El ballet de Sonia Osorio regresa con un recorrido por el folclor del país

Junio 25, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Esta noche, el ballet de Sonia Osorio hará un recorrido por el folclor nacional como parte de la gira de los 50 años del Ballet Internacional de Colombia.

Sonia Osorio, alma y corazón del Ballet Nacional de Colombia, regresa esta noche con su agrupación dancística, para celebrar cinco décadas con lo mejor del folclor colombiano. A Cali la recuerda siempre como una ciudad “con un ambiente especial, donde nos sentimos bailando entre gente amiga”, dice. El Pacífico también tiene un lugar muy especial dentro de su espectáculo, pues al mundo le ha enseñado como se bailan currulao y abozao. En la historia de su grupo, no hay momentos buenos ni malos, para Osorio “ha sido una vida entera de buenos momentos”, dice.“No recuerdo una sola función que no haya sido un éxito con aplausos a granel. Luego de cada función siempre hay jóvenes interesados en pertenecer al ballet, infortunadamente no hay cupo para todos. Con ayuda del gobierno podríamos tener una escuela oficial. Cada uno de nosotros podría darle realce e importancia a nuestra cultura ante el mundo”.Osorio también destaca el hecho de que los jóvenes se interesen por la danza, no sólo como público sino como actores y protagonistas. Pero recalca que, para lograrlo, los adultos juegan un papel clave. “Es necesario que uno despierte el interés de los jóvenes, hay que llevarles el ballet a donde sea. Mucha gente opina sobre cosas que no conoce, por eso hay que mostrarlo”.La gira de los 50 años del Ballet Nacional también tiene otra finalidad: “Mi deseo es que hagamos un plan para que el ballet llegue a las pequeñas poblaciones donde no hemos llegado. En donde no hay la oportunidad de vernos y poder seguir cosechando triunfos y éxitos, al precio que sea”. Ella, quien destacó la sensualidad de las danzas colombianas, estuvo en la mirada inquisidora de sectores conservadores que tachaban su propuesta como salida de tono. Pero la censura jamás logró detener a Sonia Osorio. “Creo en mis cosas, las respeto y a quien no le guste, que no intervenga”, dice con firmeza.Su danza, aquella que tanto amaba su esposo Alejandro Obregón, también es hoy una de las grandes nostalgias de Sonia Osorio. “Es uno de mis más deliciosos recuerdos…. recordar cuando bailaba. Cuando me provoca bailo, así tenga 98 años, así tenga que bailar al lado de mi ataúd”.La pieza que más solicitan a nivel internacional es el erótico mapalé “porque rompe con todos los moldes y es absolutamente creativo y cálidamente erótico”.Consciente del valor de su legado cultural para el país, en la actualidad trabaja junto a su hijo Rodrigo Obregón y sus más cercanos colaboradores en dejar cuentas claras y un norte definido para el ballet cuando ella falte.Curiosamente, no desea ni aspira a que la gente la recuerde de una manera especial, por eso dice: “Como a cada cual le provoque, yo no creo que a todos les de la misma impresión”.Además de coreógrafa, Osorio también es periodista y diseñadora, profesiones que ha ejercido y combinado con el ballet. “Han ido y seguirán. Además me da angustia dejar de ser periodista porque realmente he gozado siéndolo”.

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