Definirán medidas de seguridad en el Pascual tras muerte de hincha del Millonarios

Junio 25, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Autoridades fijarán medidas de seguridad en establecimientos deportivos ante denuncias de habitantes y comerciantes del Estadio, y especialmente tras el asesinato de Óscar Sandino, hincha del Millonarios.

Pese a que las autoridades de Cali solicitaron a la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano, Dimayor, que se impusieran sanciones “ejemplares” después de la muerte del hincha Óscar Sandino, voceros de esa organización aseguraron que no tomarán medidas sancionatorias en contra de los equipos o en contra del estadio Pascual Guerrero, en donde se jugó el partido del sábado. “La Dimayor no tiene contemplado sancionar al Cali o al Millonarios. Tampoco a la plaza deportiva. La agresión no se presentó en el interior del estadio ni tiene nada qué ver con el fútbol ni con las organizaciones deportivas. Se trató de un caso de intolerancia que lamentamos pero que corresponde resolver a las autoridades locales y no a nosotros como organización deportiva”, dijo Iván Novella, gerente de la Dimayor.Este martes habrá una reunión entre la Policía y la Alcaldía de Cali para analizar medidas que permitan la reducción de los hechos de violencia en los diferentes escenarios deportivos de la ciudad.La muerte de Óscar Sandino, hincha de Millonarios que fue apuñalado en el corazón presuntamente por un barrista del Deportivo Cali el pasado sábado, puso de nuevo en el ojo del huracán la eficiencia de las medidas que toman las autoridades en la ciudad para proteger a la ciudadanía en estos eventos.Habitantes y comerciantes de los alrededores del estadio Pascual Guerrero, además de varios periodistas deportivos, instaron a las autoridades a que aumenten el pie de fuerza y endurezcan las medidas contra los vándalos vestidos de hinchas. Porque a pesar que desde hace más de seis meses no ocurrían desmanes en cercanías al estadio, cuando hinchas del América protagonizaron desórdenes luego que el equipo perdiera contra Cúcuta la promoción, para los vecinos del 'sanfernandino' la amenaza y el miedo son constantes. Marisol Cárdenas, coordinadora de Seguridad de la Junta de Acción Comunal del barrio Eucarístico, donde queda el Templete, punto de encuentro obligado para los barristas, manifestó que los habitantes del barrio mantienen “aburridos y preocupados”.Y esto, según explicó Margarita Bedoya, también de la JAC del Eucarístico, es porque los barristas “roban, piden plata, fuman marihuana y se toman la Roosevelt”.“En reiteradas ocasiones le hemos solicitado apoyo a la Policía y nos han apoyado. Pero falta más”, dijo la comunera.Rubén Darío Cadena, vicepresidente de la JAC de El Cedro, contiguo a San Fernando, aseguró que cada que hay un partido en el Pascual quedan prácticamente sitiados en sus propias casas.“Esto es un problema que cada día toma más fuerza. Hemos insistido a las autoridades que con cada juego hay como un toque de queda en el barrio. Hay vandalismo siempre. Incluso, un día quebraron los vidrios de la Biblioteca Departamental”, dijo Cadena.Luisa Fernanda Botero, de la JAC de San Fernando, indicó que indistintamente quien juegue, Cali o América, los barristas se toman los alrededores del estadio, incluso desde cinco horas antes de comenzar el juego, lo que genera temor entre la ciudadanía.“Las autoridades tienen que entender que el problema ya no es en el estadio. La seguridad ahora deben reforzarla en los alrededores. Por ejemplo, a veces llegan hasta el Parque del Perro y se quedan haciendo desorden y bulla, hasta tarde en la noche, luego de los partidos”, dijo Botero.La líder comunitaria añadió que debido también al miedo que generan los barristas entre los vecinos de San Fernando, los locales comerciales deben cerrar más temprano cada que hay partido.Óscar Serna puede confirmar lo que dijo Botero. El hombre, dueño de Prapers Arepería, un negocio de comidas ubicado sobre la Roosevelt con Carrera 36, asegura que a pesar de que la Policía trata de mantener el orden en la zona, los robos a vehículos, consumo de alucinógenos y licor sobre la vía sigue ocurriendo. “Durante un tiempo estuvieron haciendo controles en los que los hinchas que estuvieran pidiendo o robando se los llevaban. Esos días mermó bastante el vandalismo, pero otra vez volvieron. Y se volvió inseguro de nuevo. La solución a este problema es más presencia policiaca en los alrededores del estadio. No solo el anillo de seguridad a dos cuadras del estadio”, señaló el empresario.