¿Deben ser o no prohibidas las cornetas en el estadio Pascual Guerrero?

¿Deben ser o no prohibidas las cornetas en el estadio Pascual Guerrero?

Agosto 03, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Mientras algunos sectores aseguran que estos elementos, que se volvieron populares en el Mundial de Sudáfrica 2010, deben ser prohibidos por su ensordecedor y molesto sonido, otros manifiestan que los mismos hacen parte de la fiesta del fútbol y su uso no debe ser restringido.

El uso de las cornetas y vuvuzelas dentro del estadio Pascual Guerrero durante los partidos del Mundial Sub 20 ha generado polémica entre asistentes al certamen, autoridades y vendedores, adicional a la que se presentó por los precios elevados en comidas y bebidas.Mientras algunos aseguran que estos instrumentos, que se volvieron populares en el Mundial de Sudáfrica 2010, deben ser prohibidos por su ensordecedor y molesto sonido, otros manifiestan que los mismos hacen parte de la fiesta del fútbol y su uso no debe ser restringido.Juan Carlos Perdomo, uno de los casi 29 mil personas que asistieron al Pascual Guerrero en la jornada mundialista del 2 de agosto, aseguró que el ensordecedor sonido de las vuvuzelas afectó a varios de sus acompañantes, lo cual obligó a que abandonaran pronto el escenario deportivo."Fuimos seis personas al partido. A cuatro de ellas les dio migraña por el ruido de las vuvuzelas y nos tuvimos que ir tan pronto se acabó el primer tiempo del partido entre Uruguay y Nueva Zelanda. De ahí, salimos directo a la droguería a comprar aspirinas", dijo el aficionado.La molestia que le causó el ruido de estas cornetas a este fanático del fútbol fue tan grande, que decidió regalar las boletas de cuartos de final que había comprado con antelación."He estado en estadios de España, Argentina y Brasil y nunca había escuchado ruido más molesto. Por eso, he decidido hasta regalar mis boletas para cuartos de final", contó el aficionado. De hecho, las vuvuzelas han sido prohibidas en países como Francia, España, Perú y en algunos estadios de Inglaterra.Una opinión similar es la que tiene el fanático Germán Böhmer. "Creo que deberían prohibirlas, pues 90 minutos de ruido no dejan oir lo que pasa en el partido y tampoco disfrutar el espectáculo. Esto convierte la ida al estadio en una experiencia negativa", explicó Böhmer, quien asistió a la primera jornada en Cali que se realizó el 30 de julio.Para Germán no hay nada como escuchar los cánticos de las barras bravas, al técnico y los jugadores gritar, así como el grito de gol de la persona que está al lado, en lugar de soportar ese elemento "basura", que solo genera ruido, así como un problema ambiental y de salud.Al respecto, el secretario de Salud de Cali, Alejandro Varela, aseguró que los niveles de ruido que generan las vuvuzelas son muy altos, lo cual "ocasiona un trauma acústico que, si es repetitivo, podría derivar con el tiempo en una disminución de la capacidad auditiva de forma temporal o permanente".Por ello, recomendó a los asistentes al estadio durante el Mundial Sub 20 "que se abstengan de llevar estos artículos, para que no se afecte el espectáculo, ya que "el ruido incomoda, no permite el disfrute en familia e impide la comunicación".Por su parte, el director del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma, Efraín Sierra, afirmó que es necesario suspender el ingreso de las vuvuzelas al estadio ya que están generando varios efectos negativos, tanto sociales como de salud al generar más de 50 dB (decibeles) de lo permitido."En una concentración alta de ruido generan un impacto negativo en la salud y molestias entre quienes las soportan. Un solo artefacto de estos genera 120 db", dijo el Director del ente ambiental al afirmar que lo establecido por la resolución número 0627 de 2006, expedida por el Ministerio de Ambiente, es de 80 dB en el día y 70 en la noche en eventos públicos al aire libre.El Dagma junto con la Secretaría de Salud está adelantando un modelo de decreto que sería emitido este jueves, en el que que se suspende el ingreso de las vuvuzelas al interior del estadio, no solo para el Mundial sub 20 sino para todos los eventos deportivos que se realicen en el Pascual Guerrero."Como Dagma estamos trabajando para que la gente pueda gozar los eventos, es nuestra obligación y esperamos estar emitiendo este jueves un decreto que nos permita controlar el ingreso de esos artefactos para no afectar la convivencia al interior del estadio", afirmó. Entretanto, algunas empresas de juguetería y piñatería rechazaron cualquier posibilidad