Conductores que no frenan el licor causan tragedias

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En enero ya se registran quince víctimas de accidentes de tránsito. El 30% por embriaguez. En Cali faltan recursos para hacer estudios definitivos sobre la prevalencia de consumo de alcohol entre quienes manejan vehículos.

Conductores que no frenan el licor causan tragedias

Enero 30, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Por Luiyith Melo García Reportero de El País
Conductores que no frenan el licor causan tragedias

Los agentes de Tránsito hicieron 2.135 procedi- mientos de alcoholemia en Cali en el 2008.En el 2009 hicieron 109 procedimientos menos y 69 menos en 2010.

En enero ya se registran quince víctimas de accidentes de tránsito. El 30% por embriaguez. En Cali faltan recursos para hacer estudios definitivos sobre la prevalencia de consumo de alcohol entre quienes manejan vehículos.

José William Escobar aún no sale de su asombro. Esa madrugada del viernes 21 de enero se le apareció la Virgen, se salvó de milagro. Él estaba parqueado en su automóvil Aveo frente a la casa de una compañera, en la Avenida 6N con 48, cuando de pronto algo se le vino encima como un cohete. Lo embistió de costado y fue a estrellarse contra un muro y la fachada de una librería cristiana.El impacto fue impresionante. La camioneta Captiva, ante el choque frontal terminó arrugada como un pedazo de papel y con el motor echando chispas. El marcador de velocidad quedó detenido en 180 kms/hora. Uno de los tres ocupantes salió despedido del vehículo y los otros dos, un hombre y una mujer, quedaron atrapados entre las latas retorcidas. Todos fallecieron en el acto. Escobar estaba conmocionado y se alejó por temor a que el carro explotara.Al llegar al sitio del siniestro, el bombero Henry Sepúlveda se dio cuenta de que había que apelar a equipos especiales para cortar los restos del vehículo a fin de sacar los cuerpos.cita1 En el interior del carro se encontró una botella de licor. Las primeras investigaciones del agente de Tránsito Diego Olaya arrojaron que, según testigos, las tres víctimas, jóvenes de entre 26 y 28 años, habían estada de farra en Ranchenato, un bar de la zona de diversión de Menga y salieron a la madrugada. Casi al filo de las 4:00 a.m. pasaron por Las Vallas a alta velocidad, las llantas del vehículo golpearon el cordón del separador, el conductor perdió el control, se precipitó contra el Aveo que permanecía estacionado y terminó estrellado en el muro de la librería.Aunque al cierre de esta edición Medicina Legal aún no había entregado los resultados oficiales de las necropsias, parece evidente que el alcohol iba al timón de la camioneta.El caso llamó la atención por lo aparatoso del accidente y las tres víctimas, pero no es un hecho aislado. Al día siguiente la víctima fue un motociclista. A la medianoche del 22 de enero, el hombre transitaba por la Calle 72 con Carrera 7C de Alfonso López, perdió el control de la moto, se dio contra un bolardo y se mató. También iba alicorado.Peor aún. El pasado 7 de enero a la 1:00 a.m. un automóvil Optra que bajaba a gran velocidad de sur a norte sobre el puente de la Autopista Sur con Carrera 39 golpeó el separador, rebotó hacia la izquierda, dio varias vueltas de campana y se estrelló contra un árbol. Carlos Ocampo, el conductor, salió despedido del auto y terminó metros adelante sobre la plancha de cemento que recubre el canal de aguas lluvias de la Autopista Sur. Murió en el acto. Su acompañante, Ángela María Domínguez, quedó en estado de coma. Ambos, al parecer, venían de una celebración. Medicina Legal está por confirmar la alcoholemia.Albert Clavijo, comandante del Cuerpo de Agentes de Tránsito de Cali, señala que en los pocos días transcurridos de este año ya son 15 los muertos en accidentes de tránsito, varios de ellos por conducir bajo los efectos del alcohol. La mayoría son motociclistas embriagados que se estrellaron porque perdieron los reflejos o cayeron al piso porque no pudieron controlar el vehículo. Pero esta no es una situación atípica. De hecho, de cada tres muertes que se presentan en accidentes de Tránsito en Cali, una tiene que ver con alcoholemia, sostuvo James Gómez, director del Fondo de Prevención Vial en el Valle. “Pese a las campañas que se han hecho para que no se mezcle alcohol con gasolina, para que el conductor que tome entregue las llaves, la gente se sigue matando por conducir embriagada”, advierte Gómez.Problema mayorDurante el 2010 en Cali hubo 305 muertes en accidentes de Tránsito, 40 menos que en el 2009, pero se estima que por lo menos cien de esas muertes tuvieron al alcohol al volante como responsable.Julián Santaella, investigador del Cisalva (instituto de estudios sobre violencia de la Universidad del Valle), sostiene que más allá de esas estadísticas hay una prevalencia mucho mayor del alcohol entre quienes conducen. Y no sólo en las noches y fines de semana, sino en días ordinarios, incluso entre taxistas y conductores de buses de servicio público. Un verdadero peligro que habría que investigar y controlar más a fondo.Por eso, Gómez sostiene que “los controles de Tránsito deben hacerse de manera permanente para que se sienta la presencia siempre de la autoridad, que no se baje la guardia para que la gente tome conciencia”.Lo mismo advierte Alejandro Vásquez, presidente de la Asociación de Establecimientos Nocturnos de Diversión, Asonod, quien señala que “ciudades más pequeñas como Barranquilla, Bucaramanga y Manizales, tienen más retenes que Cali; nosotros cerramos los negocios dentro de la ciudad a la 2:00 a.m, y la gente se mata después de las 3:00 a.m. luego de rumbear en Juanchito o Menga”. A esos epicentros de la rumba pueden llegar unas 50.000 personas cada fin de semana y con ellas miles de carros.Sin embargo, Albert Clavijo reconoce que no hay mucho personal disponible para hacer controles y por eso se hace un retén a las entradas de la ciudad y eventualmente en los corredores más transitados a horas de la madrugada, como la Avenida 6N, la Carrera 8 y la Pasoancho.Un grupo de control de alcoholemia está compuesto por diez agentes de tránsito y dos equipos de alcohosensores. Y cada fin de semana sólo hay dos grupos disponibles. Por eso, en los seis días de la pasada Feria de Cali, de 550 procedimientos, sólo se pudieron sancionar a 80 conductores por embriaguez e inmovilizar sus vehículos.Pero este 21 de enero en la madrugada no había retenes a la salida de Menga y la zona hervía de rumberos en carro. Tal vez por eso la Captiva pasó por la frontera entre Cali y Yumbo como alma que lleva el diablo, impulsada por el alcohol, y terminó en esa infernal tragedia.Datos de alcoholemia1. Los agentes de Tránsito hicieron 2.135 procedi- mientos de alcoholemia en Cali en el 2008.2. En el 2009 hicieron 109 procedimientos menos y 69 menos en 2010.3. En los últimos años mermaron los controles a la alcoholemia por falta de personal e insumos.4. El costo de un alcohosensor es de $10 millones aparte de su manutención. Para la prueba de alcoholemia cada boquilla vale $1.200, es desechable, y en Cali se hacen unas 15.000 al año, aparte del Valle del Cauca y las carreteras.5. Una sanción por alcoholemia sale cara. La sola multa es de $750.000 (45 salarios mínimos diarios). El carro se inmoviliza y el servicio de grúa vale $45.000. El parqueadero cuesta $18.000 al día, más el trámite para sacarlo y la suspensión de la licencia.6. Asonod está haciendo un convenio con Traxis Libres, los de los 4, que van a dotar a los establecimientos certificados con equipo avantel para acceder a taxis seguros para los clientes.

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