"El gerente que llegue a Emcali debe ser apolítico": Óscar Pardo

"El gerente que llegue a Emcali debe ser apolítico": Óscar Pardo

Abril 11, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Diana Carolina Ruiz / Reportera de El País

El gerente saliente de la compañía, Óscar Pardo, aseguró que la entrega blindada contra la politiquería, gracias al Modelo de Abastecimiento Estratégico que implementó.

Dice que, después de dos años al frente de las Empresas Municipales de Cali, Emcali, se va para cumplir compromisos con la academia. 

Y aunque entre corrillos se habla de que su salida es parte de una jugada política, Óscar Pardo, el gerente saliente de la compañía, insiste en que se va porque  su deber más próximo es acabar el doctorado en Management que adelanta en la Universidad de Tulane, Estados Unidos, así como dirigir el Centro Interdisciplinario de Investigación sobre Desarrollo, Cider, de la Universidad de Los Andes.

Pardo hizo un balance de su gestión de casi dos años en el cargo, en el que destaca que la empresa quedó blindada de la politiquería por la implementación del Modelo de Abastecimiento Estratégico, que cambió todo el esquema de contratación.

En entrevista con El País, dijo que a partir del 2016, Emcali comenzará a girarle utilidades al Municipio, que se avanza en el salvamento para Telecomunicaciones y que la empresa quiere entrar en la puja por el contrato de  alumbrado público de la ciudad.  

¿Cómo le entrega Emcali a la ciudad?

Estoy entregando una empresa que genera confianza, tanto para los ciudadanos como para el Gobierno Nacional, los proveedores, los contratistas, donde hay reglas claras, donde se puede competir. Emcali es  una organización que tiene todo para crecer, para desarrollarse, con un gran  equipo humano y que va por la senda correcta. Fueron dos años de replantear estrategias y falta muchísimo, pero creo que vamos por la dirección correcta.

Implementar el Modelo de Abastecimiento Estratégico, con el que se cambió la forma de contratación en Emcali, fue el proyecto bandera de su gestión. ¿Qué tantos cambios  le significó a la compañía?

Se hizo todo el nuevo manual de contratación, ahora las compras se hacen en cuerpos colegiados, los términos de referencia se publican, los proveedores evalúan esos términos para ver si sirven. El año pasado logramos $15.000 millones de ahorros en eficiencias de compras, este año la meta es ahorrar $95.000 millones. Que no le quede la duda a la gente de que los procesos contractuales  tienen  veinte mil ojos encima. Lo dicen los resultados:  tenemos 790 proveedores, hay pluralidad de proponentes, aquí no se escoge a dedo.

Se dice que ese modelo afectó la adquisición de materiales y equipos para temas operativos, como el mantenimiento en redes de acueducto y energía y la atención de los daños...

El modelo arrancó con la adopción del nuevo manual de contratación en el mes de enero, obviamente eso significó un cambio. Ya tenemos acuerdos comerciales de dos y tres años para mantenimiento y suministros. Antes las compras se hacían mensuales, como  de tienda, nadie controlaba las facturas. Ahora  se volvió un proceso estructurado. Tenemos  seis o siete proveedores que nos entregan  lo que se necesita, eso es ordenar la casa.  Esto hizo que sí se demorara un poco pero es normal, es pasar de un proceso a otro y requiere que la organización se acostumbre, ya los comités de contratación son más ágiles.

¿Sirvió ese modelo para limpiar la politiquería y los contratos amarrados con privados de antes, como usted lo había planteado?

“En cinco años, veo a Emcali como una empresa rentable, regional, con muchas empresas montadas. La Alianza del Pacífico le traerá grandes oportunidades de negocio”.

Sufrimos bastante porque pisamos muchos callos. Y cada que lo hacíamos,  salía algún doliente.  Era normal que ante cada proceso licitatorio había quien se quejara, quien demandara. Cuando escarbábamos en la contratación encontrábamos las conexiones con esas personas y entendíamos que eran intereses lo que se tocaban. La única forma de no permitir eso era implementar un esquema transparente de contratación, de lo contrario se iba a volver esto una “repartidera” de contratos y de intereses, así nos quitamos el problema de la política y de presiones empresariales.  

¿No teme que ahora que se va, en plena época electoral, nuevos intereses externos se tomen  la empresa?

Este es un esfuerzo que tiene que ser consistente. Confío en el grupo humano que queda, en Germán Marín a la cabeza, que es un experto jurídico que sabe de contratación. Hoy Emcali está blindada contra la politiquería.

¿Qué perfil cree usted que deberá cumplir la persona que lo reemplace?

La persona que llegue a Emcali debe ser técnica, con capacidades gerenciales y de montajes para el crecimiento, que sepa gerenciar y sea apolítico. 

Le cuestionaron  la burocracia al interior de Emcali, la contratación de asesores externos, consultorías. Incluso decían que estaba favoreciendo a  amigos suyos...

Obviamente necesitamos ayuda en todos los temas estratégicos que queríamos implementar. Las consultorías no fueron ni  por gusto ni “queridura”.  Trajimos a los que ayudaron a montar el abastecimiento estratégico de talla mundial en Ecopetrol. Necesitamos ayuda en clima organizacional, empaquetamiento de servicios, plataforma de innovación. No fueron caprichos, no son amigos míos, lo que pasa es que yo conozco la gente que puede ayudarnos en temas estratégicos, tanto en  empresas públicas como privadas. La otra opción era no hacer nada.

¿Cuándo comenzará Emcali a darle utilidades al Municipio? Muchos se preguntan por qué esto no ha pasado si ya casi se cumplen dos años de terminarse la intervención...

La promesa es que en el 2016 Emcali comience a girarle recursos, arrancando con $50.000 millones. Hay que esperar los resultados que tenga la empresa este año para ver si se puede cumplir. Íbamos bien con las proyecciones hasta que el año pasado se nos subió desproporcionadamente el precio de la energía por el Fenómeno del Niño, esperamos que no haya más problema en el corto plazo. Si lo hacemos en 2016, la idea es subir gradualmente, cada año, en aportes de $50.000 millones. La obligación juiciosa y responsable es cubrir primero las deudas antes de repartir pidendos. Cerramos la deuda con el sector privado, cercana al $1 billón, en julio de 2014. El único acreedor que tenemos hoy es el Gobierno, con el $1 billón de la Ptar  (Planta de Tratamiento de Aguas Residuales).

Y sobre la ejecución de ese $1 billón, que la Nación avaló reinvertir en obras de acueducto y alcantarillado para la ciudad, ¿qué avances hay?

Estamos finiquitando los trámites para que Findeter nos gire parte de esos recursos este mismo año. Ya se radicaron las cartas para que el Ministerio de Hacienda autorice el desembolso. Serían $90.000 millones que podrían invertirse de inmediato en renovación de redes  para reducir las pérdidas de agua, la Gerencia de Acueducto ya tiene los sectores definidos donde se pueden comenzar las obras.

Uno de los pendientes  de su gestión es que no se logró rebajar los índices de pérdida de agua. ¿Por qué no se ha podido atacar ese problema?

Desde noviembre del año pasado se están disminuyendo los indicadores de pérdidas. Es un tema que tiene muchas aristas y que involucra lo técnico y lo comercial. Entre más tiempo pase, la obsolescencia de las tuberías es más alta. En todos esos aspectos estamos trabajando con planes estratégicos y se están dando resultados. La meta es que a diciembre baje el indicador de pérdidas a 49,6 % (estaba en 55 %). Esto lo lograremos con varias cosas: el sistema operativo integral, con balance de pérdidas en las redes matrices.

Pero esa disminución en las pérdidas no parece tan significativa...

Acabar con las pérdidas no es sencillo, es un trabajo a largo plazo. Esperamos que en cinco años podamos bajar el indicador a 30 %, esas son las proyecciones que tenemos. Llevamos 20 años sin invertir en tubos, la gente critica que por qué no se ha hecho nada, pero es que son cosas que debieron hacerse hace mucho tiempo. 

Entre los ciudadanos tampoco disminuyeron las quejas por las demoras en la operatividad de Emcali: arreglo de daños, atención de quejas, servicio al cliente...

En la reestructuración se montó la Gerencia de Atención al Cliente, porque se quiere mejorar los servicios. Yo les agradezco a los caleños la paciencia, siempre me mortificaron los cortes, ver los chorros de agua desperdiciándose. Me hubiera gustado que las soluciones se dieran con mayor velocidad, en el sector público se exigen muchos procesos que se demoran mucho tiempo. Tratar de mover una organización acostumbrada a ser lenta es duro.

También le quedó pendiente el salvamento de Telecomunicaciones. Se va y el socio estratégico que se propuso aún no se ha conseguido...

Es un proceso lento, hay que estudiar la información, analizarla, conseguirlo está en marcha y hay gente interesada en este negocio. Estamos buscando un aliado para el servicio masivo de telecomunicaciones, que les dé a los caleños durante 20 años los servicios integrados: telefonía celular, IPTV.  La proyección es que  los clientes se tripliquen. También le estamos apostando al mejoramiento de infraestructura. El cable submarino ayudará a darle la mano al componente de Telco, es una estrategia para darle mejor conectividad de internet a Cali y Buenaventura, ese cable es esencial para la competitividad de Cali y la región. Telco va a despegar, después de siete años estamos viendo un repunte en afiliaciones. 

Su retiro se da justo cuando está en discusión el contrato de alumbrado público de Megaproyectos. ¿Emcali  está en capacidad de asumir ese servicio?

Emcali, operativamente, sí puede asumirlo. No podemos estar con un esquema que regulatoriamente y legalmente está mal diseñado, desde el funcionamiento de los recursos, cómo se ejecutan las obras y  cómo se pagan. Lo que necesita Cali es un esquema de alumbrado del siglo XXI, que se pueda cambiar la tecnología y no se le recargue en la tarifa al usuario. Ellos han prestado un servicio que le ha servido a la ciudad, pero es tiempo de revaluar el esquema y Emcali quiere jugar. Hay que ver cuál es la mejor manera en la que puede vincularse,  podría ser operativo, solo controlar la facturación, si administra y vigila, hay muchas posibilidades. Planeación está contratando una consultoría que le va a decir cuál es el mejor modelo para implementarse en Cali.

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