Crisis financiera de transportadores del MÍO prende las alarmas en el sistema

Crisis financiera de transportadores del MÍO prende las alarmas en el sistema

Junio 26, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

A diario se está moviendo menos de la mitad de los pasajeros y eso tiene al borde del colapso la operación. Al menos dos de los cuatro operadores afrontan graves dificultades económicas debido a que el sistema no está produciendo lo suficiente.

Las alarmas están sonando de nuevo por el MÍO. Pese a los beneficios que el sistema de transporte ha traído para Cali, el proyecto afronta un agudo desfase financiero que pone en peligro su operación.El País pudo establecer que al menos dos de los cuatro operadores del MÍO (dueños de los buses) afrontan graves dificultades económicas debido a que el sistema no está produciendo lo suficiente para pagar sus deudas y los bancos ya están empezando a exigir el pago de capital. El apretón financiero obedece a dos razones: Una, los bajos ingresos, toda vez que el MÍO está movilizando un 57% menos de los pasajeros que debería transportar actualmente. Y, dos, Metrocali sólo les está pagando el 50% de la tarifa licitada a los operadores, precisamente por falta de demanda de usuarios.La gerente de Metrocali, María del Pilar Rodríguez, reveló que ella, el Alcalde y los operadores se reunieron hace unos días con los bancos para darles tranquilidad sobre la situación financiera del MÍO y mejorar la percepción sobre el proyecto.Agregó que se están tomando todas las decisiones necesarias para que la operación económica se estabilice, pero lamentablemente el ritmo no es tan rápido como ella quisiera. “Hubo un rezago de tres años en las decisiones y desafortunadamente en seis meses no podemos ponerlo al día”, indicó Rodríguez Sebastián Nieto, gerente de Unimetro reconoció que esta Administración está trabajando a mejor ritmo que la anterior, pero advirtió que “el problema es de tiempo y se requiere pisar el acelerador para que la situación cambie rápido antes que la operación termine afectándose”. Germán Bonilla, directivo de ETM, señaló que “tenemos grandes esperanzas de que con la actual administración las cosas cambien porque después de cuatro años el proyecto aún no es autosostenible”.César Vergara, gerente de GIT, indicó que se había planteado alcanzar el equilibrio económico en cuatro años, con 700 buses operando a un promedio de mil pasajeros día por cada uno, es decir 700.00 usuarios, con una cobertura geográfica del 80% de la ciudad.Pese a que la cifra de buses y la cobertura se han logrado, los pasajeros promedio en un día hábil no subieron al mismo ritmo y fueron 404.660 en el pasado mes de mayo (ver cuadro). Eso quiere decir que hay buses circulando con menos pasajeros por kilómetro, con mayores costos para el sistema. De esta manera, los problemas del MÍO y las soluciones parecen estar por otro lado.Paralelismo del colectivoEl viejo sistema aún le hace competencia al MÍO. En la ciudad están operando 2.000 buses antiguos, el 80% de los cuales deberían ya estar fuera de servicio. Ellos siguen en la guerra del centavo, recogiendo pasajeros en cualquier parte.Cada bus de estos está moviendo en promedio 400 pasajeros diarios y en muchos casos no cobran la tarifa de $1.500, sino mil o $1.200. Eso quiere decir que cada bus estaría produciendo unos $500.000 diarios, de los cuales $160.000 se gasta en gasolina, $80.000 son para el conductor, $60.000 para otros gastos y $200.000 le quedan al dueño del bus. “Con esos ingresos quién va a querer entregar el carro para chatarrizarlo”, cuestiona César Vergara, vocero de GIT.Además, si se multiplican 2.000 vehículos por 400 pasajeros, quiere decir que están moviendo 800 mil pasajeros de 1.2 millones que se mueven en la cuidad. Los otros 400.000 son los que moviliza el MIO, lo que significa que el negocio del transporte en Cali sigue circulando en gran parte por fuera del MÍO.Eso quiere decir que la reducción de oferta o chatarrización no se cumple como se debe para eliminar el paralelismo.Competencia de los piratasLa piratería es otra amenaza para el MIO. Se estima que en la ciudad hay 5.000 carros piratas que, incluso, tienen empresas ilegales con avantel bien montadas. La ‘torta’ que se lleva este servicio es de unos 150.000 pasajeros diarios que se los quitan al MIO y a los taxis, y que significan al menos $150 millones por día.Una fuente explicó que el pirata compra un taxi retirado que lo consigue en tres o cuatro millones de pesos. Y un carro de esos sin mayores gastos ni pago de impuestos produce $60 mil diarios al dueño. Son $1,5 millones al mes, lo que significa que en dos meses le saca la plata que le costó el vehículo. Por eso, la piratería se volvió un negocio y un problema de economía informal. Pero, sobre todo, una grave amenaza para un sistema de transporte legal como el MÍO al que le quita pasajeros.El secretario de Tránsito, Alberto Hadad sostuvo que se hacen operativos permanentes para combatir los piratas y que se han inmovilizado unos tres mil vehículos por prestar ese servicio ilegal.Pese a ello, corredores como la Avenida Ciudad de Cali y la Simón Bolívar siguen invadidos de carros piratas.Las alternativasLa única solución posible para sacar al MÍO de los apuros que afronta es que se aumente sustancialmente la demanda de pasajeros y con ella los ingresos.Hoy se están moviendo 404.660 promedio en día hábil, cuando deberían estar en 960.000. El déficit es del 57%.La gerente de Metrocali, María del Pilar Rodríguez, dijo que las alternativas son:- Cubrir toda la ciudad con más buses y rutas. En los últimos cinco meses han ingresado 160 buses más.- Reestructurar el viejo sistema colectivo, cancelar tarjetas de operación y reestructurar rutas. Limpiar los corredores, como se hizo con la Avenida Pasoancho.- Aumentar los puntos de recaudo y recarga de tarjetas. La Utryt, responsable del mismo, se comprometió a hacerlo.- Señalización y divulgación de paraderos en rutas pretroncales y alimentadoras para que se sepa donde para el bus.- Completar la infraestructura pendiente.- Los transportadores consideran también que debe revisarse la tarifa que está en $1.500 desde hace cuatro años.Las finanzas no cuadranSi no hay una solución pronta al apretón financiero habría al menos dos operadores en riesgo de quiebra y en las cuatro empresas se podría perder la democratización accionaria, que tiene como socios a pequeños transportadores. La razón es que pagar capital sin tener ingresos suficientes y resistir un tiempo más el déficit de la operación, exige un músculo financiero muy grande. Si los operadores no lo tienen, se verían en la obligación de venderle el negocio a algún gran inversionista que lo pueda asumir.El caso es que los cuatro operadores firmaron contrato con Metrocali en 2006 y se endeudaron. Empezaron a pagar intereses y los bancos les dieron dos años de gracia y seis años para pagar capital. Como el MÍO sólo empezó a operar en noviembre de 2008 de manera promocional y sólo hasta marzo de 2009 empezó a cobrar tarifa, tuvieron que renegociar esos plazos y se otorgaron cuatro años de gracia. Ese plazo se vence a finales de este 2012. Ese es el apretón.

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