droga

En este año, según la Oficina de Rentas del Departamento, se han incautado 52.000 botellas de licor adulterado. La cifra, sin embargo, es mínima. En el mercado circulan siete millones de envases de licor adulterados.

Gobierno Nacional propone una política estatal para enfrentarlo el comercio de licor de adulteraado. En navidad y Feria de Cali, cuídese e su consumo.

Le dicen ‘izquierdo’. También ‘Maradona’, ‘Messi’. Eso depende del tamaño. ‘Maradona’: una botella. ‘Messi’: una caneca. Y aquí, en los barrios San Luis y los Alcázares, al norte de Cali, es de lo más famoso. El ‘izquierdo’, aguardiente falsificado , es comprado por algunos muchachos para sentarse a conversar, para irse a bailar o a jugar cartas, dominó, festejar un cumpleaños. Saben, claro, que es un licor artesanal. De ahí el remoquete con que lo bautizaron: ‘izquierdo’. El derecho, el original, es el Aguardiente Blanco del Valle. Los precios del ‘izquierdo’ son bastante módicos. Una caneca cuesta $5.000; la botella $10.000; la garrafa $20.000. Pero consumirlo puede resultar muy caro.Para adquirir el licor hay que llegar a una calle estrecha del barrio San Luis en donde sólo pasa un carro a la vez, tocar en una casa de dos pisos decorada en su fachada con muñecos de Navidad y en la ventana un cartel rosado que dice: corte de hombre a $4.000. La casa, sin embargo, no parece una peluquería. Permanece cerrada. Se toca, se asoma un joven afro sin camisa detrás de unas cortinas blancas, se pide el ‘izquierdo’, lo entrega en una bolsa con dos copas plásticas. La transacción es tan normal en la zona como comprar un pan. Por encima, la caneca de Aguardiente Blanco parece auténtica . Sin embargo, después de agitarse, se notan partículas extrañas que flotan en el líquido, impurezas; el dosificador de la botella está reventado; la tapa es casi idéntica a la de la Industria de Licores del Valle, sólo que de un rojo más claro, y se abre sin esfuerzo, la tapa no tiene seguridad.Un muchacho que ha tomado el trago jura, sin embargo, que el sabor es casi idéntico al original y en el barrio circula un rumor que le da más credibilidad al famoso ‘izquierdo’: “parece que lo prepara un ex funcionario de la Industria de Licores del Valle”. La caneca, ahora, es analizada en el laboratorio de la compañía.IIUna fuente de la Industria de Licores del Valle asegura que el negocio del trago adulterado en el departamento es manejado tanto por individuos del común que con algún conocimiento en la preparación de tragos montan alambiques en zonas como el Distrito de Aguablanca de Cali, pero también se ha identificado que existen grupos delincuenciales organizados y con poder económico que estarían falsificando y adulterando licor en grandes cantidades y con estándares más elevados.Éstos últimos, dice la fuente, son los más peligrosos en la red del tráfico del adulterado y se estarían quedando con una fortuna incalculable y generando pérdidas para el departamento en materia de impuestos en una cifra cercana a los $70.000 millones. Hay otros cálculos: el 30% del licor que circula en las calles, unos 7 millones de botellas, es adulterado o falsificado. Preparar una caneca de aguardiente les cuesta a los falsificadores $2.400. La podrían vender a $7.000 en tiendas, en estancos. Si ponen a circular en el mercado 500.000 de esas canecas, por ejemplo, se ganan en un santiamén $350 millones de pesos. Con las botellas y garrafas, claro, la ganancia sería tres, cuatro veces mayor.La fuente de la Industria de Licores sospecha que en la red de tráfico de licor adulterado también debe haber una mafia dedicada a la falsificación de las tapas de las botellas. Se trataría de delincuentes con poder económico: es que cada vez, dice la fuente, falsifican las tapas con mayor precisión.En la falsificación de las tapas y en el reciclaje de los envases es donde nace el negocio de la adulteración de licor. Los falsificadores compran en las recicladoras las botellas que salen de discotecas, estancos, tiendas, casas. Y botellas es lo que hay en el mercado: al año se distribuyen, en promedio, unos 20 millones de envases del producto. De ahí que en el Plan Integral de Lucha Contra la Adulteración y Falsificación de Licor, Pilcaf, elaborado por la Industria de Licores del Valle este año, se tenga previsto montar una recicladora propia para recoger los envases que circulan en las calles. También se pretende que la Industria de Licores del Valle sea declarada jurídicamente víctima de los falsificadores y adulteradores. Es decir, que cuando los atrapen, además de cárcel, deberán reintegrarle a la compañía las pérdidas generadas por el negocio ilegal. El Plan contempla además ajustar las medidas de seguridad del producto: marca molecular en el licor, sello holográfico en la tapa y suministrar a las autoridades lectores de ese sello y esa marca para identificar si una botella