Disminuye participación de menores en actos de delincuencia en Cali: Policía

Disminuye participación de menores en actos de delincuencia en Cali: Policía

Septiembre 24, 2017 - 11:30 p.m. Por:
John Jairo Moldón / Especial para El País 
Menores delincuentes

Los menores de edad, en muchos casos, son reclutados para cometer homicidios porque rápidamente podrían quedar libres en caso de ser detenidos.

Jorge Orozco / El País

En Cali, entre enero y el 20 de septiembre de este año, 609 menores han sido aprehendidos por la Policía. La cifra representa una disminución de 36 casos si se compara con el mismo periodo del 2016, cuando 645 jóvenes fueron los detenidos.

Si bien se trata de una reducción de 5,58% en el último año, la Policía Metropolitana se mostró preocupada porque los menores continúan envueltos en casos de hurto, porte de armas, de estupefacientes y violencia contra servidores públicos.

Recordó que en agosto dos menores fueron aprehendidos por robar y agredir con arma blanca a un ciudadano francés en el barrio San Bosco. Los jóvenes, de 16 y 17 años, le propinaron una herida al extranjero y le robaron su celular.

La Policía, luego de una persecución por el sector, detuvo a los muchachos, recuperaron el celular y les incautaron un cuchillo.

Otro caso este año fue el de una menor en el barrio Comuneros II, del oriente de la ciudad, quien por robarle las pertenencias a otra muchacha, le propinó varias heridas con arma cortopunzante en el pecho.

La Policía de Infancia y Adolescencia de Cali indicó que pese a la reducción en la cifras el delito de hurto es el que ocupa el número uno en la ciudad.

Lea también: Hombres disfrazados de policías, una modalidad que se repite para el hurto a casas en Cali

Las estadísticas de las autoridades reportaron que en lo corrido del año se registraron 250 casos de robos a manos de jóvenes en Cali.

Un investigador de la Fiscalía afirmó que la mayoría de estos hechos está asociado a grupos de pandillas, que por ejercer control territorial, cometen este tipo de actos delictivos.

Por su parte, la capitana Sandra Marcela Narváez, hasta hace unas semanas jefe del grupo de Protección de Infancia y Adolescencia de la Policía de Cali, señaló que los índices muestran la preocupante situación en la que se encuentran algunos menores en la ciudad, quienes inician su vida delictiva entre los 14 y 15 años.

Narváez dijo además que la etapa más crítica es cuando los muchachos llegan a la adolescencia, pues las cifras de este año reportan un total de 421 menores aprehendidos con edades entre los 16 y 17 años.

¿Por qué los menores delinquen?

“En muchos casos, la conducta de los ‘pelados’ se debe a su entorno.
Las ‘malas juntas’ que se encuentran en el barrio los llevan a esta instancia, hasta el punto que simplemente ya no pueden salir de ahí.

La familia también juega un papel fundamental. En muchos casos por la falta de educación y valores terminan en el mundo de la delincuencia, y si en la casa hay alguien que pone el mal ejemplo o ha estado involucrado en actos delincuenciales, este es el patrón que los más chicos van a seguir, como si se tratara de una cadena, algo repetitivo”, explicó la capitana Narváez.

De la misma manera, el investigador de la Fiscalía busca explicaciones para poder entender un poco el actuar de los menores.

“La participación de los jóvenes en actos delincuenciales se debe, en la mayoría de casos, a la falta de autoridad, valores y educación en el hogar, sumado a la pobreza que se vive en grandes sectores de la ciudad y la precaria presencia del Estado en los núcleos más pequeños de la sociedad”, agregó.

“Aquí han llegado padres de familia que dicen: usted verá qué hace con ese muchachito porque a mí ya se me salió de las manos. Como si la principal responsabilidad fuera de nosotros”, anotó el investigador, quien precisó que el Estado es deficiente con su sistema regulador para la delincuencia juvenil.

“El Estado tiene falencias a la hora de penalizar a los menores infractores, si bien no se pueden tratar con severidad, dada su edad, se debería tener en cuenta que un adolescente de 16 ó 18 años ya tiene plena conciencia de sus actos y de sus consecuencias, por ende la sanción no debería ser tan condescendiente”, afirmó.

Reclusión y orientación

William Marmolejo, director del Centro de Formación para Menores El Buen Pastor, afirma que la situación de los jóvenes es muy angustiante, puesto que la problemática de Cali y los municipios del Valle del Cauca está tomando dimensiones cada vez más alarmantes, sumado a la falta de unión y afecto familiar, así como de apoyo institucional. Falta además un espacio donde realmente se les pueda brindar herramientas de educación para poder garantizar en gran parte su resocialización.

“Aquí también juegan factores importantes como el apoyo familiar y económico que le brindaría a los jóvenes alternativas diferentes de vida, y es algo para lo que el Estado aún no está preparado”, comentó el Director del plantel.

“De seguir así, el sistema va a fracasar. La lista de menores aprehendidos no afloja como se espera y hay muchos chicos en el centro de reclusión. Comenzamos con un cupo de 100 jóvenes y hoy hay 381”, añadió Marmolejo, quien insistió en la importancia de generar políticas públicas para prevenir la delincuencia juvenil y mejorar la orientación de los que hoy están en los centros de reclusión.

Zonas críticas

Los barrios más críticos siguen siendo: El Vallado, Los Mangos, Desepaz y El Diamante, todos ubicados en el oriente de la capital del Valle.
Los menores, en su mayoría, son detenidos por el delito de hurto con armas blancas y de fuego.

La Dirección del Centro de Formación Juvenil El Buen Pastor le apuesta a la resocialización de menores con programas educativos, que los incentiva a tener un buen proyecto de vida.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad