Cómo tener un perfume único y hecho a su gusto

Mayo 07, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Claudia Liliana Bedoya
Cómo tener un perfume único y hecho a su gusto

A partir de la fórmula de su perfume, usted puede solicitar la producción de cremas humectantes, velas y jabones líquidos.

The Lab es un pequeño laboratorio de fragancias ubicado en Casa Allegra, en El Peñón.

Rara vez se puede encontrar un aroma a nuestra medida, que sea un reflejo de nuestra personalidad y estilo..., y si lo tenemos es porque el olfato nos ha guiado hacia la elección de un perfume que se ajusta a ello, pero que otra persona también puede tener. Pero, ¿qué tan complejo, en términos de tiempo y economía, puede resultar crear un perfume a nuestro gusto? Nada, sólo disponer mínimo de 45 minutos e invertir el mismo dinero tal vez menos de lo que gasta cuando pide su perfume de catálogo o lo compra en la tienda más exclusiva.Aunque crear un perfume suene a un sofisticado proceso químico, en The Lab, un pequeño laboratorio de fragancias ubicado en Casa Allegra (El Peñón), la tarea va guiada por el olfato, las emociones y la asesoría de Mario Galindo, responsable de esta propuesta pensada para que cada persona cree su propio ‘olor’. “Aquí llegan verdaderos fanáticos del perfume como personas que no pueden usar perfumes convencionales porque tienen problemas en la piel y la ventaja es que todo es natural. No hacemos ni agua de tocador ni agua de perfume, lo único que utilizamos es la esencia natural con alcohol y un mínimo de fijador para que no se evapore tan rápido”, explica Galindo.Así se hacenEl primer paso en la creación de un perfume es la selección de los aceites esenciales que lo integrarán. Aquí el olfato debe enfrentarse a 30 variedades entre maderas fuertes y/o sutiles, florales y cítricos.Lo ideal es repasar todas las opciones para encontrar aquellas que más me gusten. En este viaje de olores el aliado fue el café molido, que debí oler para limpiar el olfato antes de exponerme a cada esencia. Hecha la primera exploración, el resultado termina con ocho aceites: gardenia musk, posidonia, mandarina sicilia, lima y cedro, baya rosa, limón de sicilia, applewood y pomelorosa.Esa fue una peculiar elección que debía decantarse aún más y que concluyó a punta de olfato con lima y cedro en la gama de las maderas y limón de sicilia en materia floral, como la base central de mi perfume. La indecisión estaba entre dos aromas que darían el toque dulce: applewood y pomelorosa. El complemento buscado era un toque dulce, sutil y casi imperceptible. Las dudas seguían. Entonces, Mario intervino como alquimista: en dos recipientes puso algodón. A la muestra 1 le colocó lima y cedro, limón de sicilia y applewood. Y a la 2 lima y cedro, limón de sicilia y pomelorosa. Dejamos que se mezclaran en sus respectivos recipientes y el olfato volvió a jugar, elegí la 2: lima y cedro, limón de sicilia y pomelorosa. Sin embargo, para no cometer errores, Mario frotó el algodón de la muestra sobre mi piel para que, como dueña de mi olor, identifique si es lo que deseo. Cumplida la prueba de percepción viene el verdadero proceso de creación y aquí es necesario transformar un poco el atuendo y tener como aliados unos guantes y una bata blanca. Hecho el ritual, aparece en escena una probeta en la que se mezclan los aceites esenciales y que luego usted mismo verterá en el frasco de vidrio en el que será envasado su perfume, se adiciona alcohol, el fijador y, dependiendo del color que desee, se agregan las gotas de colorantes necesarias. Luego se filtra y pasa por un proceso de mezcla centrifugada y posterior sellado con el atomizador. Se lava la parte exterior del envase y viene el toque final: bautizar la fragancia. ¿Cómo hacerlo? Sencillo, con el nombre que usted considere. Este se imprime sobre una etiqueta en la que queda constancia quién es el creador, en qué fecha se realizó y cuál es la composición. Sin embargo, dos días después puede regresar a The Lab por un cambio de envase y, si es necesario, “hacer una corrección de la mezcla, porque es importante que el usuario se sienta identificado con el olor. Se busca satisfacción del 100%”, dice Mario. La prueba de fuego será en la calle, cuando surjan comentarios como: “¡Qué bien hueles!”.

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