El Colegio Villegas cierra sus páginas

Septiembre 26, 2010 - 12:00 a.m. Por:
El Colegio Villegas cierra sus páginas

En los años 60 el Colegio Villegas comenzó la construcción de su primera sede propia en el barrio Buenos Aires. Igualmente, comenzó a adquirir la flota de buses.

Esta es la última promoción que graduó el Colegio Villegas en agosto pasado, en su sede alquilada en el Molino El Asombro. José María Villegas Bermeo fundó la institución educativa en Buga en 1880.

Esta semana, 56 años después, el prestigioso neurocirujano Arnold Levy recordó como si fuera ayer el día en que el Colegio Villegas organizó un viaje a Buga para conocer al maestro José María Villegas Bermeo, fundador del centro educativo.El doctor Levy lo vio rondando los 99 años, casi un siglo dedicado a ser un educador y formador por excelencia, que enseñaba con igual idoneidad castellano, inglés y francés que matemáticas, álgebra, geometría, física, química, o ciencias naturales y ciencias sociales.Además del Colegio Villegas de Buga, que fundó en 1880, extendió sus aulas a Manizales, Piendamó (Cauca) y por vocación docente de sus sucesores, llegó a Cali en 1940, donde acaba de cerrar sus puertas, después de 60 años de operar en la ciudad y 130 en el Valle del Cauca.Fue su hijo Honorio Villegas, doctorado en filosofía y letras en el Colegio Nuestra Señora del Rosario, quien el 6 de octubre de 1940 abrió las puertas del saber en un local de la plaza de Santa Rosa, en compañía de los educadores Ramón Franklin, Cristóbal Escobar y Ramón Elías Cruz.Desde entonces alumnos y docentes peregrinaron por Cali por falta de sede: un año después funcionó en una incómoda casa de la Calle 14, luego en la Carrera 8ª, pasó al antiguo Colegio Alemán hasta 1950 y más tarde cerca al estadio. Sólo en 1960, con aportes de los padres de familia, compró el lote ejido en el barrio Buenos Aires, donde construyó una docena de aulas bajo ramadas de guadua.Sede que no conoció el doctor Levy. Una de las mentes más brillantes educadas en el plantel empezó sus estudios aún en el viejo edificio del Colegio Alemán, pero los terminó detrás del estadio. “En esa época nos graduábamos con madrina, ser bachiller era algo que sólo lograba una élite muy importante”, evoca el médico.“Era una eminencia, se graduó de 15 años y había aprobado los exámenes para medicina, pero no lo querían recibir porque era un niño; mi abuelo, Honorio Villegas, tuvo que abogar por él ante las directivas de la Universidad del Valle para que lo aceptaran”, cuenta Martha Lucía Villegas, perteneciente a la cuarta generación de esta familia de docentes que le tocó cerrar la institución por la crisis. El doctor Levy recuerda al Colegio Villegas como fuerte en matemáticas y humanidades (enseñaban inglés, francés, latín y griego) que hizo historia en las Olimpiadas del Saber que organizaba Todelar. “Había una ley: el que perdía álgebra en tercero, perdía cálculo, física y trigonometría en cuarto, quinto y sexto; el que era malo en estas asignaturas difícilmente se graduaba allí porque el ‘coco’ del Villegas eran las matemáticas”, dice.Esta impronta por los números heredada del fundador, alcanzó su punto más alto en 1944, cuando el hijo mayor de don Honorio, Ricardo Villegas, se vinculó como docente a los 18 años aunque sólo había hecho cuarto de bachillerato.“Ricardo era un excelente matemático, fue monitor en la Universidad del Valle, pero cuando ganó una beca para estudiar en La Sorbona de París y vieron la necesidad del título, mi abuelo Honorio lo hizo terminar y graduarse en el mismo Colegio Villegas”, cuenta Martha Lucía.Su tío Ricardo se graduó en 1951 y llegó a ser profesor en matemáticas y electrónica en la misma Sorbona, y de Física Nuclear en Alemania, entre 1954 a 1964, desde donde coordinaba y proyectaba su enseñanza en el colegio. “De ahí que la presencia del Colegio Villegas en las Olimpiadas de Matemáticas era famosa. Éramos competencia para rl Santa Librada, el Berchmans, entre otros”, dice Álvaro Villegas, uno de los cinco hijos de don Bernardo y egresado del colegio en 1978. Fue Álvaro quien en 1977 formó el grupo Scout insignia del plantel. El doctor Levy recuerda que “el Colegio Villegas siempre fue una institución austera, nunca fue boyante porque sus dueños nunca fueron financistas. Sólo cuando Bernardo, hijo menor de Honorio se vinculó como directivo en 1954 y compró la sede del barrio Buenos Aires, se volvió sólido económicamente, pero siempre fue un colegio de clase media, que tuvo gente muy importante entre sus estudiantes”. Bernardo se graduó con la primera promoción de Cali en 1947 y dejó la Gerencia del Banco Industrial Colombiano, en La Dorada, Caldas, para incorporarse al área administrativa. El Colegio Villegas creció y en los años 80 tuvo su flota de 16 buses y hasta 1.800 alumnos en un año lectivo.En 1995 vendieron un lote de la sede para comprar más al sur. “Ese año secuestraron a mi hermano Luis Carlos y pedían como rescate justamente el mismo valor del lote. Gastamos mucho en su búsqueda e intento de rescate, en el que al final él murió”, recuerda Martha Lucía.La pérdida moral y económica minó mucho a la familia, que sumada a la crisis financiera y de valores que vivió Cali en los 90, tocó a este colegio de familia. Conocido por su férrea disciplina, el plantel comenzó a ver cómo los estudiantes migraron a “guarderías juveniles”, como ella llama a los nuevos colegios permisivos.Situación difícil para la familia, ya que ella y sus hermanos Tulia Elisa, Álvaro, Luis Eduardo (fallecido) y Margarita Rosa Villegas Victoria, nacieron, se criaron y se educaron en el Colegio Villegas. “En esa época se usaba que el rector, mi papá Bernardo, dirigía el colegio, y su esposa manejaba el internado. Mi mamá –Margoth Victoria de Villegas– iba a la galería y a su regreso salíamos a recibirla los cinco hijos y los 25 alumnos internos con un ¿qué me trajo?”, recuerda Martha Lucía, quien egresó en 1974.El Colegio Villegas siempre fue masculino, pero ella, su hermana Tulia Elisa, sus primas y amigas estudiaron allí en los años 70, pero sólo en el año 2000 se abrió como colegio mixto, explica Álvaro.Tanto él, como Martha Lucía, licenciada en sociales y especializada en informática, y Tulia Elisa, licenciada en administración educativa, no han decidido a qué se dedicarán ahora. Luego de graduar la última promoción y recoger todo en El Molino El Asombro, última sede alquilada donde funcionó el colegio Villegas desde el 2006, coinciden en que va a ser muy difícil dejar de lado la docencia administrativa. “Es una vocación luchar por la juventud, para que no se salgan de los parámetros de la convivencia, pero algo vamos a tener que enseñar, así sea modales”, concluye Martha Lucía, con la experiencia de haber manejado unos 10.000 alumnos durante los 33 años que se dedicó al Colegio Villegas. Como lo hicieron su bisabuelo José María, su abuelo Honorio, su padre Bernardo y su tío Ricardo Villegas.Ex-alumnos ilustresRamón Neira: promoción 1961. Ingeniero trabaja en la Nasa.Iván Enrique Ramos: clase del 68. Rector de Univalle. Ex profesor del Colegio Villegas.Harold Rizo Otero: ex rector de Univalle. Director de posgrados de la Autónoma.Lida Rubio: abogada, juez de menores.Ernesto León Gómez, S.J.Hermes Trujillo: graduado en 1959, brillante profesor por 36 años en el mismo colegio Villegas.Iván Morales Ortiz, rector y 24 años magistrado de la CSJ de Cali.Médicos: Óscar Vergara, oftalmólogo; José Abella Calle: radiólogo Valle del Lili; Moisés Safirstein, urólogo; Harold Estrada Valdés, psiquiatra; Iván Ortiz, ginecólogo; Edgar Kafarella, alergista.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad