El Alcalde de Cali responde a los cuestionamientos hechos a los convenios

El Alcalde de Cali responde a los cuestionamientos hechos a los convenios

Marzo 13, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Jorge Iván Ospina da la cara frente a los cuestionamientos que le han realizado los órganos de control por el aparente abuso en la utilización de los convenios interadministrativos o de asociación, para realizar todo tipo de obras.

El alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, decidió dar la cara frente a los cuestionamientos que le han realizado los órganos de control, así como amplios sectores de la ciudad, por el aparente abuso en la utilización de los convenios interadministrativos o de asociación, para realizar todo tipo de obras.Ospina aseguró que el propósito de su gobierno al usar esos convenios, que permiten adjudicar obras sin hacer licitaciones, no es evadir la ley sino darles celeridad a las obras y potenciar los recursos municipales dado que las entidades que los suscriben tienen que aportar contrapartidas.“Todo proceso humano es susceptible de mejorar y pueden haber dificultades, pero no creo que a mí me quede el titular de gobierno corrupto, esa no es una tendencia de nuestro gobierno”, aseguró el Mandatario.Los convenios interadministrativos y de asociación son legales, pero existe la percepción de que hay un abuso de ellos, porque la ley dice que estos convenios se hacen con entidades de gran experiencia para que ellos mismos ejecuten ciertas obras. Y lo que hemos visto es que se han entregado obras a entidades que si bien tienen nombre, lo que hacen es subcontratar... Se teme es que con esto se evadan los mecanismos de contratación...El error está en generalizar, porque cuando lo hacemos ubicamos en una misma bolsa todos los recursos de convenio. Desde la Constitución del 91 las relaciones entre las instituciones del Estado están mediadas por convenios. Si voy a dar plata a los Bomberos o la Policía debe haber un convenio. Por tanto, estos, que son convenios interinstitucionales, recogen una gran cantidad del presupuesto. Antes del 91 esto se hacía por transferencia, sin tener interventoría, objetos y contenidos claros. Aquí no puede haber misterio, sino por el contrario, es bueno que tengamos convenios entre entidades del Estado. El segundo tipo de convenios es el que se puede hacer con entidades privadas, cuyo objeto y contrato social sea orientado hacia el tema que se va a desarrollar. Ahí sí que es importante la potencialización del recurso público y la oportunidad para la responsabilidad social empresarial. Si hago un convenio, por ejemplo, con la Fundación Carvajal y ellos aportan el 20% de contrapartida, estoy potencializando el recurso público. Igual si lo hago con el Zoológico de Cali, con Cementos Argos o la Universidad del Valle. Porque al recurso Municipal se le coloca una contrapartida del privado y se amplían las coberturas de obra o la operación del proyecto.Nadie ha dicho que los convenios sean malos, lo que se cuestiona es la utilización de convenios, como por ejemplo el que se hizo con la Sociedad de Mejoras Públicas, que tiene un presupuesto de $20 millones, pero se le entregaron en tres años convenios por $5.500 millones y no ejecuta nada, sólo pone el nombre y los contratos los termina adelantando un tercero...Mire cómo partimos de cifras astronómicas, que cuando las desglosamos no lo son. Y cómo la legitimidad de la herramienta se queda en el titular de la gran cantidad de convenios. El discurso no puede quedarse únicamente en los que son difíciles, cuando tenemos una cantidad de convenios que potencializan el recurso público. No podemos siquiera cuestionar los convenios con el Comité de Cafeteros, cuando hoy por fin tenemos agua y tratamiento de aguas residuales en la zona rural de Cali. No podemos cuestionar los convenios con la Sociedad de Mejoras, cuando el operador es altamente transparente y nos permite resolver los asuntos. Lo que pasa es que hay un sentido, que es el de oportunidad y celeridad, un ejemplo, el Fondo Mixto y el tema del Estadio. Tenemos aprobación de vigencias futuras hacia octubre del año pasado, si nos vamos a licitación, para esperar periodo preconstructivo nos da febrero y marzo: no hay estadio, no hay Mundial. Esas cosas también las tenemos que ver en el marco de la celeridad y la oportunidad, los tiempos públicos son muy difíciles, complejos en la contratación y cortos en la ejecutorías.Ese convenio de la SMP establece cosas como el pago de los Guardas Cívicos, podría pensarse que hay una especie de testaferrato, utilizando la entidad para pagar una cosa en la que el Municipio no quiere comprometerse ni tener vinculación laboral...Ese es un tema que tiene un debate laboral muy fuerte. El de los Guardas Cívicos es un programa de gobierno, y mal haría yo al incorporar esas casillas a la estructura del Municipio, lo que generaría unos gastos operativos mayores. Si pensara que los Guardas Cívicos debieran estar nominalmente en el Municipio, como los de Tránsito, entonces yo hubiese adelantado esa tarea, pero no puedo hacerlo, y por eso la importancia del operador. Estaríamos angustiados si el operador fuera una entidad rebuscada, pero estamos hablando de entidades serias.Pero la SMP tiene diez empleados y no tiene experiencia en manejo de personal. ¿Cómo puede manejar un contrato de esos?No comparto eso, porque las entidades son una cultura y tienen la oportunidad de expandir su talento, de acuerdo a los contenidos que tengan.Aceptaría una crítica si fuera una entidad de cajón, sin un consejo directivo tan prestante y sin interventoría. La generalización estigmatiza la figura del convenio.Lo que estigmatiza no es que se diga eso, sino que se utilicen entidades para poner el nombre, la SMP no está haciendo nada, todo lo subcontrata...Todos lo hacen, las organizaciones subcontratan.Esa afirmación es válida en entidades que no manejen recursos públicos...Está equivocado en pensar que el recurso público no puede utilizar modelos administrativos exitosos, de la gestión moderna.¿Cuánto ha contratado el Municipio por esta figura y cuándo por las demás que estipula la ley?Los grandes proyectos de intervención de infraestructura son todos licitados, las megaobras, temas viales, los adelantados desde Educación. Por lo menos el 80% es licitado y el 20% restante se va en convenios que se deben adelantar con entidades del Estado y los que se hacen con entidades privadas. Yo entiendo que una universidad no puede estar haciendo rehabilitación vial, pero entiendo que una universidad puede hacer formación de talentos a través de un convenio. Entiendo que una entidad recreativa no puede estar haciendo investigación en salud, pero sí mantener una entidad creativa. No podemos caer en la tentación de señalar que los convenios son malos per se, de colectivizarlos todos como inapropiados. A quienes más les molesta que adelantemos convenios es a los contratistas, pero cuando yo hago convenios con Argos para colegios de Cali me están aumentando la obra en un 40%. Cuando lo hago con Carvajal, para que me dote la ciudadela Nuevo Latir, me están poniendo una contrapartida de $400 millones, o cuando hago un convenio con el Zoológico, me están poniendo como un 25% de recursos.Pero uno no podría pensar que estos convenios, que tienen experticia y que los van a ejecutar directamente, se pueden estar utilizando para tapar los otros de las entidades que no tienen tanta experiencia...Me parece descortés decir tapar, porque es algo que no hago. No tengo absolutamente un tema que me avergüence al respecto, es más, los tengo que defender, porque es la manera como un Estado puede funcionar. Lo que pasa es que en nuestra sociedad estamos cargados, imaginando que todos funcionan igual y que todas las acciones públicas están pasadas por la mala intención. No hago convenios con entidades rebuscadas, sino con entidades de prestigio, que nos garantizan transparencia.¿No cree que esta figura del convenio se puede prestar para eludir los mecanismos de control en la contratación?Las mayores corrupciones se adelantan bajo la figura de la licitación.Cómo se les garantiza a los caleños que la remodelación del estadio, que está costando más de $70.000 millones, está en manos del contratista que más experiencia e idoneidad tiene, y el que puede hacer la obra a un mejor precio si ni siquiera sabemos quién es el contratista...Esta sociedad creó el Fondo Mixto hace más de 20 años y definió su misión, que tiene como objeto desarrollar esfuerzos, entre otros, en infraestructura para el deporte. En esto están los macroeventos de ciudad. Si yo entiendo eso es claro pensar que es la entidad con la cual se pueden adelantar los convenios para una infraestructura de máxima celeridad, como el tema del estadio. No puedo cargarme de león con respecto a las instituciones que nosotros mismos hemos creado, no puedo ser irrespetuoso. Recibo por parte de Coldeportes nacional y de la Gobernación, la claridad de que el Fondo Mixto es el operador ideal para el tema del estadio.