El BID premió el modelo educativo del Instituto para Niños Ciegos y Sordos de Cali

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El Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca catalogado como la mejor institución de educación temprana en América Latina.

El BID premió el modelo educativo del Instituto para Niños Ciegos y Sordos de Cali

Junio 08, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El BID premió el modelo educativo del Instituto para Niños Ciegos y Sordos de Cali

El Instituto para Niños Ciegos y Sordos en sus 73 años de existencia muestra con orgullo a 3158 egresados que hoy en día se desempeñan en diferentes profesiones.

El Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca catalogado como la mejor institución de educación temprana en América Latina.

El modelo educativo y la inclusión que le brindan a las familias dentro del proceso de rehabilitación de los pequeños fue lo que hizo merecedor al Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca del premio otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que lo catalogó como la mejor institución de educación temprana en América Latina. El personal de la institución considera a los padres pieza clave para el desarrollo y formación de los niños, por eso se comprometen a ser correhabilitadores, es decir, a ayudar en el proceso para facilitar el desempeño y mejoramiento del niño. Por esto, la familia fue un aspecto a destacar por el BID. Sección A: discapacidad visual El segundo paso es la formación educativa de los niños. Aquí, el Instituto maneja los mismos contenidos impuestos por el Ministerio de Educación Nacional. En los grados primero y segundo se ven los mismos temas y materias de una escuela regular, agregando el componente de rehabilitación.Específicamente, en discapacidad visual se enfocan en el manejo del bastón, la pizarra (el braille) y el manejo del ábaco japonés. Cuando egresan de la institución, los niños salen sumando, restando, multiplicando, dividiendo, leyendo, escribiendo, conociendo de ciencias naturales, de sociales e informática.A los niños con esta discapacidad se les enseña a manejar el Jaws, un programa que les permite tener acceso a todo lo que está en el computador, “donde ellos ingresen les va leyendo lo que dice, eso les permite buscar información”, manifiesta Jeniffer Sinisterra, profesora de segundo grado de niños ciegos.De igual forma, dice que los niños también tienen clases de educación física, inglés, música y catequesis y asegura que falta conocimiento en los docentes de cómo trabajar con niños en situción de discapacidad, pues son muchas las ocasiones en que son excluidos pensando que no pueden hacer ciertas actividades. Sección B: discapacidad auditiva Al igual que la formación de los niños con discapacidad visual, los niños sordos también trabajan los mismos tópicos impuestos por el Ministerio. En los grados de primera infancia, se trabaja con las dimensiones del desarrollo humano: cognitiva, comunicativa, corporal, ética, estética y socioafectiva, donde, a través de experiencias significativas, los motivan a hacer uso del lenguaje, apropiarse de él, aprender vocabulario y poder relacionarse con el entorno.Los pílares de rehabilitación para los niños con discapacidad auditiva son trabajos de lectura labiofacial, estimulación auditiva y la parte de verbotonar (método por el que a través del movimiento del cuerpo se pueden adquirir la producción de fonemas).En esta sección se aprovecha al máximo la capacidad auditiva de los niños, por eso, muchos de ellos tienen implante coclear o audífono, lo cual permite que el niño esté en contacto con el mundo sonoro. Aprovechando esto, explica Liliana Ochoa, docente de niños con esta discapacidad, se hacen diferentes estrategias del lenguaje que le permitan al niño aprender órdenes, expresiones, a preguntar y sobre todo a la comprensión del lenguaje, “que el niño entienda lo que le están preguntando y de igual forma procese lo que le están diciendo para que dé una respuesta”. En el caso de los niños sin audífono o implante, se hace una lectura labiofacial, es decir, lee los labios. Ochoa recomienda que para comunicarse con niños sordos hay que usar un tono de voz adecuado, no exagerar cuando se le habla porque se pueden distorsionar los fonemas, no hablar rápido y si no entiende una palabra cambiarla por un sinónimo. Estimulación temprana Este es el punto de partida para padres y bebés, una terapeuta ocupacional es la encargada de la estimulación temprana y brinda las herramientas para que en familia logren la rehabilitación de los niños.Junto al equipo interdisciplinario, una terapeuta de familia, la fonaudióloga y la rehabilitadora visual enseñan a las familias, sobre todo a las madres, cómo desde las casas pueden realizar estimulación a sus hijos con herramientas de uso común y corriente. Lo que se hace en el instituto con los bebés depende de sus necesidades, es un trabajo multisensorial donde según Adriana Vargas, terapeuta ocupacional, se estimulan desde temprana edad los sistemas táctil, olfativo, gustativo, del lenguaje y motor.En promedio, los niños con discapacidad visual ingresan desde los 2 o 3 meses de edad y los niños con discapacidad auditiva llegan desde los 6 y los 8 meses.El proceso en estimulación temprana dura aproximadamente dos años; cuando “el niño ya es independiente en su desplazamiento, alimentación y control de esfínteres vemos que está listo para ingresar al colegio”, asegura Vargas. Programa escuela para padres Desde el ingreso de los niños al instituto, los padres reciben un constante acompañamiento que va desde herramientas para acompañar la rehabilitación de sus hijos hasta la parte emocional, donde es importante “poder comprender cómo se sienten ellos, acompañarlos a afrontar todo en el proceso, ayudarlos para que vayan superando ese momento de duelo por el diagnóstico de la discapacidad”, expresa Claudia Rodríguez, sicóloga coordinadora del programa.Por ello, es importante que los papás aprendan cómo trabajar con el niño, entiendan su discapacidad y adquieran herramientas para hacerlo.Es por esto que cada semana, a través de las escuelas de padres, se capacitan. “La primera semana los papás vienen a la escuela de padres a sicología, la segunda, donde la fonaudióloga, luego con el docente, donde pueden estar en el aula de clase y observar en forma directa el trabajo con los niños”, explica Liliana Ochoa, docente de la sección B.Los docentes también orientan a los padres en la parte pedagógica, sobre cómo debe ser su participación en las terapias. En otras áreas los apoyan para que ellos pueden salir adelante y los motivan constantemente para que los niños puedan tener muchos logros.Desde que inician estimulación temprana, los papás firman un compromiso con su hijo, esto se refiere a que ellos tienen que ser correhabilitadores, pues tienen que reforzar y trabajar lo que se les enseña.

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