Conozca la historia de un grupo de caleños que compraron una 'casa en el aire'

Conozca la historia de un grupo de caleños que compraron una 'casa en el aire'

Marzo 28, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co
Conozca la historia de un grupo de caleños que compraron una 'casa en el aire'

Varios de los 36 afectados como Nelly Henao visitan cada vez que pueden el terreno donde quedaría Colinas de Chipichape. Pese a que las casas se confunden entre la maleza y el abandono, aún guardan la esperanza de que alguien les responda por ellas.

36 caleños se encuentran afectados por la no culminación del proyecto Colinas de Chipichape. En total las casas costaban $172.400.000 a precio del 2007. Eran viviendas de 140 metros cuadrados ubicadas en la Calle 42 Norte, detrás del centro comercial del sector.

De la casa con la que Nelly Henao ha soñado tantas noches durante cuatro años sólo hay un cascarón a medio hacer. Más parece las ruinas de lo que alguna vez pudo haber sido una bella vivienda. Lo peor de todo es que alcanzó a pagarle a la constructora $100 millones, muy por encima de lo que señalaba la cuota inicial.En total la casa costaba $172.400.000 a precio del 2007. Era una vivienda de 140 metros cuadrados que estaba incluida en el proyecto habitacional llamado Colinas de Chipichape, en la Calle 42 Norte, detrás del centro comercial del sector. El resto de la plata, los $72.400.000 los pagaría a través de un crédito con Bancolombia, que no alcanzó a tramitar.Todo era ilusión para Nelly y su familia, pues no veían la hora de pasarse a vivir a su casa, rodeada de montañas.La Constructora Jaime Cárdenas, encargada del proyecto, le informó que la casa estaría lista en un año, es decir en enero de 2008, pero la fecha llegó y la ilusión y el sueño comenzaron a transformarse en una verdadera pesadilla, pesadilla que hoy, cuatro años después no termina, pues la casa no existe y nadie le responde por nada.El representante de la constructora, el ingeniero civil y arquitecto Jaime Cárdenas Gil no aparece. Lo último que supo es que a finales del 2010 la empresa se declaró en quiebra.El condominio Colinas de Chipichape lo conformaban 146 viviendas divididas en cuatro etapas. La primera constaba de 37 viviendas, hoy todas construidas, sólo falta la obra blanca de diez de ellas. De la segunda, escasamente se levantaron unas cuantas paredes de las 36 casas que la integraban. Es en esta etapa en la que se concentra el lío, no sólo de la familia de Nelly Henao, sino de otras 35. Todas pagaron sus cuotas iniciales, pero esta es la hora en que en Colinas de Chipichape sólo hay casas semiterminadas, adornadas de maleza. Algunas personas decidieron comprar por sugerencia de amigos y parientes; el lugar es atractivo. Nelly, por ejemplo, invitó a su cuñada para que también adquiriera una de las viviendas. Y lo hizo. También pagó $100 millones. Otros que pagaronTeresa Moreno de Chávez fue otra de las caleñas que se enamoró de lo que sería este condominio. La casa que eligió tenía un valor total de $170 millones y por ella alcanzó a pagarle a la Constructora Jaime Cárdenas $71 millones en el 2008. De ese dinero $51 millones eran parte de sus ahorros. “Los otros $20 millones los recogí con la venta de todos mis enseres y hasta un nevecón que me regalaron mis hijos. El resto lo pagaría con el resultado de la venta de una vivienda que tengo en el barrio Calima. Ese negocio lo tenía listo, pero cuando empezaron los problemas en el condominio tuve que retractarme y además, pagar una multa”, contó doña Teresa.El número de compradores crecía, atraídos por la primera etapa que aunque estaba construida a medias, servía de gancho, según argumentos de los afectados. Gustavo Gallego fue otra de las personas que pagó la cuota inicial de la que sería la primera casa de su hijo, quien trabaja en el exterior y le había enviado sus ahorros para que le ayudará a conseguirla.Aprovechando la visita de su hijo en el 2008, Gustavo lo llevó hasta el plan habitacional, donde le prometieron una bella casa de dos niveles, trialcobas, habitación de servicio, rodeada de zonas comunes con sauna, jacuzzi y piscina. La casa le costaría $180 millones.“La cuota inicial fue de $36 millones, que se canceló el 7 de abril de 2008. La constructora tramitó la escritura y por ello cancelamos $4.000.000 más. Bancolombia le aprobó el crédito para completar el dinero de la casa, pero no se hizo el desembolso”, aseguró Gustavo.Lo peor de este caso es que la Alcaldía ya le envió el cobro de las 21 Megaobras sin ni siquiera haberse construido la vivienda. “Por esa razón demandé a Jaime Cárdenas Gil. Cuando llegamos a una conciliación y tocaba firmar recibió una supuesta llamada, se salió del recinto y no lo hemos vuelto a ver desde entonces”, afirmó Gustavo.El diario El País intentó comunicarse con el constructor Jaime Cárdenas Gil a diferentes números celulares y por correo electrónico pero no respondió por ninguno de estos medios. A la espera de una respuestaDe los 36 caleños que pagaron las primeras cuotas de sus viviendas, 18 se agruparon para exigir que les respondan por sus casas. Este grupo le alcanzó a cancelar a la Constructora Jaime Cárdenas un total $1.700 millones.Harold Manzano, uno de los compradores afectados, quien separó su casa con $52 millones y la cual se encuentra en obra negra, aseguró que “Fiducolombia se encargó de recibirnos plata a varios compradores y Bancolombia estudiaba los créditos, además, esa entidad le prestó dinero a Cárdenas para construir el proyecto”.Ante esto, Eduardo Uribe Ordoñez, gerente regional Constructores Bancolombia, oficina que se encarga de prestar recursos a los constructores para ejecutar sus proyectos, le argumentó a El País que cuando Jaime Cárdenas Gil se declaró en quiebra la constructora entró en un proceso de liquidación, razón por la cual no pueden hacer nada.“Por el momento sólo nos queda esperar a que el liquidador culmine su proceso y emita una respuesta. El interés del banco es que todos los que estamos involucrados salgamos lo menos perjudicados posible” dijo el ejecutivo.Mientras tanto, Nelly y su cuñada, Teresa, Gustavo y Harold decidieron, hace dos semanas, interponer una demanda ante la Fiscalía contra Cárdenas Gil, con la esperanza de que sus casas no queden en el aire.

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