Consejos de los especialistas para enfrentar los síntomas del colon irritable

Noviembre 07, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Consejos de los especialistas para enfrentar los síntomas del colon irritable

La edad promedio del paciente es de 42 años, aunque puede variar entre 16 y 89 años.

El síndrome de colon irritable se asocia con ciertas características emocionales. La relación del paciente con su médico y el apoyo psicológico son vitales en el tratamiento.

Con frecuencia terminan por aislarse y a veces hasta evitan ingerir alimentos por fuera de la casa, de solo pensar en los malestares digestivos que les esperan después de cada comida. Diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, flatulencias y cambio en la frecuencia de las deposiciones; una suma de síntomas que no son nada fáciles de sobrellevar, no solo por la indisposición que producen, sino por la frecuencia con que se presentan. Por eso, los pacientes víctimas de este mal, conocido como síndrome de colon irritable, viven una verdadera tortura que les impide disfrutar de la alimentación y de la vida misma tanto como quisieran.Hasta ahora no se ha podido precisar su origen. Sin embargo, todos los estudios apuntan a que tiene una relación estrecha con la personalidad y el estado emocional. En cuanto a las características de los pacientes, las investigaciones realizadas en población adulta han encontrado altos índices de estrés, angustia, ansiedad y depresión.Quienes han explorado el síndrome han concluido, además, que hay una mayor predisposición en las personas con características particulares, es decir, en quienes son hipocondríacos, tienen baja tolerancia a la frustración, eluden el riesgo, son conflictivos o tratan de evitar problemas y necesitan mucho de la aprobación de los demás. Pero cuando algo de esto falla, estas personas terminan por somatizar su problema en el intestino. De ahí, que al síndrome se le conozca como un mal con carácter o un trastorno con personalidad. Cómo combatirlo Los tratamientos para combatir el síndrome de colon irritable por lo general están dirigidos a aliviar los síntomas, pero no a la raíz del problema, razón por la que muchos fracasan. Por eso, los especialistas insisten en que el tratamiento debe involucrar una mezcla de medicamentos, pero también de hábitos saludables y psicoterapia. La terapia psicológica, como coadyuvante, es de gran beneficio, ya que los síntomas generalmente se exacerban con el estrés. De hecho, permite detectar los factores estresantes que puedan estar disparando las crisis, aprender a ser más conciente de los pensamientos, creencias y emociones que perpetúan el trastorno, modificar el comportamiento frente a la enfermedad y encontrar conductas alternativas y métodos de afrontamiento. Lo que se traduce en una mejor calidad de vida. Tome nota de los consejos de los especialistas en estas terapias para enfrentar este síndrome.1. Situaciones como las que usted está viviendo están ahí y usted no las puede cambiar, pero lo que sí puede modificar es la forma de enfrentarlas. 2.Entienda que ninguna persona está preparada para manejar las emociones negativas ni las pérdidas, como la pérdida de la salud, porque son algo que nadie nos enseña. Pero lo que sí tiene el ser humano por naturaleza es la resiliencia o capacidad de sobreponerse a las dificultades. Así que haga uso de esas herramientas, recordando que seguramente ya ha superado peores situaciones en el pasado. 3.Vea su problema con otra óptica. En lugar de pensar “esto está arruinando mi vida”, piense “yo voy a acabar con esto”.4.Entienda que el hecho de que sufra esta condición no quiere decir que debe dejar de tener una vida digna. Por eso, en lugar de concentrar toda la atención en esta dolencia, enfóquese en lo que quiere conseguir en la vida.5. Para nadie es agradable tener dolor o diarrea. Pero dedicarse a sufrir por esa razón es algo muy diferente. Recuerde que el propio ser humano es el que crea su sufrimiento. 6.Abandone pensamientos como: la vida es injusta conmigo, ¿por qué me pasa esto a mí?, no puedo trabajar así, no puedo viajar o nunca voy a conseguir pareja.7.No se anticipe al futuro ni a lo que aún no ha pasado con pensamientos catastróficos. Si piensa, “no voy a la fiesta porque de pronto me cae mal la comida...”, con seguridad le va a hacer daño. Pregúntese ¿en qué me ayuda angustiarme para aliviar mis molestias? 8.Cuando sienta dolor, respire de manera profunda y lenta, visualizando algo agradable y positivo. 9.No busque culpables ni por fuera ni en usted mismo. Deje de atribuirle la responsabilidad a su médico. Deje de pensar que esto se lo merece por algo que hizo o que es un castigo de Dios. 10.Tampoco busque enfermedades donde no las hay. Deje de estar pensando que seguramente tiene cáncer o una patología grave, cuando ya los exámenes y los médicos le han explicado de qué se trata. 11.En lugar de atormentarse pensando que tiene colon irritable, analice las demás partes de su cuerpo que sí están bien. 12.Vea a su alrededor y se dará cuenta que así como usted tiene este problema hay otras personas que sufren peores dificultades y dolencias. Piense que a todos en la vida nos toca algo y esa condición fue la que le tocó a usted. 13.No consuma aquellos alimentos que a conciencia sabe que le hacen daño. Como la leche, el café, las leguminosas, los embutidos, las salsas y las grasas en general. ¿De qué le sirve disfrutar unos minutos mientras los saborea, si sabe que va a pasar varios días enfermo? 14.Tome esta situación como una especie de alerta para cambiar su estilo de vida, y en especial, su alimentación y sus reacciones ante el estrés. 15Ocúpese en actividades diferentes a las obligaciones diarias o los problemas familiares que le proporcionen disfrute y relajación como el baile, el yoga, la pintura, la lectura, el cine o las obras manuales. Un diagnósticoEl diagnóstico con frecuencia se complica, teniendo en cuenta que las manifestaciones son muy similares a las de diversas enfermedades gastrointestinales. Por eso, si los síntomas aparecen en personas de 50 años o más, se debe realizar una colonoscopia total para descartar cáncer de colon, pólipos o enfermedad inflamatoria intestinal. En menores de 50 años, que sufran además sangrado digestivo, anemia, pérdida de peso y deposiciones en forma de cinta, también se les debe estudiar con una colonoscopia para descartar otras patologías del intestino.

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