¿Está seguro que el Fondo Mixto le puede hacer esa obra más barato y mejor que cualquier otro?Estoy seguro en lo que se llaman los presupuestos de la obra. Tengo como entidad del Estado que tener un sentido muy rápido frente al compromiso de la ciudad con el mundial, tengo que hacer los convenios, que siempre tienen tres cabezas, donde la Nación coloca plata, el Municipio pone y el Fondo Mixto adelanta todos los recursos de asistencia y operación. Y tengo que decirles, adelanten las tareas para el estadio en estas condiciones. A mí me corresponde hacerle una interventoría oportuna y aspirar a que la propuesta se haga con la milimetría planificada. Yo no me cargo de león a pensar que el proyecto es mal contratado, mal diseñado, mal concebido, cuando entiendo la apuesta estratégica en la que estoy.¿Qué experiencia tiene el Fondo Mixto en la construcción de escenarios deportivos?Mucha, ha hecho obras en Antioquia, Cundinamarca, San Andrés. En Cali ha hecho las piscinas, coliseos, pueden ser por lo menos 300. Y no hay entidad que haya hecho 300 instalaciones deportivas y que nos pueda expresar mayor celeridad. Me preguntan ¿por qué no utilizarlo? ¿Por qué tengo que estar pensando siempre de manera atravesada con respecto a nuestras instituciones?Aquí lo que está en juego no es usar o no una entidad del Estado, sino hacer un escenario al mejor costo y con las mejores condiciones...Eso que está diciendo es en el Estado ideal, pero el Estado real en el que estamos es con temporalidades muy definidas, yo dije ayer, el examen con respecto a mí en estos temas es desde el resultado. Si yo no entrego el estadio tengo que renunciar a la Alcaldía.¿El argumento de la celeridad es suficiente para dejarnos tranquilos con convenios que son otorgados a entidades sin la debida experticia?El tema de las zonas verdes en Cali ha mejorado con el convenio de la Cámara de Comercio, que no tiene como objeto hacer mantenimiento de zonas verdes, que tiene una propuesta muy clara, una contrapartida, una intención de servir y unos mecanismos de control que la Alcaldía de Cali no tiene. Uno puede observar claramente cómo este convenio potencializa el recurso público. No podemos ser cargados de tigre cuando podemos, con instituciones serias, trasladar, transportar y servirle a la gente como merece. Si la Alcaldía tuviera un proceso administrativo y de gestión con las adecuadas herramientas y pudiéramos desarrollar las tareas, no dudaría en que lo tenemos que adelantar, pero como tenemos la dificultad institucional conocida por todos, es apenas lógico que tratemos de desarrollar operaciones de este tipo. Entonces no estoy de acuerdo en que nosotros definamos que allí hay errores cuando lo que hay es una oportunidad en el servicio.¿Pero eso no un proceso muy subjetivo, dependiente de la buena fe y la buena voluntad?Lo que pasa es que estamos muy cargados como sociedad de un subjetivismo en donde todo lo vemos de manera inapropiada, estamos muy cargados porque estamos en una dificultad ética muy grande, todo nos genera preocupación y es apenas lógico que los medios, que determinados opinadores lo vean mal, es apenas lógico porque nosotros mismos desconfiamos de todo, de compañías conformadas hace 20 años, de la responsabilidad social empresarial, de nuestras propias organizaciones, de nosotros mismos, entonces pensamos que bajo el subjetivismo hay una intención maligna, cuando lo que hay es un gran interés de proyectar resultados. Entonces, si yo estoy trabajando con quienes son los tradicionales de reconocido prestigio, la preocupación es ‘por qué lo estás haciendo con estos’, es decir, por qué no hay una libertad para los otros. Si lo estuviera haciendo con entidades de menor prestigio comprendería entonces que me estén diciendo ‘está intermediando la