"El Alcalde tiene que entender que el Concejo existe": Diego Sardi de Lima

"El Alcalde tiene que entender que el Concejo existe": Diego Sardi de Lima

Junio 12, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Judith Gómez Colley | Editora de Poder

El concejal Diego Sardi de Lima.

El concejal Diego Sardi De Lima asegura que esa corporación tiene su lado bueno. “El tire y afloje con el Gobierno es normal”. “La Administración debe permitir que el Concejo participe más”, sostiene.

El empresario Diego Sardi de Lima, tras mucho pensarlo,  decidió incursionar en la política  y este año se estrenó como concejal de Cali. Llegó con muchas prevenciones que, dice, ha ido dejando de lado.   

Su debut no ha sido fácil. Sin experiencia  le tocó  presidir la Comisión del Plan y Tierras, una de las más importantes del Concejo y donde se han discutido  dos  proyectos clave del alcalde Maurice Armitage: las facultades para la reforma administrativa del Municipio y el Plan de Desarrollo, los cuales al final salieron avante.

Sardi, quien  resultó una sorpresa  para sus colegas por su ecuanimidad, seriedad y compromiso, no duda  en reconocer que el apoyo de sus compañeros  ha sido clave en su aprendizaje y en su trabajo en los debates. 

Al completar seis meses  en la Corporación, dice que  la percepción que tenía de la misma ha cambiado y por eso se atreve a recordarle  al Alcalde que el Concejo está ahí y que debe tenerlo  en cuenta.  

¿Cómo ha sido la experiencia de estos seis meses en el Concejo?

Menos grave de lo que yo pensaba. Siendo sincero, me he encontrado con gente cordial, amable. El primer mes  sentí que había algún grado de prevención, me miraban como animal raro, pero las cosas fueron cambiando. Creo que mi personalidad ayudó a distensionar el tema. El personal del Concejo ha sido muy cordial conmigo.  Encontré que hay 21 personas con diferencias y opiniones distintas, pero con la gran mayoría se puede trabajar, hay gente buena, hay otra con intereses personales. 

Usted llegó con una percepción distinta del Concejo,  ¿qué tanto ha cambiado la misma?

Ha cambiado 180 grados. No solo llegué prevenido al Concejo por lo que  oía y miraba desde afuera, sino porque el 80 % de  la  opinión pública piensa que el Concejo no hace nada y que   hace cosas indebidas, pero mi percepción ha cambiado.  El Concejo es parte de nuestro sistema político que escogimos  como ciudadanos, hay que entenderlo, conocerlo, tiene sus propias reglas. Después de la aprobación del Plan de Desarrollo, puedo decir que me siento orgulloso de ser concejal de Cali.

¿Eso es verdad o es frase de cajón?

Es de verdad. La ciudad tiene que entender que los concejales  son parte fundamental de la Administración  y lo tienen que entender el Alcalde y los funcionarios. No digo que el Concejo sea un jardín de rosas sin espinas. Pero cuando  a la gente se le mira el lado bueno - yo soy proactivo y propositivo por naturaleza- se encuentra que las personas tienen su lado bueno, y el Concejo, como institución, tiene su  lado bueno.

¿Por qué ha sido tan difícil la relación Concejo-Gobierno?

La relación habría sido más difícil si el alcalde no hubiera sido Maurice Armitage sino otro, él es  muy directo, frentero. La relación  ha sido normal dentro del tema político. 

Sobre  las facultades para le reforma administrativa,  hubo un  pulso  entre Concejo  y Gobierno y  a este último le tocó dar algunas prebendas para que se aprobara.  ¿Qué tanta  mermelada hubo?

Lo que ha sido tradicional en la política local o nacional es que  los famosos  PS (contratos de prestación de servicios),   que  le asignan a concejales o a los partidos  y que  funcionan también en el Congreso, se mantuvieran.   Lo que se hizo  fue garantizarles a los  concejales que eso se iba a mantener, no hubo un compromiso tajante del Alcalde de decir a  Pepito Pérez le van a tocar tantos puestos o secretarías, no, eso no funcionó así  y doy fe de ello.  Más que los concejales, los partidos políticos estaban preocupados de que la  reforma implicara una matanza laboral, que pienso no va a suceder.

Pero, ¿el Gobierno sí le presta atención al Concejo? Porque lo que se dice es que no lo hace...

El Alcalde, y la  Administración en su totalidad, deben permitir que el Concejo participe un poco más. El Concejo  está conformado por 21 personas, todas inteligentes, me he encontrado con grandes sorpresas, con algunos no comparto las  formas como plantean sus ideas. Lo que  pasa es que la forma de algunos esconde el fondo. Ese es el gran pecado que tienen algunos concejales. Hay varios que se equivocan en la forma, lo que impide que la gente vea el fondo.

La mayoría de los concejales se quejan de que el Alcalde habla mal de ellos. ¿Se siente maltratado?

Mentiría si digo que me siento maltratado, soy amigo personal de Maurice Armitage y de los funcionarios.

¿Pero sí  es cierto que el Alcalde habla mal del Concejo?

Al principio sí escuchaba que los concejales se sentían maltratados por expresiones del Alcalde, pero creo que eso ha mejorado,  él ha entendido que las palabras  hieren más que los hechos.  No he vuelto a oír al Alcalde teniendo una expresión inadecuada para el Concejo. Aquí lo  importante, es que no solo el alcalde sino la ciudadanía tiene que entender que el Concejo existe, aunque no nos guste, ahí está y es parte del sistema político.

¿Por qué resultó más fácil aprobar el Plan de Desarrollo?

En eso  incidió la forma como se manejó el debate. Por mi tranquilidad nunca me dejé sacar de casillas.  Antes de empezar las discusiones hablamos y les dije que era el momento en el que el Concejo podía mostrarse como una verdadera junta directiva, nos reunimos  con  secretarios;   los ponentes del proyecto eran buenos  e hicieron un extraordinario trabajo. Se aplicó el reglamento y fuimos estrictos en los debates, con tiempos  para que hablaran, eso sirvió mucho.  Los concejales estudiaron, fueron respetuosos con los  secretarios y estos atendieron. Con base en eso se  fue construyendo y se  logró que el Gobierno acogiera más de 260 propuestas.

¿Esas propuestas a quién favorecen: a concejales o a la ciudad?

No.  Lo que vimos fue personas preocupadas por sus electores y por sus zonas. Obviamente hay concejales que son más fuertes en unos temas que otros  y cada uno de ellos hizo  énfasis en programas que, a mi juicio,  benefician a la ciudad.    Yo no escuché  propuesta que beneficiara particularmente a un concejal. 

Hubo muchas críticas al Plan de Desarrollo y la visión es que no cumple las expectativas de ciudad. ¿Quedó contento con lo que salió?

En una ciudad como Cali con tantas necesidades y  problemas uno no puede quedar satisfecho con el Plan de Desarrollo, uno quisiera más. Hubiera querido un Plan, lo digo con mucho respeto por el Alcalde, mucho más agresivo en inversión. No se puede decir que el Plan de Desarrollo con $11,7 billones   es una machera. 

Pudimos haber sido más agresivos en la  búsqueda de un Plan de Desarrollo más ambicioso, de 15 billones aprovechando las famosas APP, hoy en la mayoría de ciudades del mundo se recurre a fuentes de recursos de particulares para el desarrollo. 

¿Fue tímido el Gobierno?

Sí, Cali sigue en un proceso de transición.  Maurice  decidió que  el 65 % del presupuesto del Plan de Desarrollo fuera a inversión social,  es válido. El plan  es débil en infraestructura.  Se incluyeron estudios de  otro sistema de transporte, llámese  tranvía   o como sea. Cali requiere grandes obras  que le den un golpe y un cambio en generación de empleo. 

Usted es empresario, sin experiencia  política y llegó como presidente de la Comisión del Plan y a compartir  con concejales que son fieras políticas y se la saben todas. ¿Cómo ha hecho para conciliar con ellos?

La fiera  no es tan fiera como la pintan.  Uno llega con prevención con algunas personas antiguas, y para sorpresa, han sido grandes apoyos. Me enseñaron  el funcionamiento del Concejo. Creo que al principio, por mis apellidos, ellos creían que era prepotente y les sorprendió encontrar un Diego Sardi amable, sencillo, sin pretensiones. A todos trato y saludo con el mismo respeto.

¿Pero usted forma parte de la rosca, de la coalición mayoritaria?

 El Concejo es una coalición de 21 cuando pensamos en ciudad. Yo no soy amigo de la palabra coalición, porque eso implica que como que hay unos que se quieren beneficiar por encima de otros.   

¿Qué pasó con la coalición mayoritaria  que perdió espacio al punto que al presidente del Concejo, Carlos Pinilla, no lo atendía el  Alcalde?

El tema de las coaliciones se está acabando.  Veo concejales dispuestos a ayudar al Gobierno, que ven en Maurice una persona con desconocimiento  político-administrativo, pero reconocen que es un gran ser humano que se  la juega por Cali. 

Se habla de que se está armando una nueva coalición de concejales para apoyar al Gobierno...

No sé de dónde sacan eso.  Yo siempre seré parte de la  coalición que ayude al Alcalde y a la ciudad,  independientemente de quién la forme. Hoy hay una coalición de 21 incluyendo a los que la gente dice que presionan. Hay muy buen ambiente en el Concejo y será responsabilidad de la Administración mantenerlo.

Lo que se dice es que desde el Gobierno se  impulsa esa alianza y ahí lo incluyen a usted...

Es normal que la Administración busque concejales amigos para que le aprueben sus proyectos; no tendría sentido que tirara al aire los proyectos que considera importantes a ver qué pasa. 

Algunos concejales creen que usted los lleva con la doble y que se muestra como amigo de ellos, pero le sigue el juego al Gobierno...

Soy concejal y soy amigo de la Administración y la única finalidad es tratar de aportar cosas positivas a la ciudad, no tengo otro interés. No me interesa ser parte de una coalición ni tener reconocimiento político, eso no va conmigo. Si dicen que le juego a la doble, es obvio que lo hago: soy concejal y soy amigo del Gobierno.

¿Aspira a ser alcalde de Cali?

Me comprometí a estar cuatro años en el  Concejo. Este trabajo es duro, en estos seis meses las horas de descanso y compartir en familia han desaparecido, por eso cuando uno  oye que  amigos hablan de los concejales, me molesta y les digo que lo que dicen no es cierto, que la gran mayoría trabaja.  Lo que voy a proponer es que en estos cuatro años trabajemos por el Plan de Desarrollo que Cali necesita para el futuro, que lo construyamos entre todos, gremios, sindicatos, sectores sociales, entre otros. Quiero entregar desde el Concejo ese  Plan  de Desarrollo para que el próximo alcalde se comprometa a ejecutarlo. Y no hacerlo en 30 días. Para mí fue un ‘shock’  entender que en esos días había que tener un documento que iba a ser el norte de la ciudad para cuatro años, porque una decisión mal tomada hoy va a afectar a Cali por siempre.

Con José Luis Pérez 

Usted llegó como concejal por Cambio Radical y con el respaldo del representante José Luis Pérez, que dicen lo usa para tener puentes con el Gobierno. ¿Se siente manejado?

 No.  Yo llego al Concejo por invitación amigos del vicepresidente Germán Vargas, quienes me piden que sea  cabeza de lista de Cambio Radical. Soy amigo personal de  José Luis hace años, es una persona a la que  respeto y admiro. Ojalá todos los políticos fueran como él. Yo le pedí al partido que me permitiera lanzarme bajo la sombrilla de la organización de José Luis Pérez. Ahora, podía hacerlo sin afugias económicas porque los concejales no ganan salarios sino honorarios por cada sesión.  

¿Pero se siente utilizado o no?

 Para nada. Sería estúpido no utilizar la experiencia de José Luis, que ha sido presidente del Concejo y que es respetado en Cali y en el Congreso. 

 
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