El drama que viven los animales callejeros en Cali

El drama que viven los animales callejeros en Cali

Noviembre 24, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Yefferson Ospina | Reportero de El País
El drama que viven los animales callejeros en Cali

Las cifras que maneja Zoonosis indican que en Cali hay al menos 10.700 perros y 1500 gatos callejeros, que han causado al menos 2900 mordeduras en lo que va de este año en Cali.

En Cali hay 10.700 perros y 1500 gatos callejeros ¿Qué hacer con ellos? ¿Quién es su responsable? Panorama.

Hace diez años Pilar decidió crear un albergue para mascotas abandonadas en Cali. La decisión, dice, era de algún modo una feliz fatalidad: su padre rescataba gatos de las calles, su tía también lo hacía. De modo que en su casa, en su infancia, siempre contó al menos siete gatos y otros tantos perros. Así que, luego de dedicarse a rescatar animales y luchar por años para conseguirles un hogar, decidió crear el albergue.Aquello, sucedió también, luego de que empezara a usar el bastón. Pilar era una profesora de aeróbicos que se ganaba la vida dictando clases en gimnasios. Tenía su propia casa, su carro, suficientes ahorros. En 2002 tuvo una fractura en su cadera, se desgastó el cartílago y perdió parte de la movilidad de su pierna izquierda. Ahí llegó el bastón, el paso lento, perdió su trabajo y solo le quedaron sus perros, y sus gatos, y el dinero en el banco.Cuando inició lo que ella llama el albergue, no tenía más de 15 animales. Poco a poco, a medida que muchos de sus amigos se enteraron, empezaron a llegarle más animales. Al principio, cobraba por tenerlos. Al principio pagaban. Luego no. Luego, ya nadie le pedía que albergara a su perro o a su gato, lo dejaban en la puerta del albergue.Todo eso ocurrió en el curso de unos ocho años. Para el 2013, Pilar comprobó que se había gastado $40 millones en sus animales y que la cuenta bancaria ya tenía muy pocos ceros. En 2014, además de la escasez de dinero, Pilar se encontró con que el lote en el cual está el albergue estaba en medio de un litigio jurídico. Que una familia lo reclamaba como suyo. En 2014, también, el número total de animales de Pilar era 100, 50 gatos y 50 perros, además de un caballo.La calle: el hogar de más de 11.000 animales La historia de Pilar tiene un fondo profundo de heroísmo: la abnegación de una mujer que gasta a diario cerca de $70.000 solo en alimentos para los animales, sin contar con las medicinas, el agua que gasta para sus necesidades, las cobijas que de cuando en cuando debe comprar… Sin embargo, a pesar de las dimensiones que para ella tiene la decisión de cuidar de sus 100 mascotas, en perspectiva, su historia es un ejemplo mínimo de otro drama mayor, el de los perros y gatos abandonados en Cali.Las cifras que maneja Zoonosis indican que en Cali hay al menos 10.700 perros y 1500 gatos callejeros. Esos más de 11.000 animales, de acuerdo con Zoonosis, han causado en lo que va de este año en Cali al menos 2900 mordeduras. Es decir, en promedio más de nueve personas son mordidas a diario por algún perro. Aunque esas mordeduras, explica el médico de Zoonosis, Rodrigo Cardona, nunca llegan a causar enfermedades graves como la rabia, siempre causan heridas de mediana gravedad, pues en general los perros que muerden tienen parásitos o alguna otra enfermedad que agrava la herida. Eso, sin contar con las consecuencias estéticas para las víctimas: los casos van desde una herida leve en un tobillo hasta una mordedura en una mejilla.Otro de los efectos de esa cifra de animales, es el número que a diario deben ser sacrificados. Zoonosis recibe cerca de 160 animales mensuales, entre perros y gatos. De esos, los que tengan enfermedades como moquillo, sarna, rabia y parvovirosis deben sacrificarse. En general, cerca del 40 % o 50 % son una amenaza para la salud pública. En suma, en Cali se sacrifican dos mascotas a diario. 60 al mes. 720 al año. Ahora bien, si se tiene en cuenta que en total en Cali hay alrededor de 180.000 mascotas, las casi 12.000 mascotas callejeras constituyen un número bajo pues, según un índice establecido por la Organización Panamericana de la Salud, para las ciudades de países en vías de desarrollo se calcula que cuando el número de animales callejeros no excede el 20 % de número total de animales domésticos, no existe alto riesgo para la salud pública. Para el primer mundo, la proporción es del 5 %. La geopolítica también define el nivel de vida de los animales.Los perros abandonadosLa última vez Pilar estaba en la galería de Alameda comprando alimento para su perros. Notó que un costal en la calle, puesto allí como si se tratara de basura, se movía. Adentro había dos cachorros, rubios, con un cierto aire de labradores, pero mestizos. Los cachorros temblaban, miraban con sus ojos completamente negros, destruidos de miedo y tristeza.Pilar los recogió y alguien le contó que una mujer los había abandonado en ese lugar. Un mes después lo cachorros habían sido vacunados, bañados y desparasitados y tenían nombre: Pilar los bautizó Romeo y Julieta.“Te puedo contar cien historias como estas”, me dice Pilar. “Las historias de cada uno de los perros y gatos que tengo en el albergue. Todos ellos han sido abandonados”.Liliana Ossa, de Paz Animal, dice que a diario recibe entre 40 y 50 llamadas de personas que quieren que les reciba el perro o el gato con el argumento de que “no lo pueden tener más”. Y al albergue llegan en promedio 8 animales semanales, especialmente perras con sus crías recién nacidas o perritos que acaban de ser destetados.