¿Cuáles son las medidas de la Policía?Según explicó el coronel Jorge Iván Toro, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cali, en el operativo del estadio cuando hay partido se disponen 1350 efectivos, la mayoría de ellos auxiliares.Desde cinco horas antes del partido, miembros policiales comienzan a ubicar las barreras y a hacer rondas con los perros antiexplosivos y antinarcóticos. La Policía instala cinco anillos de seguridad en los alrededores del escenario deportivo, con trece puntos habilitados para el control del acceso de la hinchada.El anillo de seguridad más lejano se encuentra a 200 metros del Pascual. Es decir, a dos cuadras y media del estadio. Afuera de los anillos, la seguridad la brindan las unidades del Plan Cuadrantes de la zona.Según Toro, debido a los hechos del pasado fin de semana, para el partido del sábado entre el Deportivo Cali y Once Caldas, ya confirmado por la Dimayor, se dispondrán 2000 unidades de la Policía Metropolitana.Sin embargo, a pesar de todo esto, la seguridad parece no ser suficiente. Para Jaime Orlando Dinas, periodistas deportivo radial, la solución a los desmanes que enturbian el espectáculo del fútbol está en legislar sobre los actos de vandalismo. Es decir, volver más rígidas las normas jurídicas.“Hay que mirar el ejemplo de Europa: en 1998, en el mundial de Francia, los 'hooligangs' ingleses mataron a un policía. Los gobiernos del continente legislaron al respecto y establecieron una dura normativa penal que, con el tiempo, acabó con estos mal llamados hinchas. Esto son medidas policivas y jurídicas, no deportivas. Esto no tiene nada que ver con lo deportivo”, subrayó Dinas.Mario Alfonso Escobar, el 'doctor Mao', reconocido comentarista deportivo radial, fue más allá, y planteó que el problema de la violencia y el vandalismo debe ser resuelto, a nivel nacional, con una “política de Estado” que ataque las causas del comportamiento de los barristas.“Hay que analizar los hechos que ocurren no solo en Cali, sino en todo el país. Esto no es un problema del fútbol, es un problema social que todos los actores; dirigentes, políticos, prensa y sociedad. ¿Por qué siempre todo termina en atracos y violencia?”, manifestó 'Mao'.El líder comunal de El Cedro, Rubén Darío Cadena, estuvo de acuerdo en que los directivos de los equipos debería vincularse a las alternativas para disminuir los actos de violencia que rodean el fútbol. “Lo que hay es que realizar una asamblea con todo el mundo y plantear incentivos por buen comportamiento y educación y acompañamiento social para los hinchas”, dijo. Sin embargo, lo que muchos parecen haber olvidado es que desde hace más de dos años, la Presidencia de la República firmó la Ley 1445 del 2011, conocida como 'Ley del Deporte' o 'Ley del Fútbol', que establece penas para quienes protagonicen grescas antes, durante y después de un espectáculo deportivo. De hecho, según dicha Ley, el detenido que tienen las autoridades indiciado de la muerte de Sandino debería pagar entre 20 y 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes, además de acarrear una prohibición de entre dos y cuatro años para ingresar a escenarios deportivos. Además, según el Código Penal colombiano, el indiciado de la muerte de Sandino podría pagar entre 13 y 40 años de cárcel por el delito de homicidio, dependiendo si en la acusación se tienen en cuenta agravantes como grado de sevicia o situación de indefensión.Por lo pronto, mediante un comunicado oficial, firmado por la 'Cúpula Central', el Frente Radical Verdiblanco, la barra más grande y popular del Deportivo Cali, condenó y lamentó “profundamente” los hechos en que murió el hincha de Millonarios, a la vez que cuestionaron el esquema de seguridad del estadio.“Nuestro grupo por ningún motivo tiene como objetivo la violencia. Solo somos un grupo de personas que tiene como misión alentar y acompañar a nuestro club incondicionalmente. Esta clase de hechos son una demostración más de la intolerancia y la descomposición en la que está sumergida nuestra sociedad y desgraciadamente también nos ensucia a nosotros”, dice un aparte del comunicado.

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