Del modo rumba al modo colegio

Del modo rumba al modo colegio

Enero 08, 2017 - 12:00 a.m. Por:
Johan Giraldo, Reportero de El País
Del modo rumba al modo colegio

Volver a clase después de las vacaciones, feria y navidades no es sencillo. He aquí algunas fórmulas que puede hacer para que retomar la rutina no le resulte tan difícil. Recomendaciones de los expertos para los niños y jóvenes.

Volver a clase después de las vacaciones, feria y navidades no es sencillo. He aquí algunas fórmulas que puede hacer para que retomar la rutina no le resulte tan difícil. Recomendaciones de los expertos para los niños y jóvenes.

Fiestas, trasnocho, viajes largos y horarios nocturnos extensos son algunos de los factores que disfrutan en  las vacaciones los niños y los adolescentes luego de un año escolar cargado. 

Claro está, que el periodo de descanso sirve para recuperar energías, salir y disfrutar, pero no hay que esperar hasta el último día para llegar a casa y poner en orden los libros porque mañana hay clase.

 Es preferible que el regreso a la rutina se haga de manera gradual. Si regresa de las vacaciones unos días antes de empezar a estudiar, podrá ir acostumbrándose a los horarios sin necesidad de salir corriendo al colegio.

Para la psicóloga María Jaramillo, “hay que ser equilibrados en los tiempos que se dedican a estudiar mientras retoman el ritmo. Los estudiantes deben tener periodos de descanso en esas jornadas, porque pasar cuatro horas estudiando no lo soporta ningún cerebro. Pero esos descansos no deben ser realizando actividades que no aporten, ya sea como jugar en el computador, mirando televisión, etc., sino algo más enriquecedor”.

Los padres son importantes

El rol de los padres en este proceso también es  vital, ya que  las costumbres se adquieren con facilidad cuando ellos dan ejemplo y establecen reglas que promueven el orden y la disciplina.

“Esta organización en las actividades le facilita a los niños comprender que, al iniciar ese proceso de retomar el estudio, es importante realizar pequeñas tareas y terminarlas, pero  que debe hacerlo en un tiempo, lugar y momento apropiados”,  cierra la experta.

Sin embargo, aunque suele ocurrir en algunas oportunidades, previo a las vacaciones,  se debe planear cómo llegarán los hijos para afrontar el nuevo año escolar. De esta forma tanto los padres como los hijos pueden prepararse  llevando un libro, realizar alguna actividad relacionada con el  estudio y de paso compartir en familia.

 “Una buena organización a la hora de estudiar es la que le va a ayudar a desarrollar a los hijos a recuperar el gusto por el aprendizaje y la responsabilidad. Ahora bien, agrega, los hábitos de estudio previo al inicio escolar se deben tomar como lo que son, una actividad constante pero sin exceder los esfuerzos de los hijos”, explicó la psicoterapeuta Andrea Narváez.

 ¿Qué hacer y qué no se debe hacer?

No forzar el estudio es una de las recomendaciones que hacen los profesionales para que los hijos no abandonen las primeras prácticas académicas.

 “Con los jóvenes que están cursando grados superiores –9° y 11°–, no es posible llevarlos por el mismo camino de los estudiantes de primaria. Obligarlos a estudiar, generaría un choque y una reacción negativa frente al estudio y a los padres”, afirma la docente y directora del programa de Psicología de la Universidad Libre, Carolina Piragauta.

 Por ello,  una recomendación de esta profesional podría ser reunir a sus amigos e invitarlos a realizar actividades semejantes a las del colegio, hacer las compras de los materiales y de los uniformes. “De esa forma, irá encarrilando su pensamiento al regreso escolar”, sentencia Piragauta. 

A continuación, los expertos consultados dan algunas recomendaciones para que sus hijos retomen el estudio luego de unas vacaciones largas y festivas:

Volver de a poco: Es preferible que el regreso a la rutina se haga de manera gradual. Para iniciar se puede buscar los apuntes, mirarlos para recordar el material y retomar el contacto con el estudio. “Si el niño se acostumbra poco a poco, con el paso de los días irá tomándole ritmo al estudio. Recuerde, no sobrepasar estos límites porque siguen siendo vacaciones”, concluye Narváez.

Realizar un calendario y un horario: Establezca un tiempo de estudio, con el fin de realizar una actividad y que se exija realizarla en el tiempo previsto. Al organizar un calendario y un horario de estudio, los niños y jóvenes podrán acoplarse a lo que era anteriormente sus hábitos de estudio.

Descansar: Aunque el objetivo es que los niños vayan recuperando el ritmo de estudio, no se debe olvidar que debe tomar momentos de descanso. Incluso, el practicar un deporte puede ser una distracción positiva. Le ayudará a estar más concentrado y activo físicamente.

Concentrarse: Prescindir de todo aquello que pueda distraer la atención del niño. Es importante que haya buena luz; evitar radio, televisión y celular; que todo esté ordenado y tener todos los útiles necesarios.

Conversar: Sentarse con los hijos a hablar de los retos que será afrontar un nuevo ciclo escolar ayuda. De allí que los padres deberán escuchar los miedos y desafíos que afrontan en este nuevo año, ya sea el paso de primaria a bachillerato o por ejemplo, las pruebas Saber 11. Esta dinámica funcionará en la medida en que el padre podrá ayudar a sus hijos a enfrentar situaciones académicas durante el transcurso del año escolar.

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