Conozca las trampas y trucos que utilizan para desangrar al acueducto de Cali

Diciembre 03, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Diana Carolina Ruiz G. | Reportera de El País
Conozca las trampas y trucos que utilizan para desangrar al acueducto de Cali

En los operativos participan miembros de la dirección Jurídica, Operativa y de Gestión Comercial de Emcali para levantar las actas a la hora de encontrar el fraude.

Ahora industrias y negocios utilizan diversos métodos para robar agua en la ciudad. La Fiscalía investiga algunos casos de fraude.

Al acueducto de Cali se le pierden 10,5 millones de metros cúbicos de agua al mes. Es la mitad de lo que produce Emcali para abastecer a toda la ciudad (22 millones de metros cúbicos en total). Es como perder el equivalente a 4200 piscinas olímpicas cada 30 días.¿Y a dónde se va el agua? Se estima que del total de pérdidas, 1.890.000 metros cúbicos mensuales se pierden por conexiones fraudulentas. Hay por lo menos doce mil predios haciendo trampa para no pagar o reducir el valor de su factura.Pero ya no son solo los dueños de viviendas los que hacen el fraude. Hoy muchos de los grandes clientes de Emcali, empresarios y comerciantes, también se roban el agua.Se trata de industrias, moteles y constructoras, entre otros, los que están aplicando toda clase de métodos para evitarse los costos del servicio. Medidores al revés, con su estructura adulterada, conexiones paralelas y ‘fantasmas’ hacen parte de las maniobras para este fin. Lucierne Obonaga, jefe del departamento de Gestión Comercial de Emcali, reveló que en trece empresas industriales y comerciales de Cali se detectaron conexiones fraudulentas este año. A cinco constructoras también se les encontró prestación irregular del servicio. “Pero hay muchísimas más. Como los fraudes no se pueden ver a simple vista, estamos comparando a través del sistema la carga de consumo del predio frente a lo que se factura”, explicó la funcionaria.Así han detectado, por ejemplo, que un hotel ubicado en el sector de Granada factura 360 metros cúbicos al mes cuando, de acuerdo con los promedios, un edificio con actividad hotelera puede registrar hasta dos mil metros cúbicos de consumo. Este es uno de los casos que esta siendo evaluado por el grupo especial creado por Emcali para seguirles el rastro a quienes desangran el acueducto. Su objetivo es reducir las pérdidas de agua en un 15% durante los próximos tres años en Cali.“Se piensa que los pobres son los que se roban el agua. Pero hoy, los que tienen cómo pagarla están haciendo fraudes con “obras maestras””, aseguró el ingeniero Carlos Gallego, director del departamento de Atención Operativa de Emcali.¿Obras de profesionales?La acometida domiciliaria de agua en una empresa de concreto ubicada en Juanchito no existía. En cambio, una sofisticada tubería, enterrada varios metros bajo tierra y pegada desde la red matriz, los surtía de agua sin costo alguno.“¿Cómo es que no tiene goteras? ¿Cómo hicieron para manejar una presión del agua tan alta?”, se pregunta Ángel Ñañez, técnico del grupo operativo de Emcali, cada que descubre un trabajo clandestino “mejor de lo que haríamos nosotros”.Porque, a diferencia de las conexiones ilegales residenciales (técnicamente más sencillas), robar agua para grandes empresas requiere mayores habilidades.“La evidencia que nos da este tipo de casos es que son hechos por personas capaces de manipular la red de acueducto. Saben dónde están las válvulas para cerrarle el paso al agua”, explicó Alejandro Agredo, jefe del departamento de Pérdidas de Emcali.Generalmente, y según miembros del grupo especial de detección de conexiones ilegales, utilizan las madrugadas para trabaja sin ser detectados. En una venta de pollos ubicada en el sector de La Luna, en el sur de Cali, los técnicos debieron utilizar tres veces una retroexcavadora para llegar hasta el punto de la conexión fraudulenta.