Diálogo con uno de los mejores bailarines de ballet del mundo, a su paso por Cali

Junio 08, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Camilo Osorio Sánchez | Elpais.com.co

Javier Torres, el primer bailarín del Northern Ballet de Inglaterra, invitado especial del Festival Internacional de Ballet de Cali, aseguró que el evento es uno de los mejores del mundo.

Accidentalmente es el primer bailarín del Northern Ballet, una de las mejores compañías del Reino Unido. Accidentalmente también fue escogido como uno de los Top Hundred Dancers de todo el mundo por la revista Danza Europa. Sin embargo, su presencia en Cali no tiene nada accidental. Javier Torres es cubano y baila ballet desde los 13 años. Fue primer bailarín del Ballet Nacional de Cuba, dirigido por la leyenda Alicia Alonso, y es uno de los invitados más importantes del VI Festival Internacional de Ballet que clausura el próximo domingo en Cali.“Un día llegó una invitación para vincularme con el Northern Ballet de Gran Bretaña en la categoría de primer bailarín. Lo dudé mucho, porque el Ballet Nacional de Cuba es una compañía de mucho peso internacional, pero a mis 29 años los cambios sirven para la profesionalización de mi arte. Por eso acepté la oferta, pero nunca lo pedí, fue algo que llegó”, cuenta Javier.Habla rápido y en su voz hay una evidente rastro caribe. Su padre trabajó en uno de los teatros de la isla, donde siempre había funciones del Ballet Nacional de Cuba, así que desde niño estaba en la audiencia viendo perplejo los montajes de Giselle y el Lago de los Cisnes; esa fue su mayor motivación.Desde su llegada al Festival ha bailado por todo Cali, en compañía del elenco de Incolballet y de la bailarina principal de la Compañía Alberta Ballet de Canadá, Hayna Gutierrez. El pasado jueves representó 'La muerte de un cisne' en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura.Javier nunca había venido a Cali, pero si había oído hablar de Incolballet: “Me sorprendió mucho la forma en que la compañía caleña está organizada, son muy unidos, todos están por el arte, por un espectáculo más”.También está sorprendido por el Festival, aseguró que además del evento que se realiza en Cuba, de características similares al que está disfrutando Cali, no hay más festivales de ballet de tal talla en el resto del mundo.“Con las condiciones de crisis que hay en este momento en todo el planeta, es un esfuerzo gigantesco poner en marcha un festival de ballet de más de diez días. Este festival es memorable”.El Lago de los Cisnes en los años 90La mayoría de los espectadores continúa relacionando al ballet con los grandes clásicos como Giselle y Don Quijote. Conocer las otras vertientes dentro de la danza, fue otro de los riesgos que Javier tuvo que enfrentar al pertenecer a la compañía Northen Ballet de Inglaterra.David Nixon, director de la compañía inglesa, apuesta por un estilo neoclásico, completamente diferente a la esencia del Ballet Nacional de Cuba.“En el Northen Ballet el Lago de los Cisnes es totalmente diferente a las versiones que hay en el mundo entero, es la historia de dos hermanos en los años 90. Uno de ellos muere en un lago y el otro se siente culpable de tal hecho, así que todos los días va al lago del cual sale un cisne. No hay brujo, ni Odette ni Odile, sólo una Odette”, cuenta Javier sobre las nuevas apuestas del ballet en el Reino Unido.Otra de las novedosas versiones fue el espectáculo de Cleopatra que Nixon estrenó con su compañía en temporadas pasadas. Por la interpretación de Julio César en este montaje, Javier Torres fue catalogado como uno de los cien mejores bailarines de ballet de todo el mundo, reseñado en la revista Danza Europa.Sus cuidados son rigurosos: diez horas diarias de ensayos de ballet, entrenamiento en el gimnasio, varias horas de sueño y cuidados con la alimentación.“Los bailarines de ballet somos esclavos de nuestra carrera, de nuestro cuerpo y mente. Si no mantienes una estabilidad física y mental no puedes ser bailarín; muchos seres humanos no podrían hacerlo todos los días”, explica.Extraña a Cuba, trata de viajar con frecuencia, pero a veces su trabajo se lo impide. Cali se le parece a la isla, “la gente es muy parecida, pero con diferente acento”. Lo que más desea con prontitud: bailar en Cuba el próximo octubre. Su sueño más grande: ser un gran bailarín de ballet.

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