contratación’, pero yo no estoy haciendo eso, estoy potenciando la contratación y dando celeridad.Pero es que ese subjetivismo lo está alimentado al volver norma una cosa que es excepción...Mirémoslo en cifras, para que no me digan que lo que es excepción se hizo norma. Hay una falta de apreciación cuando se dice que son $300.000 millones. No hay forma alguna de trasladarles los recursos a los hospitales, a las de seguridad, de protección sino está mediado por un convenio, así que hay que restar esos recursos a esa cifra. Infraestructura, que ejecuta $640.000 millones, no tiene un solo convenio con una entidad que diga le voy a hacer una obra vial, pero si Argos me propone, “le doy el 50% para ampliar la capacidad de cobertura de una vía”, yo lo hubiera hecho, porque lo que se va en términos de impuestos con los contratos públicos es terrible. Los convenios nos orientan a ser más eficientes con el recurso. Falso que se nos ha hecho cotidiano el convenio con respecto a la licitación, falso pensar que todos los convenios son iguales y falso pensar que esta es para nosotros una estrategia para evadir ley.Me dicen: los estamos haciendo con entidades que subcontratan, podría decir, sí, quizá allí puedan tener razón, entonces tendríamos que decir, no volvamos a hacer un convenio con la Cámara para las zonas verdes, ni con la Sociedad de Mejoras Públicas para los proyectos que ellos adelantan.Es impresentable que la SMP les pague a los guardas. Esa actividad no tiene nada que ver con el objeto para el que se creó esa entidad...No lo es. Las cosas son presentables de acuerdo a lo que usted pueda identificar allí, que es un hecho corrupto y maligno, pero mientras aprovechemos lo que hemos construido, lo que estamos es jalando por donde es. No hemos hecho una estructura de ONG en Cali para tenerlas de manera decorativa, no podemos hablar de responsabilidad social y que cuando ya lo vamos a utilizar no lo podamos hacer. Las denuncias del periódico no me han servido, porque efectivamente entidades prestantes con las que queríamos adelantar convenios ya no quieren, es una tristeza, no para mí, para la sociedad. No tenemos que destruir todo lo que hemos construido. Si estuviéramos en la pata del diablo, robándonos la plata, utilizando los convenios para trásfugas, le acepto y yo renuncio, pero no es así.Pero estamos en Cali, un ciudad azotada por la corrupción en los últimos años. ¿No cree que con tantos hechos ilícitos que han ocurrido aquí, la Administración tendría que hacer las cosas de manera más transparente y no ‘dar papaya’ para este tipo de cuestionamientos?El error está en que intentamos percibir que todo funciona igual, somos muy jodidos con nosotros mismos, no conmigo, nos damos a la tarea de fracturar y de socavar nuestras propias instituciones. No podemos pensar que las fundaciones y la gente toda es mala. Es como decir ‘tirémonos de un precipicio porque somos la sociedad más corroída del mundo’. Los procesos contractuales más peligrosos de esta nación son con cargo a licitaciones. Nosotros no hacemos esto de mala fe, entonces nos cruzamos de brazos y no hacemos nada. Yo no tengo por qué tapar el convenio con el Estadio.Se le siente muy contrariado por las críticas a los convenios, y lo ha manifestado en redes sociales, en escenarios abiertos...Porque estamos en círculos viciosos y nos queda muy verraco construir como ciudad circuitos virtuosos cuando solamente nos quedamos en el problema y no damos alternativas. Creen que la empresa privada, después de todo lo que ha pasado en Cali, que estaba dispuesta a firmar y poner contrapartidas, ¿lo hará? Somos malos, seguimos siendo malos y no salimos de allí. Claramente hay temas que tenemos que perfeccionar, pero no lo vamos a lograr desde la desconfianza.¿Tiene la tranquilidad de que todo se ha hecho bien?Todo proceso humano es susceptible de mejorar y pueden haber dificultades, pero no creo que a mí me quede el titular de gobierno corrupto, esa no es una tendencia de nuestro gobierno. Creo que la gente muchas veces ni siquiera mira quienes son las personas que trabajan, intentan ver más allá, y no hay peor problema para un investigador que ver más allá, pero sin tener metro, porque nunca va a encontrar la verdad.

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