Con el 'tumbao' de Delirio se resocializan los jóvenes del Buen Pastor

Diciembre 22, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Fundación Delirio e ICBF, a ritmo de salsa, promueve valores y habilidades a jóvenes privados de su libertad.

[[nid:604384;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/12/ep001219940.jpg;full;{Fundación Delirio e ICBF, a ritmo de salsa, promueve valores y habilidades a jóvenes privados de su libertad. El programa A Paso Firme, realizó su cierre de actividades este año con una presentación artística en el Buen Pastor. Allí los jóvenes mostraron a sus familiares las destrezas adquiridas.Fotos: Jorge Orozco|El País}]]No solo es bailar salsa, no solo es mover los pies. Se trata del abrazo de la mamá, del beso en el aire para la novia, de los aplausos y el grito de la hermana, de romper la tarima con los compañeros que comparten el encierro. Desde el año 2015, la Fundación Delirio, junto  con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, viene trabajando el proyecto Paso Firme, iniciativa que  involucra, cada año, a 300 adolescentes vinculados al Sistema de Responsabilidad Penal del  Valle del Lili y Buen Pastor y que cumplen sanciones privativas de la libertad. En este espacio la salsa, el ‘choke’,  el pop y  el  hip-hop  son los motivadores para promover los valores y habilidades para el desarrollo humano y artístico de estos adolescentes. “Este es un programa de prácticas restaurativas a través del baile, el circo y la música. Esto  no es un taller  de baile. Este es un ejercicio de formación de formadores. Nosotros tenemos un colectivo de 30 personas que vienen y preparan a los jóvenes para que ellos se capaciten y reediten un poco sus valores”, cuenta Andrea Buenaventura, directora de la Fundación Delirio.  Comenta  que cuando estos jóvenes encuentran su talento se dan cuenta que sí hay un futuro. “Somos un país muy violento, una ciudad muy violenta, en el marco de los talleres se presenta una que otra riña. Estos muchachos tienen muchos dolores internos y entonces el grupo de Delirio les entra con la música y el baile para poder  disolver esos actos”. William Marmolejo, director del Centro de Formación Juvenil Buen Pastor sostiene que a Paso Firme  es un proceso que  ayuda a estos jóvenes  a fortalecer su confianza, el trabajo en equipo y sobre todo su resocialización. “Recordamos a un joven que participó en el proyecto, salió de aquí y montó una escuela de baile de su casa, hoy ya tiene  alquilada la caseta comunal del barrio donde le  enseña a bailar salsa a los niños y jóvenes del sector”, comenta.  Marmolejo dice que no solo es bailar, el proceso incluye el aprendizaje de este tipo  montajes, la creación de la coreografía, hacer un show con formato profesional. “Es tener un conocimiento al salir de  acá”.   Y suena Billie Jean... Cinco meses de ensayo dos veces por semana, cuatro horas al día, se simplifican en  siete minutos sobre el escenario.  Son ocho funciones, una por cada casa que alberga a un grupo de muchachos del Buen Pastor: Los Intocables, Ritmo Urbano, Héroes Urbanos son algunos de ellos. El escenario es el comedor del Buen Pastor. La tarima instalada con  luces robóticas, humo y cabina de sonido, parece un montaje de una discoteca planetaria enclavada a la fuerza en un ordinario salón. Abajo, entre el público  la familia,   la mamá, la hermana, la novia, todas mujeres. Solo se ve un  hombre  ya entrado en años en medio de las cerca de 80 personas que están ahí. “Allí viene, míralo, míralo, se cortó el pelo. Se ve  nervioso. Hola mijo, que saludes de su papá. Aquí le traje un mecatico, ahora hablamos”, le dice la madre a uno de los jóvenes que se sube al escenario.  Arriba, en la tarima, cuatro muchachos vestidos de blanco. El quinto de ellos   es ‘trans’ es el único que lleva un vestido de boleros y lentejuelas, es el más nervioso de todos. Es el que más brilla.  A pesar de los  peinados extravagantes, de los ‘piercing’ y tatuajes, de las poses de gánster, todos tienen mirada de niño,  acentuadas  por   el pavor que les produce la  tarima.  Y suena Billie Jean de Michael Jakcson, sale el humo, las luces vibran y el equipo de amplificación suena nítido, los pelados tienen la actitud, la sonrisa, algunos pasos son erráticos pero eso no importa el show debe continuar. “Ojalá que esto le sirva, que esto lo saque de las malas compañías, que levante camino. Yo sabía que él puede  hacer cosas buenas”,  le dice una madre emocionada a otra. Alcances del proyecto  El Programa Paso Firme  se realiza  en alianza con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF,  desde 2015 y se lleva a cabo en los Centros de Formación Juvenil Buen Pastor, Valle del Lili y la Corporación Juan Bosco. Un total de  450 jóvenes impactados en las tres  instituciones y 81 horas de talleres desarrolladas en este año es el balance, con la participación de un grupo de tres  facilitadores, una  trabajadora social y un   coaching.

 

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