El cortometraje javeriano que conquistó tierra mexicana

Abril 09, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Diane Palacios Chamorro | Especial para El País
El cortometraje javeriano que conquistó tierra mexicana

Nathalia Vivas se encargó de la dirección de fotografía y cámara.

El proyecto audiovisual fue realizado por las estudiantes de Comunicación Social, María Camila Lozano, Nathalia Vivas y María Alejandra Sánchez. Su trabajo cuenta la historia sobre un transexual.

Nat-Alie no es un corto más sobre un trans.  Así define María Camila Lozano el corto documental que dirigió y realizó junto a Nathalia Vivas y María Alejandra Sánchez, dos de sus compañeras del programa de Comunicación de la Universidad   Javeriana y que obtuvo una mención especial en el Festival de Cine de la Mujer María Lionza de Venezuela e hizo parte de la Selección Oficial del  Festival Universitario de Cortometraje UAEMEX, en México.

El cortometraje, que  explora una perspectiva de género a través de las propuestas artísticas de Alie, un estudiante de Bellas Artes que vivió un proceso inconcluso de cambio de género, fue realizado como un proyecto  del énfasis de audiovisuales de la carrera y nació de las preguntas que su directora  se hacia frente a los conceptos de feminidad y masculinidad.

“Yo me siento muy mujer, pero  la sociedad te cuestiona eso por ciertos estereotipos como llevar el cabello largo o corto  o ponerte o no un vestido, ese es el punto que me conflictuaba y que buscaba resolver con el documental”, afirma María Camila.

El énfasis en audiovisual del programa de Comunicación de la Universidad Javeriana exige a los estudiantes la realización de proyectos de ficción y documental en distintos semestres. En documental se cuenta con una importante articulación entre tres cursos: Guión Documental,  Fundamentos del Documental y  Taller de Producción”, dirigidos respectivamente por los  docentes Mauricio Vergara (Morris), Paula Trujillo y Esperanza Astroz, quienes  guían el proceso de maduración de las  ideas planteadas por los estudiantes. Una rigurosa investigación y la exploración de persas   alternativas narrativas y estéticas,  constituyen el proceso.  

“Yo tenía la idea y Morris me dijo, buscate un extremo porque ¿De qué me sirve contar las dudas y la historia  a través de una mujer que sigue el estereotipo? Entonces se me ocurrió utilizar un personaje transgénero y llegó Alie, como por casualidad”, cuenta la directora. 

 En adelante, María Camila, Nathalia y María Alejandra  se internaron en la vida de  Alie,  su intimidad, sus relaciones familiares y sociales, siguiendo el personaje a cada paso. Y de nuevo, lo que María Camila llama casualidad  apareció de golpe: “Alie me dijo ‘ tengo que hacer un proyecto sobre la cotidianidad y lo que quiero hacer es un  performance. Caminar desde el puente de Bellas Artes sin blusa, mostrando los senos porque es esa cotidianidad que yo siempre vivo, pero que está oculta por la camisa, por una simple prenda’”, recuerda la estudiante. 

 Por ello, el hilo conductor de la historia es la actividad artística del protagonista, que recoge un vistazo a su intimidad, su vida social y la perspectiva de la academia; tres factores que  se exponen con las entrevistas realizadas a la madre de Alie, sus amigos y a Margarita Ariza,  Decana de Bellas Artes, y que finalmente son enlazados  con otro de los proyectos que adelantaba Alie durante el rodaje: la realización de seis pinturas que exponen la transformación que sufre el clitoris durante el proceso de toma de hormonas, una de las primeras etapas que se llevan acabo  cuando se piensa en un cambio de sexo.

“Los dos dispositivos narrativos fueron el performance y las pinturas porque a partir de allí  se plantea una discusión en torno al arte aceptando que puede incomodar lo público y con eso pusimos a los personajes a hablar de género y de lo que eso conlleva”, explica María Camila, quien hoy asegura que tiene más preguntas que respuestas frente a sus inquietudes iniciales.  

Unas manos que pintan, un torso desnudo que provoca en la calle, un ser humano que transgrede la norma y no necesita definirse entre el blanco y el negro, eso cuenta el documental que ha recibido el apoyo de la universidad no sólo en su  preparación sino también en su difusión, pues la docente Paula Trujillo se ha encargado de  instar  a  las estudiantes a participar en otros festivales de Europa y Latinoamérica.

De acuerdo con los tres profesores,   la universidad hace una apuesta fuerte por  exponer, acercar  y narrar la realidad a través de la ficción y el documental, con una tradición cinematográfica que involucra tecnologías digitales que permiten tratar los temas con sentido estético y profundidad temática.  

Los reconocimientos Mención Especial a la Diversidad Sexual,  I Festival de Cine de la Mujer María Lionza: “Por mostrar la historia de un joven, quien con una profunda sabiduría y una creatividad irreverente, lleva a su madre, compañeros de estudio y espectadores a trascender las restricciones de género impuestas por la sociedad”.  Selección Oficial del II  Festival Universitario de Cortometraje de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMEX) 2015.
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