El Herbario de Univalle: la biblioteca ‘natural’ más grande del departamento cumple 50 años

Diciembre 08, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Santiago Cruz Hoyos | Reportero de El País
El Herbario de Univalle: la biblioteca ‘natural’ más grande del departamento cumple 50 años

El herbario es dirigido hoy por Alba Marina Torres, bióloga egresada de Univalle, con estudios en Inglaterra en sistemática de plantas y fisiología de semillas. Fue fundado en 1966 por Luis Sigifredo Espinal Tascón, profesor del Departamento de Biología de la Universidad del Valle.

Cuenta con una colección de 70.000 plantas secas, 7000 del Valle del Cauca, 220 encontradas por primera vez y registradas como especies nuevas para la ciencia.

Es tan fina la madera del árbol, que en las comunidades asentadas en el valle geográfico del río Cauca lo llaman ‘Para siempre’. Con ‘Para siempre’, de hecho, la gente construye sus casas. El anterior director del herbario de la Universidad del Valle,  Philip Arthur Silverstone lo colectó durante una de sus expediciones. Y extrañamente ‘Para siempre’, tan usado por las comunidades, tan cotidiano,  resultó ser un árbol completamente desconocido para la ciencia. Ningún botánico, ningún biólogo,  lo había investigado, descrito. Silverstone se encargó de hacerlo, cómo no. También lo sembró. ‘Para siempre’ crece a la entrada del herbario de Univalle, donde además, entre la colección, hay un árbol con el nombre de un profesor: Isidoro Cabrera.

Resulta que Isidoro, biólogo,  hizo una expedición en algún bosque del municipio de Vélez, departamento de Santander,  y se topó con una especie que jamás había visto en su vida. Colectó lo que pudo, extrañado. ¿Qué cosa era ella? Después de investigar el hallazgo se determinó que, efectivamente, se trataba de una especie no solo rara sino nueva para el mundo y la llamaron así: el árbol de Isidoro (el nombre científico es Isidodendron tripterocarpum). Una rana descubierta por él también lleva su apellido, por cierto. 

En total en el herbario de la Universidad del Valle, que este mes celebra sus 50 años de fundación, hay una colección de 70.000 plantas secas y clasificadas que se usan como material de estudio e investigación. Toda una biblioteca  ‘natural’. Entre las 70.000, 7000 corresponden a especies del Valle del Cauca. 

“Las colecciones se pueden conservar por cientos de años. (Las primeras plantas que se sometieron a este proceso, hace cerca de 300 años, incluso, aún se conservan intactas en el herbario de Carlos Linneo en Londres, Inglaterra). Las colecciones del herbario de Univalle se han secado para que pierdan toda la humedad y no las ataquen los hongos (deben permanecer a 20 grados centígrados).Y colectamos porciones de la planta. Por ejemplo, si vamos a colectar un árbol frutal,  lo que hacemos es traer una rama que tenga flores y frutos, y eso nos permite capturar información de lo que es la planta viva. También el registro de dónde se colectó, qué características tenía, y lo que se pierde tras la colecta: colores, olores”, dice la profesora Alba Marina Torres. 

Alba Marina es  bióloga egresada de Univalle, con estudios en Inglaterra en sistemática de plantas y fisiología de semillas, directora del herbario, donde, además del árbol de Isidoro,  en realidad se  guarda un ‘álbum’ de 220 especímenes que fueron encontrados y registrados como especies nuevas para la ciencia.

Por ejemplo, la Eucharis cucana, descubierta por primera vez en 1987 en un pequeño bosque rodeado de cultivos de caña de azúcar del municipio de Zarzal, norte del Valle. O la planta ‘Gaya mutisiana’, encontrada en 1994 dentro del mismo campus de la Universidad (donde hay 5000 árboles en promedio) y llamada así en honor a José Celestino Mutis “por sus aportes a la ciencia y a la botánica en Colombia”. En una ocasión una especie que se creía extinta fue hallada en una de las expediciones del herbario.

[[nid:600418;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2016/12/univalleherbario.jpg;left;{El herbario, que guarda una gran riqueza de información sobra la biodiversidad de la región, es centro de consulta permanente por parte de estudiantes. Foto: Aymer Andrés Álvarez | El País}]]Después de que una planta nueva es colectada, debidamente clasificada y almacenada sobre cartulina blanca a una temperatura que debe permanecer en 20 grados centígrados, por cierto, los descubridores envían duplicados  a otros herbarios del mundo. Es una manera de hacer backup de la naturaleza, evitar lo que pasó en la Segunda Guerra Mundial: las plantas que recolectó Alexander von Humboldt y que se encontraban coleccionadas en Alemania, fueron destruidas por los bombardeos.

En el caso de la colección del herbario de Univalle, las expediciones han sido comandadas por sus directores. Primero Luis Sigifredo Espinal, su fundador; luego el profesor Jorge Ramos, botánico; enseguida el profesor Philip Arthur Silverstone.  Iban hasta al Chocó biogeográfico, o a páramos como Pan de Azúcar, el Cerro del Torrá, lugares a los que casi nadie ha ido y donde es práctimamente imposible llegar, para recolectar plantas. Ahora a las expediciones las llaman “proyectos de investigación” y las dirige la profesora Alba Marina.

“Los herbarios guardan una gran riqueza de información sobra la biodiversidad de la región. Por ejemplo, el hábitat donde se encuentra Cali es un bosque seco. Vivimos rodeados de plantas que tienen la capacidad de perder sus hojas en sequías, para rebrotar con las lluvias. Es una estrategia para no perder agua en épocas excesivamente calurosas. Toda esa información es muy valiosa a la hora de hacer investigaciones sobre, por ejemplo, cambio climático. En nuestro caso también trabajamos con comunidades afro e indígenas para identificar cuáles son las plantas que más usan y para qué, bien sea en lo medicinal o en la gastronomía. Es una manera de proteger el conocimiento. Perder el conocimiento sobre el uso de una planta es casi perder la planta”, dice ella, Alba, y enseguida explica que a propósito de los 50 años de su fundación, el herbario tendrá las puertas abiertas para quien quiera entender un poco más el origen de donde vivimos.

El herbario CUVC Luis Sigifredo Espinal-Tascón, ubicado en el Campus Meléndez de la Universidad del Valle, es el más grande del suroccidente colombiano. El miércoels, 7 de diciembre cumplió 50 años de creación  y lleva el nombre de su fundador.
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