de prohibir las cornetas o vuvuzelas en el estadio, ya que, según ellas, afecta a sus negocios, además de que su uso es para festejar."El estadio es una fiesta, no entiendo por qué las quejas. Además, si la gente no puede vender eso en los estadios, nosotros como empresarios vamos a perder dinero porque la mercanía no se puede devolver para China", dijo Hugo Arenas, administrador de la Distribuidora Papo, quien sostuvo que en un mes se venden hasta dos mil vuvuzelas al por mayor, a tres mil pesos cada una.No obstante, el jefe de ventas de una empresa que pidió omitir su nombre, manifestó estar de acuerdo ante una eventual prohibición de las populares cornetas por el molesto ruido que producen."Estuve el martes en el estadio y cuando una señora que estaba frente a nosotros empezó a hacer ruido con la vuvuzela, nosotros silbamos durísimo y dejó de usarla. Luego volvió a hacerlo y cuando silbamos nuevamente, ella comprendió el mensaje y se quedó callada el resto del partido", dijo el jefe de ventas.Finalmente, recomendó que lo mejor es que la gente exprese su emoción y alegría mediante gritos y silbidos y no mediante algo que "infringe dolor y causa molestia".División en las redes socialesEn Twitter y Facebook, muchos seguidores de Elpais.com.co manifestaron sus opiniones a favor y en contra de las polémicas y ruidosas cornetas.Para @Luisalberto499, las personas que se quejan "son una partida de amargados", porque "las vuvuzelas hacen parte de la fiesta del fútbol" y por ello recomienda que "lo mejor es que les regalen tapaoídos" si quieren ir al estadio.Según @polly_calderon, el ruido de estos artefactos "llega a un punto que se vuelve molesto", pero considera que "no deben ser prohibidos, ya que hacen parte del ambiente".Aunque de forma distinta piensan personas como @CristiamUsuga, @Alitos25 y @AlexSalamank, quienes manifestaron que sí deberían prohibirlas porque se convierte en un problema de salud, no dejan que los espectadores se concentren en los partidos.@CristiamUsuga dijo que conocía a varios que les tocó pedir cita médica, mientras que @Alitos25 sugirió volver a los cánticos con la voz del aficionado.En Facebook, el usuario Abadía dijo que él vive en los alrededores del estadio y aunque reconoció que las vuvuzelas suenan "muy durooo", piensa que "no es nada que no se pueda tolerar", además es mientras se juega el Mundial.Por su parte, Diana Montaño, quien ya asistió al estadio, dijo que tuvo a su lado a alguien que hizo ruido con las vuvuzelas y cree que está "medio sorda". "Es desesperante, cuando las escuchas de lejos puede que parezca que anima, pero si la tienes al lado te da un dolor de cabeza ¡horrible!", escribió en la red social.Para Karo Salazar, las vuvuzelas "no le dan ánimo a nadie" y cree "que hasta los jugadores salen con los oídos vueltos nada. No estamos en África, acá se canta!!!".Sin embargo, Ricky González aseguró: "Lo que pasa es que los que están asistiendo al estadio son puros patos que no están acostumbrados a ir al Pascual, solo van de farándula y no saben cómo es la fiesta del fútbol".Finalmente, Esther Or matizó la polémica y sugirió "que hagan sectores para no vuvuzelas y sectores para vuvuzelas y así, todos tranquilos".El origen de las vuvuzelasLa vuvuzelas se hicieron populares en todo el planeta durante el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010, pero su origen podría derivar de la palabra vuvu, que en el idioma africano zulú significa "hacer ruido", o de un término sudafricano más coloquial, como "baño de sonido". En un principio, estos elementos se fabricaban con estaño y en el Mundial de Argentina 1978, la corneta se elaboró en material plástico, lo que resultó más barato y accesible para el público. Desde el año 2001, la empresa Masincedane Sport la empezó a comercializar en Sudáfrica.Pese a la popularidad de la vuvuzela, su uso ha generado controversia en el ámbito internacional al punto que la Fifa en algún momento planteó la posibilidad de prohibirlas no solo por el ruido, sino porque podrían ser utilizadas como armas dentro de los estadios.Durante la Copa Confederaciones del 2009, las cadenas de radio y televisión solicitaron al organismo mundial la prohibición de las vuvuzelas al considerarlas molestas y perjudiciales para la retransmisión de los encuentros, algo que también hicieron algunos jugadores y entrenadores.No obstante, en el Mundial de Sudáfrica, algunas cadenas de televisión adaptaron un filtro para eliminar el ruido de las vuvuzelas sin afectar a otros sonidos.

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