Conozca cómo es la vida al interior del Centro Transitorio de menores

Abril 02, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Menores infractores están más de 36 horas recluidos. Una noche de fin de semana ingresan hasta 24 jóvenes.

Sin camisa, sin zapatos y vistiendo sólo una pantaloneta azul estampada con flores, Gustavo de 17 años, espera desde hace tres días su salida del Centro Transitorio de Menores Infractores ‘Crecer en Familia’, ubicado en la Calle 11 con Carrera 6. Al ser sorprendido robando un celular en Siloé argumentó que lo hizo porque tenía hambre.Aunque un juez determinó el pasado lunes su traslado al Centro de Formación Juvenil Valle del Lili por cometer el hurto, Gustavo ha vivido 72 largas horas y aún no se define su salida del centro transitorio. Al adolescente, de tez morena, pelo negro y ojos claros, lo acompañan otros cinco muchachos que tienen entre 14 y 16 años. Todos recluidos en una sola celda. “Este es un estrés muy bravo. Menos mal hay más gente aquí porque uno puede hablar. Pero cuando toca estar solo, el encierro es tenaz, los días son eternos”, asegura el joven, mientras ejercita sus brazos, colgado de los barrotes blancos que forman el techo de la celda. El fantasma de la congestión ronda nuevamente las instalaciones del centro transitorio. Así lo confirmó la Defensoría Regional del Pueblo durante una visita realizada el pasado 10 de marzo en la que fueron encontrados 17 menores infractores.De ellos, siete sobrepasaban las 36 horas de permanencia permitidas por la ley, pese a que ya tenían la orden de traslado a un centro especializado.Cómo se recordará, en octubre del 2010, el Ministerio Público interpuso una acción de tutela alegando problemas de hacinamiento y congestión en este lugar. El Juzgado 19 Penal del Circuito determinó en primera instancia que el centro transitorio debía cerrarse. La orden sólo se cumplió por dos días.En el mismo mes, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, invirtió quince millones de pesos para adecuar el Centro Transitorio, y aunque el defensor Regional, Andrés Santamaría, señaló que la situación de hacinamiento ha mejorado, ahora el problema es el tiempo y la falta de cupos para atender a los menores infractores. “Los espacios adecuados no se miden sólo por el número, también en tiempo. Puede que ahora no estén en condición de hacinamiento, pero es más tiempo de lo que permite la ley”, explicó Santamaría.Según estadísticas del Centro Transitorio, diariamente ingresan entre cuatro y seis menores por diferentes delitos.Los fines de semana la cifra se multiplica. Incluso, en una sola noche, se reciben entre 20 y 24 jóvenes, y cómo el centro transitorio sólo tiene capacidad instalada para 19 menores, es ahí cuando los pasillos se convierten en sala de espera. Carrera contra el estrésFreddy Gómez trabaja hace dos años como encargado del Centro Transitorio y sabe que un adolescente recluido más de 36 horas es una bomba de tiempo.“Hemos visto casos de muchachos que se pegan contra las rejas o que intentan ahorcarse con sus camisetas”, contó Gómez.Explicó que esos casos hacen referencia a situaciones de estrés que enfrentaron menores de edad que estuvieron recluidos hasta cinco días en el establecimiento. El estrés es el culpable de los brotes de violencia, como el registrado el pasado sábado 26 de marzo, día en que un menor atacó con un bombillo a uno de los cuatro educadores que trabajan en el Centro Transitorio, provocándole varias heridas en uno de sus brazos.Según el Icbf, el joven llevaba más de tres días recluido en el lugar porque la falta de cupos impidió su traslado a un centro de formación.“Esto es un riesgo inminente. Se han presentado casos en que los jóvenes, al ser trasladados a las salas de audiencia se escapan por los techos y golpean puertas. Todos los funcionarios tienen miedo”, advirtió Fernando Aguilar, juez coordinador del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, y partidario de que se construya otro centro transitorio en la ciudad. Didier Villamil, coordinador Regional del Sistema Responsabilidad Penal para Adolescentes del Icbf, reconoció que el flujo de menores infractores, especialmente en fin de semana es muy alto y altera la capacidad de atención. “Deberíamos tenerla pero, a veces, es humanamente imposible”, explicó Villamil.Al respecto, Jhon Arley Murillo, Director del Icbf, dijo que en el 2011 se hará la ampliación de 540 cupos en Valle del Lili y Buen Pastor, lo que evitará más congestiones en el Centro Transitorio.

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