es legítima o no. La idea es ésta: si los adulteradores han avanzado, hay que llevar un paso adelante, lograr que el producto sea cada vez más difícil y costoso de falsificar. IIILas autoridades intentan frenar el ilícito. William Eduardo Estrada, coordinador del grupo operativo de la subsecretaría de impuestos y rentas del departamento del Valle, habla de 52.000 botellas de licor incautadas en lo que va del año, 13 alambiques desmantelados, 30 capturados, 120 procesos abiertos contra adulteradores de licor. Sin embargo, en el departamento en realidad no se cuenta con la infraestructura y los recursos suficientes para enfrentar un delito que en la calle mueve millones de botellas de licor adulterado. El grupo operativo de la Oficina de Rentas de la Gobernación del Valle, a cargo de William Eduardo Estrada, está integrado por apenas doce funcionarios. Y no tiene asignado presupuesto para pagar recompensas a quienes den información que lleve a desarticular a los peces gordos del negocio. “A esa oficina de rentas le faltan dientes, herramientas, en la lucha contra el licor adulterado”, dijo una fuente que pidió no ser identificada. Marco Aurelio Puentes, subsecretario de Impuestos y Rentas del Valle, reconoce, en parte, esa situación: “A la Oficina de Rentas hay que reorganizarla. Crear una unidad especial para enfrentar el ilícito del licor adulterado. Algo como la Dian, que tiene autonomía financiera y administrativa. Sin embargo, para enfrentar el negocio del licor adulterado se debe establecer una política nacional que comprometa a todos los organismos del Estado: Policía, Fiscalía, todos. Este es un tema trascendental, de Salud Pública”.IVUn asunto de Salud Pública. Este año, en el Valle, van cinco muertos por alcohol adulterado o falso y 60 intoxicados. Se trata de los que asistieron en septiembre a una fiesta en El Cerrito y bebieron aguardiente en porrones y otros que consumieron licor en un bar de Palmira. Terminaron en los hospitales. Lo curioso del asunto es que a pesar de la noticia, aquí en San Luis y los Alcázares algunos muchachos prefieren comprar el famoso ‘izquierdo’ así sepan que no es original. Otra vez el rumor: “es que lo prepara un ex funcionario de la Industria de Licores”. Allá en la Industria dicen que no pueden ni afirmar ni desmentir el rumor. Sí, agregan, que ese es precisamente el argumento que utilizan los falsificadores para vender el producto con facilidad. Que alguien de allá, de la Industria, lo hace. Eso le da garantías al cliente, así sea mito, mentira. La química de la Industria de Licores Yenny Medina analiza la caneca de ‘izquierdo’ en el laboratorio. Tiene, para empezar, 24% de alcohol, 5% menos que el original. Una compañera de Yenny sentencia: “es agua, apenas”. El análisis concluye que el líquido no es tóxico, pero que de todos modos podría generar problemas para la salud: las partículas que flotan son residuos, impurezas. Yenny explica que los falsificadores utilizan medias veladas como filtro y agua que muchas veces no es potable para la elaboración del licor. Los que falsifican ron, además, le dan el color del cobre remojando puntillas, tornillos oxidados. Y hay otro riesgo: puede que un falsificador acierte en las dosis de una caneca de licor, pero puede que en otra utilice alcoholes con una cantidad excesiva de metanol. Entonces llegará la ceguera, o quizá la muerte. Una cucharada sopera de metanol -un alcohol industrial utilizado en pinturas, barnices, anticongelantes- produce ceguera de por vida. Cucharada y media, la muerte.Cuando el metanol llega al hígado, una enzima lo convierte en formol, el químico utilizado para embalsamar cadáveres. El formol daña la retina, destruye el nervio óptico, genera arritmias, insuficiencias cardiacas, la muerte. Entonces, muchachos de San Luis, de Alcázares, de Cali y el Valle, cada vez que se llevan a la boca una copa de licor adulterado es como si se pusieran un revólver en la sien con una sola bala, jugar a la ruleta rusa. Quizá se apriete el gatillo y no pase nada. O quizá la próxima vez la ciudad tenga que lamentar una nueva tragedia.Así se adultera el licor1. Reutilizan cajas, envases, etiquetas, tapas que son recogidos por recicladores de basura o son comprados en bares, tabernas y sitios de consumo. 2. Falsifican la sobretapa del producto. 3. Inyectan al licor original sustancias de otras características 4. Mezclan el producto original con agua(a veces no potable) u otras sustancias. 5. En los procesos de elaboración del licor adulterado, por lo general, no se toman las medidas de asepsia necesarias para un producto de consumo humano.6. Al final el licor adulterado presenta bajo grado alcohólico, es turbio y opaco. También hay sedimentación y al agitarse la botella se notan partículas de lanas y mugre. Su olor y sabor es desagradable.

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