El ex presidente Álvaro Uribe habló sobre la devolución de Emcali al Municipio

Enero 22, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Frente a los anuncios de la Superservicios, el ex presidente Álvaro Uribe dijo que no se puede desconocer el Fondo de Capitalización y urge la reestructuración de telecomunicaciones.

Para que Emcali, que lleva doce años intervenida por la Nación, vuelva a manos del Municipio, debe cumplir, entre otras cosas, con el pago del billón de pesos que le adeuda a la Nación. La condición, planteada esta semana por el Superintendente de Servicios Públicos, César González, encendió no sólo la polémica, sino la preocupación de que el tan esperado retorno esté cada vez más lejos. También avivó las preguntas sobre qué pasó con los compromisos adquiridos por el Gobierno del presidente Álvaro Uribe frente al salvamento de la compañía más importante de la región.El ex mandatario habló con El País y fue categórico en afirmar que el levantamiento de la intervención de Emcali nunca estuvo condicionada al pago de esa deuda. ¿Qué piensa del anuncio de la Superintendencia de exigir el pago del billón de pesos para devolver la empresa?La condición que puso nuestro gobierno para la devolución de Emcali, que se acordó con la Alcaldía y el Concejo, fue la transformación del componente de teléfonos, no como algo caprichoso, sino para salvar el patrimonio de la compañía, dado que la telefonía fija ha venido perdiendo mucha participación en el mercado. El 9 de agosto del 2002 estuve en Cali concretando lo que había ofrecido en campaña y esa noche se definió lo siguiente: se hacía la transformación y por supuesto la Nación tenía que asumir la deuda de la empresa con la banca japonesa, pero se decidió que Emcali le pagara a la Nación a través de un Fondo de Capitalización. Ese dinero lo dejaría la Nación al servicio de Emcali y de la ciudad, porque jurídicamente nos dijeron que no podía haber condonación de la deuda. Si bien la empresa tenía malos manejos, burocracias ineficientes y había tenido un problema sindical muy difícil, con terrorismo de por medio, también había hecho unos ensanches muy grandes de servicios públicos y yo estimé que la Nación debía contribuir a eso. Como contribución, el dinero que pagara Emcali iba al Fondo de Capitalización. Además propusimos la participación de los usuarios a través de este fondo con un porcentaje de la tarifa. Después la ley dijo que eso no podía ser obligatorio, pero los caleños en su gran civismo en su mayoría aceptaron hacer el aporte de manera voluntaria. Eso fue público y no sé por qué lo van a desconocer...El acuerdo del pagos de Emcali tiene tres tramos. El segundo se vence en el 2014, que es el de los acreedores bancarios, a partir de cuando empezarían los pagos a la Nación durante cuatro años, es decir, que Emcali tiene que pagar ese billón de pesos en seis años. ¿Ustedes en su momento cómo decidieron que fuera la forma de pagar ese billón de pesos?Para mí lo más importante era el aporte al fondo, que creaba un principio de fondo de capitalización social de gran trascendencia para el futuro financiero de la empresa y la ciudad. Esto no se puede reducir simplemente a matemáticas financiera. Con el Fondo de Capitalización lo que había era una gran idea de vincular a todos los usuarios y de capital para apalancar la empresa y la ciudad. Ya lo otro fue un esquema de pagos de acuerdo con las posibilidades de la empresa, algo razonable, pero lo más importante no era la fecha de los vencimientos sino que el dinero en la medida en que lo fuera pagando Emcali la Nación no se lo llevaba para sus arcas sino que lo deba en el Fondo de Capitalización. Por supuesto, ustedes me acaban de hablar de una fecha, eso comprueba que nunca nuestro gobierno puso como condición para devolver la empresa que hubiera pagado la totalidad del dinero, porque las fechas son lejanas, la condición que pusimos fue que se hiciera la transformación de la empresa de teléfonos y uno de los mejores testigos es el doctor Rodrigo Guerrero, actual alcalde, quien como concejal participó mucho con nosotros en las discusiones sobre la empresa.¿Usted cree que la fórmula que se utilizó con Medellín, que permitió que la deuda del Metro fuera pagada a 50 años, puede usarse con Emcali para evitar que haya que pagar el billón de pesos en tan corto tiempo y eso genere problemas en el flujo de caja de la compañía?Allá tienen un plazo muy grande, pero por esto: los sistemas de transporte masivo en Colombia son financiados 70% por la Nación y 30% por las entidades territoriales. En Medellín la ciudad y el departamento financiaron el 60% y la Nación el 40%, o sea que el aporte regional en este caso fue mayor que en otros como el Transmilenio o el MÍO, en los que la Nación puso el 70% de los recursos. Un segundo reclamo que tenía Medellín es que durante los periodos de parálisis del Metro en su construcción hubo unos fenómenos de devaluación que encarecieron mucho la deuda. Tercero, Empresas Públicas de Medellín tenía demandada a Isagen por más de $600.000 millones, ese pleito tenía quebrada a Isagén entonces yo dije, le refinanciamos al Medellín y al departamento el Metro, pero primero nos dan garantías, y las dieron (vienen pagando más rápido de lo previsto), segundo, dejan reclamos contra la Nación, y cesaron. Tercero, la Alcaldía y el Concejo tienen que aprobar que Empresas Públicas desistan del pleito contra Isagen y desistieron, eso nos ayudó a salvar a Isagen. Pero más allá de que son circunstancias diferentes, podría estar dentro de las facultades del Presidente reestructurar esa deuda y ampliar el plazo para que Emcali pague a 20 ó 30 años para que se afecten menos sus finanzas... Claro que sí. En nuestro caso, eso lo estudiamos con los abogados de la Superintendencia de Servicios Públicos, y el Ministerio de Hacienda, yo creo que la facultad no se puede controvertir. ¿Usted cree que condicionar la devolución de Emcali al pago de esa deuda es ponerle trabas al retorno de la empresa a manos del Municipio?Claro que sí, porque lo que nosotros pensamos es que lo que se requería era salvar el patrimonio de la compañía, para bien de los caleños, a través de reestructurar la empresa de teléfonos, eso era lo que necesitábamos. Y segundo, yo no entiendo la idea de acabar con el Fondo de Capitalización, que es una decisión desacertada porque si nosotros queremos cambiar la manera de adelantar lo social y crear una democracia participativa, el fondo de capitalización es un gran avance. ¿Considera que doce años después de que la empresa fue intervenida, ya no es la hora de volver al Municipio?No he visto las cifras recientes de la empresa, lo que me parece importante es que haya un acuerdo de reestructurar la empresa de teléfonos, yo no pude porque en las licitaciones que abrimos no participaron proponentes. Yo creería que la condición debe ser que se haga la reestructuración inmediatamente o que si la van a devolver antes de este proceso de la reestructuración que hagan un acuerdo con a ciudad y se fije un plazo.¿Con lo que ha pasado con ETB, que no ha podido conseguir un socio estratégico ni venderla, no es utópico pretender capitalizar a Telecali, cuando ETB tiene cuatro veces el mercado de la empresa caleña?Deberían buscarse alianzas con otras empresas públicas del país, con la misma ETB, tener una empresa de teléfonos grande o por lo menos una alianza importante, porque con esta pérdida de participación de la telefonía fija uno ve el tema con mucha preocupación. Cuando me fui, al presidente Santos le dije en el empalme que nos había faltado la última reforma de Telecom. La reestructuración no hay que pensarla sólo como una venta, hay muchas maneras, lo importante es encontrar un camino eficaz que le permita que no siga perdiendo participación en el mercado.

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