“Hay una falta de educación y de compasión muy grave de la gente con seres indefensos”, anota la líder de Paz Animal.Las causas: esterilización y culturaEl médico Rodrigo Cardona, zootecnista de Zoonosis, explica que hay dos razones que causan la sobrepoblación de animales callejeros. Una tiene que ver con una matemática simple: en un año, una perra sin esterilizar puede tener dos partos de ocho cachorros. Es decir, puede parir 16. De esos 16, el promedio de hembras es 12. Cada una de esas hembras, a su vez, puede tener 16 cachorros anualmente, 12 de los cuales serán hembras. Es decir, en un solo año, una perra puede ser la madre de 16 cachorros, y la abuela de otros 96.La solución para la sobrepoblación de animales callejeros, afirma Cardona, es simple: esterilizar. Pero esterilizar en Cali es muy difícil por varios motivos. El primero, la Alcaldía de Cali no tiene una política fuerte de esterilización animal. Zoonosis es la única entidad pública que esteriliza y a diario, indica Wilmer Caicedo, director del centro, se esterilizan 40 mascotas. Lo que significa, 800 al mes. Y 9600 al año. “Una cifra baja, que es más o menos el 5 % del total de mascotas en la ciudad”, afirma el médico Cardona.El otro problema para esterilizar, dice Carmona, es cultural. A mucha gente no le gusta hacerlo, porque ven en la reproducción de sus mascotas un negocio. Venden las crías, sobre todo si se trata de razas puras.Sin embargo, Cardona y Caicedo coinciden en que la principal causa de la sobrepoblación de animales callejeros en la ciudad son los mismos caleños. Cardona sospecha que la mayor parte de ellos han sido abandonados por sus dueños, y eso por una razón sencilla: a diario en Zoonosis se reciben al menos dos llamadas de personas que piden que recojan a sus perros o sus gatos porque salen de viaje, o ya no los quieren tener más por su edad, o vendieron la casa, o se cambian de casa, etc.Un albergue para mascotas callejeras: obligación legal de la AlcaldíaHace varios días, un grupo de defensores de los derechos de animales y Paz Animal realizaron unamanifestación en frente de Zoonosis exigiendo que, en lugar de las eutanasias, los animales se entregaran en adopción. Wilmer Caicedo, director de la entidad, afirma que Zoonosis entrega un promedio diario de cuatro adopciones de perros o gatos. En total, en lo que va de este año se han entregado 570.Sin embargo, dice Caicedo, ese número no es suficiente. Actualmente Zoonosis tiene 18 perros y 12 gatos para adopción que, en teoría, se entregarían en menos de una semana. El problema es que el número de animales que a diario son ingresados al centro es mucho mayor al número de animales que salen en adopción. Y como Zoonosis no es legalmente un albergue para mascotas, no está autorizado para mantener a los 160 animales que ingresan mensualmente.“Lo que la gente debe entender es que Zoonosis es una entidad de la Secretaría de Salud que vigila las enfermedades causadas por animales y que procura evitarlas. No es nuestra competencia albergar animales”, dice el médico Rodrigo Cardona.De acuerdo con la Ley 747 de 2012, el Municipio de Cali, en cabeza de la Secretaría de Gobierno, está en la obligación de tener un albergue para animales. Esa obligación legal no se está cumpliendo. En conclusión, la protesta debió estar dirigida contra la Secretaría de Gobierno, no contra Zoonosis.Pero más allá de la falta de un albergue para mascotas, continúa Cardona, lo que se requiere es un cambio cultural en nuestras relaciones con las mascotas. En primer lugar, la conciencia de la responsabilidad de tener una mascota: la responsabilidad de vacunarlo, de alimentarlo bien, de esterilizarlo, según sea el caso.Por otro lado, la falta de sensibilidad con los animales sin hogar en procesos de adopción. De acuerdo con una encuesta realizada por la firma Millward Brown, Colombia es uno de los países con menos mascotas en Latinoamérica con apenas 34 % de hogares con ellas, mientras en países como Argentina y Chile el porcentaje es superior al 70 %, de los cuales, la mayoría han adoptado a sus mascotas. En Cali, de acuerdo con cifras del Departamento de Planeación, solo en el 20 % de los hogares hay mascotas. Es decir, en promedio, en uno de cada cinco hogares caleños hay una mascota, en Argentina, la proporción es de 4 de cada 5. El médico Cardona, además, cree que la mayoría de mascotas en Cali son compradas, no adoptadas. Pilar, la heroínaPilar, la dueña del albergue que dio comienzo a esta historia, camina, los perros tras ella. Habla, los perros callan. Los gatos la observan también, caminan entre sus piernas. Pilar es a la vez una metáfora y una expresión literal y cruda. Una metáfora de la esperanza, de la grandeza que aún puede haber en las personas cuando se enfrentan a la insensibilidad general. Pero también, la crudeza de saber que no podrá tener durante mucho más tiempo a sus animales. No tiene dinero. La Alcaldía no dice nada, salvo que los lleve a Zoonosis. Las Fundaciones no aceptan más animales. Pilar mira a sus perros y a sus gatos. Camina entre ellos. Hay una cierta poesía en todo eso, como si el movimiento fuera una danza, triste. SOSSi usted quiere ayudar a Pilar con donaciones de cualquier tipo para su albergue, puede comunicarse con ella al celular 316 6722162.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad