El agua y energía, los servicios públicos que más se roban en Cali

El agua y energía, los servicios públicos que más se roban en Cali

Febrero 06, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El agua y energía, los servicios públicos que más se roban en Cali

Investigación. En los laboratorios de Emcali, técnicos especializados analizan los métodos utilizados por algunos avivatos para modificar contadores de manera fraudulenta, impidiendo el registro de consumo.

Ilegales hurtan la mitad del agua potable de Emcali. En $150.000 millones se calcula la pérdida en Acueducto.

Contadores intervenidos, robo de energía a través de sofisticados centros de control, líneas telefónicas ‘chuzadas’, conexiones fraudulentas en redes primarias del acueducto, entre otros, hacen parte de la interminable lista de los fraudes que se utilizan en la capital del Valle para evadir el pago de los servicios públicos.Desde el jarillón del río Cauca hasta condominios en zonas residenciales, en todos los estratos, se reportan usuarios que no quieren pagar servicios públicos o simplemente buscan suplantar la lectura de consumo para cancelar menos. En el componente de energía se hurtan en promedio 513 gigas al año, suficiente para encender cerca de 5.000 millones de bombillos e iluminar una población de 40.000 habitantes. Según Emcali, se estima que existen al menos 30.000 clientes clandestinos en la ciudad. Es decir, que se ‘pegan’ a las líneas de energía y no pagan o simplemente les cortan el servicio y se reconectan de forma ilegal.Sin embargo, la intervención de contadores es donde se reporta el mayor número de substracción del servicio. Cerca de 500 de estos artefactos, que miden el consumo de energía, llegan a los laboratorios de Emcali cada mes porque se sospecha que han sido alterados.“Rayan el disco de lectura, voltean el contador, le meten palos de bombones. En los digitales, les cambian las tarjetas electrónicas, realizan puentes en el paso de energía y falsifican los sellos de manera casi idéntica para poder abrirlos. Los métodos son interminables”, explicó Oscar Posso, gestor comercial del Departamento de Control de Energía de Emcali, quien agregó que estos son los fraudes más fáciles de detectar.Según el funcionario, cuando se nota el consumo irregular en un contador, inmediatamente es registrado en el sistema y se realizan las investigaciones pertinentes. “Sin embargo, la gente sigue haciendo el papel del vivo-bobo y paga a los avivatos de barrio para que realicen estas trampas mentirosas”.Posso agregó que son los predios comerciales y algunos conjuntos residenciales los que más impactan en el hurto de energía. “En una litografía y en una empresa de plásticos del centro nos encontramos un dispositivo electrónico interno en los medidores para no registrar el consumo. Para esto violaron los sellos de seguridad y los remplazaron con replicas idénticas, pero los atrapamos porque la serie de números de los sellos no coincidían con nuestros registros”, explicó.En el sector residencial es común ver un fraude conocido como la acometida derivada, el cual consiste en intervenir la red eléctrica antes de llegar al medidor. Esta derivación queda sellada tras paredes u otros elementos y no es fácil de detectar. Ni siquiera tocan el contador. “No está a la vista de nadie. Son sistemas muy complejos. Este tipo de trabajos ilegales pueden costar entre $1.500.000 0 $2.000.000. Esta inversión fraudulenta no es nada si se tiene en cuenta que mensualmente en un conjunto cerrado la cifra en el consumo se puede triplicar. Se pueden ‘ahorrar’ de $3 a $5 millones”, reveló Posso.Uno de los casos que más recuerdan los técnicos de Emcali es una acometida realizada en un condominio de Ciudad Jardín la cual estaba bajo un riachuelo. “Cuando llegamos al medidor nos encontramos con una acometida que atravesaba por debajo de un río. También nos hemos encontrados conexiones fraudulentas dentro de enormes materas frente a los apartamentos”, dijo.Otros componentesEl servicio de acueducto de Emcali también se ve afectado por el fraude. “El índice de agua no contabilizada que actualmente maneja el sistema de acueducto y alcantarillado de Cali ronda el 49%. Esto significa que de 100 metros de agua que producimos la mitad no se factura” dijo Luis Cerón, gerente de acueducto de Emcali. Una fuente de la entidad calcula que por cada punto porcentual se pierden unos $3.000 millones al año, o sea que en 2011 se habrían perdido un total de $150.000 millones.Cerón señaló que 580.000 hogares reciben el servicio de agua en Cali. Sin embargo, cerca de 130 invasiones captan el liquido de manera ilegal. La zona más critica es la Comuna 18 donde el índice de pérdidas se sitúa alrededor de 75%. “Por eso con la Administración del doctor Guerrero vamos a realizar unas mesas de trabajo y un plan de choque para empezar a normalizar el sector y facturar lo que consumen”, señaló el gerente.La pegada ilegal a la red de acueducto es el fraude más frecuente. “Rompen conducciones de hasta 24 pulgadas que en algunas ocasiones han generado accidentes por la presión del agua”, dijo Cerón. En telecomunicaciones las perdidas más notorias se ven en el robo de infraestructura (ver recuadro). Sin embargo, en el caso de fraude es común la compra de paquetes del servicio de Internet residenciales pero a los que se les da usos comerciales. Según Emcali esto se registra en un mayor porcentaje en el centro de Cali, donde algunos comerciantes usan el servicio para bajar películas y música las 24 horas del día, que después comercializan de manera ilegal.

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