Conozca cómo los líderes afro le están cambiando la cara a Cali

Junio 17, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Santiago Cruz Hoyos | Reportero de El País
Conozca cómo los líderes afro le están cambiando la cara a Cali

A pesar de los logros de la población afrocolombiana en Cali, ésta ciudad continúa teniendo uno de los mayores índices de racismo en Colombia.

En Cali, los líderes negros se cuentan por decenas. Se han hecho visibles e influyentes en la política, la academia, los medios, la ciencia, la cultura, el deporte. ¿Cómo lo lograron en esta, una de las ciudades más racistas de Colombia?

Hace 500 años, dice de pronto, sus ancestros eran mercancía, esclavos. Hoy, en cambio, en el mundo entero se habla de toda una cultura afro, se reconoce a su pueblo. Que un avance como aquel se haya alcanzado en apenas cinco siglos, opina, es una especie de milagro. También, responsabilidad. No se puede, de ninguna manera, defraudar a los antepasados que lucharon por la reivindicación del hombre negro. A nuestros hijos – recalca enseguida - hay que allanarles el camino.Esaúd Urrutia Noel eleva el tono de voz, gesticula, sonríe. Está, evidentemente, emocionado. Es por el tema de conversación: las razones del por qué, en Cali --considerada por activistas negros como una de las ciudades más racistas de Colombia junto a Cartagena-- los afrodescendientes han logrado visibilizarse, ocupar algunos cargos de poder, ser influyentes desde la política, los medios de comunicación, la ciencia, la cultura, el deporte, la moda. Lennos Ramos, por ejemplo, es Defensor del Pueblo del Valle y María Helena Quiñones es Secretaria de Desarrollo Territorial de la Alcaldía de Cali; Adriana Carabalí es Gobernadora encargada del departamento y hace unas semanas, antes de su renuncia, Sandra de las Lajas Torres era la Secretaria de Cultura del Municipio; Asimismo, Elkin Salcedo es el director del Observatorio Sismológico y Geofísico de la Universidad del Valle; Wílliam Murillo,  el Presidente de la Sociedad Colombiana de Cirujanos Plásticos Capítulo Occidente; Carlos Viáfara, asesor del alcalde Rodrigo Guerrero en temas de inclusión y Óscar Gamboa, consejero del Presidente Juan Manuel Santos para Asuntos Afrocolombianos.Que todos ellos y tantos otros hayan abierto puertas en una ciudad en la que un policía se refiere a los negros como animales,  suena también a milagro. Ese hecho sucedió apenas esta semana. El comandante de una estación de Policía del Distrito de Aguablanca   le ordenó a otros agentes por su radioteléfono “estar pendientes de unos 20 micos”, haciendo referencia a un grupo de negros que se encontraba en la zona. Cali, la segunda ciudad con mayor población afro de América Latina después de Salvador de Bahía, de alguna manera se rechaza a sí misma y pocos caen en cuenta.Esaúd Urrutia es también uno de los líderes afro que se han visibilizado en la ciudad. Además de periodista es politólogo, director ejecutivo de la Asociación de Alcaldes de Municipios con Población Afrodescendiente y director de Ébano Lationamérica, una revista fundada en 2005 como herramienta para contar las otras historias de los negros: no la del niño descalzo, en medio de un barrio marginal. No la del jugador de fútbol, no la del campeón de boxeo, no la del bailarín de salsa. En esa revista se cuentan historias ocultas que van mucho más allá de todo aquello. En una edición de 2009 se lee, por ejemplo, que un negro llamado Franklin Mosquera Montoya era cónsul de Colombia en España y que Jorge Eliécer Mosquera Trejos era el Presidente del Tribunal Superior de Cali. También, que Luz Marina Riascos es una de las empresarias más destacadas de la moda en Antioquia y que Edinson Valencia es uno de los pianistas más respetados en Europa y eso que le habían advertido que no iba a ser capaz, que un negro no puede interpretar a Chopin.¿Cómo es que en esta ciudad, al fin, ha empezado a destacarse, a progresar, a llegar a cargos de poder la comunidad afro? ¿Cómo pudieron organizarse para ser protagonistas de  la fiesta cultural más importante de la región, como es el Petronio Álvarez?Urrutia, emocionado, cree que en Cali se está empezando a gestar un modelo de ciudad como el implementado en Atlanta, Estados Unidos, la tierra de Martin Luther King. Su pensamiento, tal vez, no sea pura emoción.El Petronio, una necesidadQue el Petronio Álvarez, la fiesta cultural más grande que se celebra en la región, se realice en Cali, no es un asunto fortuito: nació en 1997 como respuesta a la necesidad de institucionalizar un encuentro para los músicos y artistas del Pacífico asentados en la ciudad. Y fue la pluralidad étnica de la capital del Valle, lo que permitió que creciera y pasara de ser una reunión a un certamen masivo. Su consolidación es, también, un ejemplo de la lucha de la comunidad afro: tras los primeros años, cuando se llevó a cabo en el teatro al aire libre Los Cristales, fue interpuesta una tutela para que el Festival se trasladara a la Plaza de Toros. Luego llegó al pascual Guerrero. Este año será en las Canchas Panamericanas.

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