Conozca los cinco proyectos educativos premiados por la Fundación Terpel

Conozca los cinco proyectos educativos premiados por la Fundación Terpel

Octubre 28, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Conozca los cinco proyectos educativos premiados por la Fundación Terpel

Los niños son hoy los protagonistas del cambio. Aquí algunos de ellos muestran los juguetes que hicieron con desechos reciclables, en una dinámica académica promovida para formar nueva gente para un mejor país.

Innovación, creatividad, impacto social y producción de un cambio sostenible, fueron los criterios que se evaluaron para la selección de los cinco proyectos ganadores de ‘Diseña el cambio’.

Un ejército de hormigas se puso a la tarea de cambiar la cultura ecológica de Montería. Los residuos se transformaron en ecoladrillos para hacer banquitas en Pereira. Los muchachos de un colegio de Bogotá decidieron desfogar la violencia en el muro de la expresión. Y, también en la capital, otros hicieron juguetes a partir de material reciclable. En Cúcuta, a su vez, un grupo de estudiantes se propuso hacer jabón biodegradable aprovechando los residuos de aceite comestible de los restaurantes escolares y las viviendas, los cuales eran arrojados a las alcantarillas y los ríos.Estos fueron los cinco proyectos más destacados, formulados y desarrollados por más de 500 niños de Colombia dentro del concurso ‘Diseña el cambio’, promovido por la Fundación Terpel durante los últimos cuatro meses.Aquellos fueron los finalistas de un total de 52 proyectos elegibles. Y fueron premiados en un acto celebrado el jueves pasado en el Museo de los Niños de la capital de la República.En Pereira, 17 docentes, familiares de estudiantes y organizaciones locales contribuyeron a inspirar un cambio. Así nació ‘Ecoladrillos: por un colegio mejor y más limpio’ en la institución educativa Rafael Uribe Uribe. Los estudiantes construyeron ecobanquitas con ladrillos ecológicos, hechos de basura plástica.El proyecto de Cúcuta fue presentado el mes pasado en un encuentro internacional en la India, al que asistieron 33 países con iniciativas que han cambiado la vida de 300.000 niños del mundo.“En  la Fundación Terpel nos sentimos felices y orgullos de ver cómo en nuestras regiones hay tanto talento que está listo a responder con liderazgo, creatividad e innovación ante diferentes problemáticas, sin importar sus condiciones sociales”, dijo Margarita García, directora de la Fundación Terpel. “Hoy estos niños nos demostraron cómo es posible convertir los sueños en realidad, sintiendo, imaginando, haciendo y compartiendo el cambio”, agregó.Por su parte Sylvia Escovar, presidenta de Terpel, señaló que gracias a la iniciativa nacional “vimos  niños empoderados, que dieron lo mejor de cada uno, que cambiaron su entorno con soluciones que ellos mismos crearon y que contagiaron a los adultos, para que no seamos indiferentes ante las problemáticas”.Jabón con aceite de cocinaEstudiantes del colegio Simón Bolívar de Cúcuta vieron que en comedores escolares y casas se arrojaba mucho aceite usado al alcantarillado. Y cada litro de aceite contamina 10 mil litros de agua y mata especies ictiológicas en ríos. Su reúso produce enfermedades cancerígenas. La solución fue utilizar el aceite usado para preparar jabón. Le hicieron un proceso de saponificación: tomaron cuatro litros de agua a 40 grados centígrados, le agregaron el litro de aceite usado y 250 gramos de soda cáustica. Luego cada día agregaron un litro de agua hasta completar 64 litros. Batieron hasta que desapareciera lo cáustico. La base obtenida la arreglaron para hacer jabón de manos, para lavar loza, ropa, etc. El jabón obtenido es biodegradable. La gente conoció el experimento y ahora les da aceite más limpio, usado menos veces, para que el grupo de Dilan Rivera y Dayana Suárez fabrique jabón.El muro de la convivenciaEn el colegio Virginia Gutiérrez, de Bogotá, se realizó una encuesta a los estudiantes sobre sus principales problemáticas. Se encontró que había matoneo, discriminación y líos familiares. Se propuso hacer un muro para que los muchachos se expresaran y desfogaran allí sus problemas.En vez de pelearse empezaron a expresarse en ese muro mediante un escrito, un dibujo, un recorte de periódico. Luego, se hicieron proyectos de aula para fraternizar y buscar salidas. El resultado fue una gran disminución de la violencia por propia mano, porque al expresarse se liberan de una gran carga emocional. Los jóvenes nunca habían sido escuchados. Ahora todos van al muro que está a la entrada del colegio, miran los mensajes que se han escrito, incluso por personal docente y aseadores y se retroalimentan. El grupo lo lideran Gerardo Vargas, Alejandro Suárez, Natalia Riveros y Laura Mosquera.Ejército de ‘hormigas’El colegio Mercedes Ábrego, de Montería, fue escogido por el proyecto ‘Hormigas a la obra’ que generó conciencia ambiental en la comunidad. El equipo logró movilizar 788 personas, cubriendo 11 sectores de la ciudad a través de jornadas de cuidado del medio ambiente, recolección de basuras y reciclaje, logrando recuperar el entorno.Incluyeron todas las herramientas educativas para capacitar la gente, obtuvieron el apoyo de la corporación ambiental de los ríos San Jorge y Sinú, la empresa de basuras de Montería y se capacitó a gente de la comunidad para la elaboración de artesanías y juguetes, canastos con periódico trenzado, entre otros. Los estudiantes Rafael Naranjo y María Teresa Luna lideraron este trabajo.

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