“El 70% de las enfermedades son emocionales”

Agosto 08, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Aura Lucía Mera y Beatriz López - Al Alimón
“El 70% de las enfermedades son emocionales”

Julio Calonge Daly, médico bioenergético.

El médico bioenergético Julio Calonge Daly sostiene que “guardar rencores y rabias es lo más peligroso para la salud.”

En El Seminario, una calle discreta nos lleva a una casita en azul y blanco. Como la de Blancanieves. Nada indica que en su interior se curan enfermedades del cuerpo y del alma, pero allí se sintonizan las energías que son nuestro motor de arranque y se balancean si están mal alineadas.Los instrumentos de sanación son poliedros (que se usan desde la época de Platón), ozono, acupuntura, meditación, alimentación, Terapia neural.Entramos. Varios pacientes esperan. Un jardín lleno de plantas nativas con propiedades curativas.Todo limpio y alegre. Un joven con apariencia catatónica, simplemente está meditando. Un perro negro con cáncer también espera su sanación. Una señora recibe por vía intravenosa, suero lleno de vitaminas. Más adelante está el cuarto destinado a la colonterapia. Allí se limpia el colon, al que hemos convertido en un pozo séptico.Nos recibe Julio Calonje Daly, médico egresado de la Universidad del Valle, hoy convertido en el gran gurú de la medicina integral: biológica, bioenergética y homeopática. Es hijo del irrepetible doctor Julio Calonje, profesor fundador de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle, quien fue traumatólogo, sabio y casado con la chilena, Alicia Daly. Pero también es nieto de un cura catalán que llegó a América. Lo cuenta con orgullo.Mientras habla, se nota su pasión por su profesión. Estudió medicina en la Universidad del Valle y trabajó durante diez años en Urgencias de Imbanaco. Poco a poco se interesó en la medicina complementaria (que debería ser la principal) y conoció a Arturo O’byrne , quien fue su maestro y guía. Estuvieron juntos un tiempo, pero Julio decidió caminar solo. Al comienzo con temor. Uno de sus profesores, el doctor Alejandro Gómez fue quien le dio el empujón definitivo. “Un día pensé: es mejor quemarse que oxidarse.”Romper paradigmasLo observamos. Su pelo prematuramente blanco (tiene 46 años) le da un aire especial. Cara de niño bueno, ojos dulces, convicciones firmes. Reconoce que lo más difícil en este campo de la medicina es romper paradigmas como el que la leche es indispensable... “Los indios de América no tenían vacas. Sin embargo no había osteoporosis. La vaca es el animal más tóxico y contaminado que hay, por los herbicidas, los pesticidas y las hormonas que reciben. Las leches ‘larga vida’ las deberían prohibir, pues las someten a altísimas temperaturas que destruyen todas las proteínas que tiene la leche y generan aminoácidos como la homocisteína, altamente tóxica para el endotelio vascular”.El famoso nutricionista Colin Campbell hizo una investigación en l982 y descubrió que en la China la gente no se engordaba, a pesar de consumir más calorías que en los Estados Unidos. Empezó a comparar las dos dietas. “En la China no hay obesidad, no es una epidemia como en Estados Unidos.”Afirma que en la medicina ortodoxa no se valora la importancia de la alimentación, ni de los alimentos vivos e integrales.Los investigadores del Hippocrates Health Institute de la Florida, han desarrollado una dieta vegetariana cruda y por lo tanto viva. A través de esta dieta manejan enfermedades muy complejas, pacientes con cánceres demasiado agresivos, incluso desahuciados por la medicina convencional, con excelentes resultados. “En ese Instituto estudié el año pasado y lo que aprendí allá lo estoy implementando en mi consulta”.Abre un libro de medicina china: “la medicina china es poesía”, nos dice, mientras nos muestra fotografías de los puntos claves en la acupuntura, que llevan títulos de una belleza y delicadeza impensables en la medicina occidental. Un dato, el cerebro es una ‘entraña curiosa’, mientras que los órganos principales son los cinco grandes: riñón, pulmón, corazón, hígado y bazo-páncreas. “En China no existen cánceres de mama, ni de próstata ni de colon, ni cálculos biliares. La dieta los protege”.No guarda rencoresEs claro en afirmar sin ambages que el 70% de nuestras enfermedades son generadas por las emociones: “guardar rencores y rabias es lo más peligroso para la salud.” Sostiene que el hombre es un ser integral. “Ponerle al enfermo rótulos de asmático, tuberculoso, canceroso, reumático nos desvía de lo esencial”.Casado en la actualidad con la administradora de empresas, Ana María García, con la cual tiene las mellizas Andrea y Mariana, de cuatro añitos. También está Juan Daniel, de una relación anterior. Tiene cuatro hermanos, dos médicos, tan exitosos como él, uno en Londres y el otro en Arizona. Sus otros dos hermanos viven en Cali. Una trabaja en el Instituto de Educación de la Universidad del Valle; el otro es paisajista. Sus tres sueños son: 1) una sede más grande, campestre, donde todos los que acudan puedan desintoxicarse, 2) enseñar, y 3) investigar a fondo sobre las plantas y sus propiedades curativas. Por eso vive como un ermitaño con su familia en San Miguel, en la Carretera al Mar.La ‘Naturopatía'¿Cómo llega usted a la fusión de la medicina tradicional con la medicina biológica, bioenergética y la homeopática?Durante diez años trabajé en Urgencias de Imbanaco. No estaba contento con el trabajo que hace la medicina ortodoxa especialmente en la prevención y educación, así como en la visión integral de la enfermedad. Demasiado reduccionista, mecanicista y lineal. Además, sin generalizar, la relación médico-paciente se ha ido deteriorando. Lo que la medicina convencional no puede cuantificar, no existe. No era feliz haciendo el trabajo de médico general.En mayo del 98 conozco a Arturo O’byrne, cuando llevó a su hijo a urgencias. Me invitó a su clínica y gracias a esa invitación estoy hoy aquí, gozándome este trabajo. Arturo sembró en mi la importancia de la ‘naturopatía’ (buscar la salud entendiendo que el cuerpo humano tiene los mecanismos para sanarse, si lo dejamos descansar y si los mecanismos de detoxificación están funcionando bien. Esto se logra con dietas especiales y ayunos, con hidroterapia, masajes, limpieza del colon y otras técnicas). De ahí en adelante, fueron apareciendo en mi vida personas que han sido verdaderos maestros: Santiago Rojas, quien me enseñó la magia de la bioenergética, Julio César Payán, quien me enseñó la terapia neural y lo más importante, filosofía de vida.¿No hay un poco de magia en la aplicación de la bioenergética?Claro que sí. Una de las definiciones de magia es usar los elementos de la naturaleza para provocar un efecto sobre una persona. ¿Acaso no hace magia un médico tibetano, cuando se encuentra con un paciente enfermo y a través de un ‘Mantra’ (conjunto de palabras) repetido muchas veces logra un efecto benéfico?La acupuntura viene de China, ¿cree que los occidentales si logran los mismos resultados con su aplicación?La acupuntura es una disciplina de 5.000 años. A través de todo ese tiempo, muchas enseñanzas se han deformado y han perdido su esencia especialmente en occidente. Recuerden que los chinos escriben ideogramas, y que estos pueden tener muchas definiciones. Hay traducciones de textos de acupuntura que son horribles. Sin embargo, en muchos países occidentales, por ejemplo Francia, hay excelentes escuelas. En Colombia también tenemos grandes acupunturistas como el doctor Carlos Raúl Gutiérrez.¿Los grandes maestros naturales de la homeopatía están en las selvas, me refiero a los chamanes, o fueron los alemanes los primeros en sanar a través de las plantas?La homeopatía es una disciplina que nace en Alemania a finales del siglo XVIII, y su padre es Samuel Hanemann. La homeopatía utiliza sustancias de los tres reinos, no solo el vegetal. Los chamanes son unos excelentes magos que tienen una visión hermosa de la naturaleza y entienden que cada elemento de la selva cumple un papel fundamental en el funcionamiento del planeta y en la génesis de las enfermedades.LEY 100 ES PERVERSAExplíquenos la nueva teoría sobre las enfermedades adquiridas por las fuerzas que se entrecruzan en el fondo de la tierra, y también por la acción de los aparatos electromagnéticos.No es tan nueva. Desde tiempos inmemoriales, los chinos han hablado de la importancia de vivir en un ambiente sano. Recuerden el Feng Shui. Hipocrates tiene un tratado sobre los lugares benéficos. Desde la primera mitad del siglo XX, el abate francés Alexis Mermet hablaba del peligro de dormir encima de corrientes de agua (primera causa de geopatías). En el siglo pasado, son descritas por los alemanes Hartmann y Curry las líneas que llevan sus nombres, líneas que vienen del centro de la tierra en dirección norte-sur y este-oeste, y cuyo cruce puede generar patologías (desde insomnio hasta un cáncer) especialmente cuando se junta con una corriente de agua.Lo que sí es nuevo es la cantidad de aparatos electromagnéticos a los que estamos expuestos, comparen el cuarto en que ustedes dormían cuando eran niñas y el de ahora. Toda esa radiación genera trastornos en el funcionamiento del cuerpo. Nos quita los iones negativos y los vuelve positivos. Recuerden que somos seres cuya fisiología depende de los flujos de corriente electromagnética.¿Cuál es su percepción frente al abuso de los laboratorios multinacionales en la expedición de drogas a costos altísimos, y por último, ¿es partidario de revocar la Ley 100?La Ley 100 nació enferma. Un sistema perverso que ofrece un dinero por cada paciente adscrito a una EPS, y si ésta no se gasta ese dinero, esa será su ganancia. Las farmacéuticas abusan, no les interesa educar a la gente. Entre más se consuma medicamentos, será mejor el negocio. Los protocolos de medicamentos son hechos, al menos el 70%, por personas que tienen fuertes nexos con las farmacéuticas. Además, muchas situaciones fisiológicas han sido transformadas en enfermedades. Por ejemplo, la menopausia.***Mientras tanto, Julio Calonje sigue contagiando de alegría y tranquilidad desde su casita de Blancanieves, azul y blanco en El Seminario. Salimos medio levitando. La armonía es contagiosa.La paz interior se puede lograr. Se despide con un fuerte abrazo y nos dice “No olviden que la energía más fuerte del Universo, es la energía del amor”.

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