Con sus clases de guitarra, esta cubana 'conquista' el corazón de jóvenes caleños

Con sus clases de guitarra, esta cubana 'conquista' el corazón de jóvenes caleños

Julio 01, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País
Con sus clases de guitarra, esta cubana 'conquista' el corazón de jóvenes caleños

Laura Velásquez, una maestra cubana de la guitarra, lleva 4 años enseñando su arte en Cali, arte que también le ha servido para arrebatarle chicos a la violencia que flagela a varios sectores de la ciudad.

Laura Velásquez, una maestra cubana de la guitarra, lleva 4 años enseñando su arte en Cali, arte que también le ha servido para arrebatarle chicos a la violencia que flagela a varios sectores de la ciudad.

Que la pasión por la música logre tocar cada vez más los corazones de chicos y grandes. Que los muchachos encuentren en el arte una posibilidad de vivir la vida de manera distinta. Ese es  el sueño por el que vive Laura Velázquez, una maestra cubana de la guitarra que ya completa cuatro años en Cali enseñando el arte de las cuerdas a la juventud de esta ciudad.

Todos los días, sin descanso, Laura  vive su sueño: lidera la Orquesta Juvenil de Guitarras de Cali, que cuenta con 22 jóvenes entre los 11 y 24 años, y  hace vibrar los corazones de 45 chicos más que están apenas iniciándose en la labor musical.  Todos ellos hacen parte de la Fundación Escuela Superior de Arte de Cali. Todos han ‘heredado’ el amor que siente la maestra Laura por la música.

“El arte es la vida misma. No encuentro otra manera de expresarme ante el mundo que no sea a través de la guitarra”, dice Juan David Morales, un joven que ya completa tres años en la Orquesta y quien logró llegar al proyecto mientras hacía parte del programa Pentagrama de la Universidad del Valle, desde donde tomó fuerza la idea de crear una orquesta de guitarras para la ciudad.      

“Todo comenzó como un proyecto académico. Siempre la meta ha sido vincular a esos chicos que tienen un gran potencial artístico, pero que no han encontrado espacios para hacer realidad su sueño de ser músicos”, dice  Laura.

Así como sus estudiantes han ‘heredado’ de ella el amor por la música, Laura lo hizo de sus padres.  Cuenta que comenzó a  formarse como guitarrista a los siete años y desde entonces no ha parado.

“Para un músico su instrumento es como una extremidad más. Es una manera muy específica de vivir la vida. Para mí la guitarra es amor y pasión”, dice.        

Sobre cómo es que una cubana llega a Cali a enseñar música, Laura comenta que llegó a la ciudad: “por cuestiones sentimentales y finalmente me radiqué aquí, en donde me siento como propia.  De Cuba lo que más extraño es el mar, pero Cali se le parece muchísimo”.

Muchos de los muchachos que han terminado cautivados por la música a través de las enseñanzas de Laura viven en sectores deprimidos de la ciudad, como la zona de ladera y el oriente.

Así que justamente en esos muchachos palpita otra de las virtudes de la Fundación:  la música como herramienta para arrebatarle  chicos a la violencia. Ninguno de ellos paga un peso para que los formen musicalmente.

“Le hemos apostado de manera definitiva a este proyecto porque creemos ciegamente en que la juventud se merece más y mejores oportunidades para salir adelante, y la música es una de ellas”, dice Oscar Cardozo, presidente de la Fundación.

Además de llegar a los muchachos en Cali, la Fundación ha logrado cautivar a chicos de otros municipios del Valle del Cauca, como Palmira, Florida, Buga y Tuluá. Para Laura, verlos a todos ellos lucirse en el escenario es una de las cosas más maravillosas que le deja su labor: “Cuando el público los aplaude es genial. Para mí no hay mayor placer que ese”, dice. 

Que la música logre llegar a todos los rincones de la ciudad y enamore a pequeños y grandes por igual. Que su vida siga cobrando su justo sentido a través de la guitarra, es como Laura se imagina el futuro de la Fundación y el suyo porque, asegura entre risas, “no encontró otra manera de vivir la vida”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad