El Gran Limonar pide más atención por ruido y mal estado de vías

El Gran Limonar pide más atención por ruido y mal estado de vías

Marzo 06, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El Gran Limonar pide más atención por ruido y mal estado de vías

Los enormes huecos del barrio Gran Limonar se llenan de agua y atraen zancudos y animales rastreros.

Mal estado de las vías, ruido de los bares, parqueo e inseguridad, los mayores problemas que denuncian los habitantes de este sector de la ciudad.

“Traiga la caña a ver y pescamos un ratico”, dice Cecilia Behar, señalando uno de los huecos en el pavimento, lleno de agua, tan grande que a lo largo cabría un carro completo. Esa vía, en el barrio El Gran Limonar etapa II, es la Calle 11A entre carreras 65A y 66, y desde hace quince días está cerrada con una pila de escombros que impiden que los vehículos pasen. Fue una medida desesperada que tomaron los habitantes de la cuadra para presionar, porque llevan diez años pidiendo que les arreglen este trayecto, dice la señora Behar. Pero ese no es el único problema. Como esa calle queda perpendicular a la Carrera 66, donde están ubicados la mayoría de los bares del sector, allí los vehículos se estacionan frente a las casas de los residentes y muchos de los andenes están en mal estado por el sube y baja de vehículos. Cuando hay partidos, la calle se llena de automóviles a lado y lado. A esto, dicen los vecinos, se suma el ruido. Aunque se han hecho controles, explica Victoria Motoa, de la Junta de Acción Comunal del barrio, estos no han sido efectivos. Que se sigue oyendo una bulla que no deja dormir y que, “para colmo, los carros después de las 3:00 a.m. se estacionan en el sector con música a todo volumen hasta las 6:00 a.m.”También le preocupa la salubridad, porque como los huecos de las vías son profundos, se llenan de agua y eso atrae a los zancudos y las ratas constantemente. Los parques, comenta Luis Eduardo Castro (que vive al lado de uno) son también sitio de reunión, pero especialmente de “viciosos” que van a diario, sin importar si es fin de semana o no. Otros vecinos cuentan que se arman peleas y escándalos eventualmente. Y ni hablar de la seguridad, añade la señora Behar. Como la iluminación es tan pobre y los árboles desde hace rato no se han podado, los atracos son pan de cada día. En una cuadra vecina los habitantes instalaron reflectores en los postes de la luz, para mejorar la visión. “No es justo que siendo estrato 5 y pagando $1.600.000 de predial, el barrio esté en este abandono”, señaló la mujer, que lleva 40 años viviendo en la zona. Autoridades respondenFrente a los huecos del sector, el secretario de Infraestructura, Miguel Meléndez, afirmó que en el transcurso de este primer semestre del año comenzarán las obras en la Calle 11A entre carreras 65A y 66, y en la Carrera 66B entre calles 5 y 9. “Ya está en el presupuesto y vamos a reconstruir esas vías”, puntualizó. En cuanto al ruido, Mónica Duque, jefe del grupo de Impactos Comunitarios del Dagma, dijo que “durante el 2013 se abrieron una serie de procesos sancionatorios contra varios establecimientos de la 66. Desde el 21 de febrero hemos hecho operativos conjuntos y ya pusimos medida preventiva a cuatro establecimientos por uso de equipos de sonido en el espacio público”. Explicó que los operativos conjuntos cuentan con apoyo de Gobierno, Policía, Salud, Tránsito, entre otros.Frente a la movilidad, Adalbert Clavijo, jefe de guardas de Tránsito, dijo que “todos los fines de semana hacemos controles al parqueo y hemos impuesto gran cantidad de comparendos por esta razón. A quienes hacen bulla con los carros los sancionamos con multa de 15 salarios mínimos diarios”.

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