Dramático relato de vallecaucana que regresó de Japón

Dramático relato de vallecaucana que regresó de Japón

Marzo 24, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Diana Ruiz Girón

Diana Patricia Ocampo recorrió 34.000 kilómetros para llegar al Valle del Cauca. Sus ojeras y cabello rubio despeinado daban cuenta de la dureza de su travesía, que comenzó el martes en el Aeropuerto de Narita, en Tokio, y terminó ayer en el Alfonso Bonilla Aragón, de Palmira.

Diana Patricia Ocampo recorrió 34.000 kilómetros para llegar al Valle del Cauca. Sus ojeras y cabello rubio despeinado daban cuenta de la dureza de su travesía, que comenzó el martes en el Aeropuerto de Narita, en Tokio, y terminó ayer en el Alfonso Bonilla Aragón, de Palmira.Diana Patricia fue una de los 139 colombianas que abordó el FAC 1202 de la Fuerza Aérea Colombiana en Japón para huirle a la tragedia que provocaron el terremoto y posterior tsunami, el pasado 11 de marzo en ese país. “Fue horrible, traumático, algo que no puedo explicar”, fueron las primeras palabras de la vallecaucana de 36 años, luego de abrazar a sus familiares, quienes viajaron desde Florida para recogerla.Sus dos hijos, de dos y doce años, fueron la razón por la que decidió dejar el país en el que hace once años trabaja en una empresa ensambladora de lavadoras. “Deseaba salir de allá porque no quería exponer a mis niños a este peligro tan grande”, relató Ocampo.“En Chiba-Ken, donde yo vivía, el suelo se abrió por todos lados. El día del terremoto dormimos en el carro preparados para huir. Luego volvimos al apartamento en un cuarto piso y no dormíamos por las réplicas, se sentían muy duro y tenía que estar pendiente”, contó Diana.Y fue justo una réplica la que despidió del Japón a los viajeros colombianos. “Estábamos en inmigración en Narita y todo comenzó a dar vueltas. Se movió muy duro. Dicen que marcó 6,4 grados”, indicó por su parte Fernando Suzuki, un caleño de 31 años, trabajador en una compañía de reciclaje que debió cerrar sus puertas. “Yo lo que quería era coger ese avión rapidito para venirme para acá”, agregó el joven padre de dos niñas de seis y quince años, y a quien esperaban su mamá y su suegra. Después de todo este drama, lo llevarían a descansar a su casa materna, en el barrio Villa del Sur.“Se suponía que nos devolvíamos el lunes, pero el avión se retrasó porque tuvo que ir hasta Moscú para cargar combustible. Entonces nos tocó dormir en un hotel y el martes por fin pudimos irnos”, contó Richard Tatekawa, otro de los viajeros, natural de Palmira. Con su hijo de dos años en brazos y visiblemente cansado, el hombre, que no supera los 40 años, explicó que el vuelo tardó más de lo esperado. “Tuvimos que esperar siete horas en Seattle (EE.UU) porque de la tensión, una de las pasajeras comenzó labores de parto. La llevaron a una clínica, le tomaron exámenes y dijeron que estaba bien”, aseguró.Sin embargo, para él valió la pena la espera. “El recibimiento en Bogotá fue muy lindo, con música y todo, muy emocionante. Después vino el chequeo médico y nos dijeron que estábamos bien, que podíamos estar tranquilos”, expresó Tatekawa antes de partir en un vehículo particular rumbo a la Villa de las Palmas.Es que para él y los demás viajeros, con su llegada a Bogotá terminaban sus días de necesidades. Para muchos, la del avión fue la primera gran comida en días. “Con los alimentos todo era complicado, mandaron a quemar las espinacas y prohibieron comer pollo. Teníamos que ir a un restaurante brasilero donde preparaban la comida con productos traídos de otros países”, señaló Tatekawa.Takeshi Hidaki, otro repatriado, llega a Cali sabiendo que tiene muchos asuntos por resolver. Él dejó todas sus pertenencias en Shisuoka Fuji y sólo trajo consigo la ropa que tenía puesta. Pero eso no le preocupa porque lo que desea es reponerse de la tragedia junto a su esposa y dos hijas. “Todo se quedó en Japón, ahora voy a empezar de cero. Ya veré qué voy a hacer”, agregó quien hasta hace doce días trabajó en una empresa surtidora de repuestos.Ese es el sueño que por ahora tienen los vallecaucanos que desde ayer se encuentran en su tierra. Sin embargo, todos concuerdan en que lo primero es reponer las horas de sueño que la tragedia en Japón les quitó, desde que todo se volvió tragedia.Llegarán más colombianosEn un avión facilitado por el gobierno venezolano llegarán otros 110 colombianos repatriados desde Japón. El anuncio lo hizo la ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín.La aeronave tendrá como escala la ciudad de Caracas, lugar a donde también llegarán ciudadanos venezolanos que permanecían en el país nipón. Según la ministra, el avión arribará hoy a la capital venezolana.Con la operación retorno de estos colombianos, Holguín aseguró que en Japón no queda ningún compatriota que haya manifestado su deseo de regresar.

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