El acoso escolar entre las niñas, más difícil de detectar

Mayo 06, 2012 - 12:00 a.m. Por:
David Ávila Salcedo - Colprensa
El acoso escolar entre las niñas, más difícil de detectar

Empujones y golpes hacen parte de la lista de abusos que los estudiantes han denunciado a la Personería de Cali.

El ‘bullying’ entre mujeres es sutil, difícil de detectar. Más que físico, el daño es a la autoestima.

La psicóloga Lina Saldarriaga indica que si bien es preocupante el hecho de que un niño ataque constantemente a otro, puede ser incluso más delicado cuando esta agresión se presenta entre niñas, pues las características especiales del género hacen que la intimidación sea más sutil y por lo tanto más difícil de detectar y de tratar.“La gente piensa que las niñas no se agreden, pero es falso. Lo que sucede en el caso de los niños es que la agresión es más visible y más física. Los ataques se dan de manera distinta en cada género y en las niñas esa agresión es sobre todo relacional, es decir, a través del chisme, hablando a las espaldas de la compañera que es víctima del abuso, excluyéndola”.En ello coincide Enrique Chaux, investigador de la Universidad de los Andes, quien precisa que “con niñas este problema ocurre de manera encubierta y muchas veces los adultos no notamos lo que está ocurriendo. Ellas lo hacen de manera soterrada y es difícil identificarlo. Entre niñas la agresión puede ser igual de dolorosa que la agresión física entre niños”.Explica el investigador que son distintas las razones por las cuales se presenta el ‘bullying’ entre las niñas y que muchos casos inician con celos o envidia que puede sentir la una hacia la otra.Gladis Hernández es una docente que lleva 30 años ejerciendo su profesión y atendiendo de manera independiente problemas de convivencia escolar. Cuenta que es muy común ver en su consultorio problemas de acoso entre niñas en los que la víctima es precisamente objeto de celos y por lo tanto de burlas, exclusión y ataques por parte de sus compañeras.“Los casos más comunes de intimidación escolar en grupos de niñas tienen que ver con que una de ellas sea más atractiva físicamente, lo cual la convierte en blanco de las agresiones. También se da que las amigas de la agresora se meten en el juego, con ofensas verbales, apodos o miradas. A ellas les da miedo agredir físicamente por el miedo a ser expulsadas”, relata.Al respecto, agrega Chaux, es común que esas agresiones indirectas entre las niñas no solo se den en el plano ‘real’ sino que se lleven a las redes sociales, donde por medio de fotomontajes y videos ponen en ridículo a la víctima. Agrega el especialista que este es un aspecto preocupante, pues para las niñas es muy importante sentirse aceptada por un grupo. “Esta agresión indirecta va a dañar sus relaciones y su autoestima. La persona termina aislada, lo cual es causa de mucho dolor y depresión”.Enrique Chaux explica además que ese rechazo genera que las niñas abusadas no quieran asistir al colegio, que sus notas bajen y que “en los casos más graves, que por fortuna son pocos, se llegue a fuertes depresiones y hasta al suicidio”.¿Cómo, entonces, tratar a una mujer víctima de ‘bullying’? “Con las niñas hay que tener en cuenta que el problema tiene que ver con la exclusión, un tipo de agresión que puede llegar a ser más complicado que la agresión física entre niños. Hay que acercarse al problema trabajando la empatía y solidaridad entre las agredidas y las agresoras”, concluye la psicóloga Lina Saldarriaga.

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