“Hay conexiones que son ‘fantasmas’ porque las ponen por sitios que no están estimados dentro del catastro de la red de acueducto”, explicó la ingeniera Andreína Ríos, del departamento de Gestión Comercial de Emcali.Según Alejandro Agredo, la adjudicación de labores operativas de acueducto a contratistas ha permitido que muchos se acerquen a la red y luego se lleven el conocimiento para vender este tipo de servicio. “Conocimos hace poco el caso de cuatro personas despedidas de una firma contratista que trabajaba con Emcali, porque fueron sorprendidos ofreciendo conexiones fraudulentas por fuera”, aseguró.Pero hay formas más sencillas de hacer trampa. Manipular los contadores es otra acción común entre quienes no quieren pagar facturas. Luis Fernando Flaker, ingeniero profesional de Ensayo y Calibraciones I del Laboratorio de Metrología de Emcali, explica que “les quitan los dientes a los piñones del medidor, le liman el pistón para que el agua pase derecho (ver gráfico). Hay veces en las que le echan pegante en el tablero numérico para que los técnicos no puedan hacer las mediciones o por dentro para dañarlos”.Solo hay que citar casos como el de un predio ubicado sobre la Avenida Guadalupe dotado de 90 apartaestudios, 16 locales, un gimnasio con piscina, una panadería y salones de eventos sociales.“Ahí se marcaban 500 metros cúbicos de consumo, un promedio muy bajo en comparación con el flujo de gente. El medidor fue alterado, lo cambiamos y a los ocho días lo volvieron a alterar”, explicó Lucierne Obonaga.Abrir un contador no requiere de herramientas especiales y se hace en poco tiempo. “Por mi casa hay un señor que le mueve el contador a uno por $20.000. Dice que él trabajó en Emcali”, aseguró un habitante del barrio El Troncal, en el oriente de Cali.En otro operativo se encontró que en la construcción de un conjunto residencial, al sur de Cali, el medidor instalado nunca facturó el agua que se gastó en el desarrollo de la obra. “Lo que estamos buscando con los operativos es la “mala fe””, dijo Alejandro Agredo, jefe del departamento de Pérdidas de las empresas municipales.Por comportamientos como estos, Emcali remitió seis casos a la Fiscalía General de la Nación. Muchos no saben que el robo de fluidos está tipificado como un delito en el Código Penal colombiano, que puede dar de uno a seis años de cárcel.La cacería de grandes clientes con conexiones fraudulentas apenas comienza. En los últimos dos meses, la empresa logró recuperar 146.336 metros cúbicos de los 10,5 millones que están desaparecidos. “Más que el robo, quienes se pegan de manera ilegal al acueducto pueden contaminar el agua que llega a los predios de su alrededor. Alguien tiene que pagar esa agua y generalmente lo hace el ciudadano común”, sentenció Andreína Ríos. ¿Recuperan lo perdido?Cuando Emcali detecta una conexión irregular llama a conciliación al cliente para que pague lo que se dejó de facturar.Por ley, sólo puede cobrar los últimos cinco meses de servicio irregular. Si el caso pasa a la Justicia puede recuperar hasta tres años de facturación.Lavaderos, otro dolor de cabezaLos lavaderos de carros ilegales se niegan a desaparecer y continúan poniendo en riesgo la infraestructura de tuberías y la calidad del agua que circula por la red. “Solo basta con que tengan un taladro para abrir el hueco y dejar que las cajas de los medidores se llenen”, explican técnicos operativos de Emcali. En la actualidad, la empresa tiene detectados seis grandes lavaderos ilegales en los sectores de Belalcázar, Alfonso López, Mojica, Ciudad Córdoba, Valle del Lili y sectores aledaños a la Terminal de Transportes. Desde la próxima semana, Emcali realizará operativos conjuntos con la secretaría de Tránsito y Gobierno para contrarrestar este problema.

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