¿Cómo potenciar la creatividad de los niños?

Marzo 03, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Una nueva metodología denominada ‘El Taller de los exploradores’ da pautas a padres y maestros para potenciar la creatividad de los niños.

Los niños al cumplir los 7 años han perdido el 90 % de su habilidad creativa, según un estudio de Harvard. Esto se debe a que los padres y educadores preocupados por llenarlos de conocimientos no les permiten explorar por ellos mismos.Dejar a los niños ser niños, permitir que puedan explorar y propongan cosas nuevas es la filosofía de la metodología ‘El Taller de los exploradores’. Es una iniciativa planteada por Natalia Gutiérrez Ibáñez, ingeniera industrial de la Universidad de los Andes, especialista en Innovación y Desarrollo de Nuevos Negocios de la Universidad Externado de Colombia.Natalia es madre de dos niños y líder de Inmersiones Creativas, un programa para que padres y educadores de instituciones privadas y públicas potencien la creatividad de los niños, en vez de inhibirla.A veces los padres le compran solo libros infantiles a sus hijos. Puedes darle un libro de un pintor famoso, de animales, de valores, no limitarlos a la saga Disneysino a otros que los motiven a pintar sus propuestas. Deles acuarela, crayolas, arena de colores.Cuando se le compra un juguete a un niño, lo primero que le dicen los papás es: “Ven te lo destapo”, “Espera porque lo dañas”, “Yo te digo como funciona”. Así no lo pueden disfrutar como ellos están pensando. No les diga cómo funciona ni para qué es, para que el niño sea quien le invente un uso y deje que lo mezcle con otro juego. Ya después sí dígale: “Qué te parece si lo utilizas así”.El juguete para un niño es compañía, apoyo moral. Su uso se construye a partir de lo que ellos creen que es, no de lo que sus papás consideran.La recursividad tiene que ver con la creatividad. Con enseñarles a los niños a hacer sus propios juguetes. Si el niño pide un juguete, el padre puede, en lugar de ir a comprarlo, motivarlo a fabricarlo juntos con papel o material reciclado. Así, este aprenderá que no sólo a través del dinero se consiguen las cosas. Y cuando se enfrente a un reto en el colegio o en su vida buscará una solución. Ejemplo: Bolos hechos con tarros de leche y bolas de Icopor.La tecnología es un buen aliado si se sabe usar. No debe convertirse en un elemento que utilizan los padres para distraer a sus hijos cuando están ocupados. Tampoco su uso debe exceder lo cinco minutos diarios. Se les puede incentivar el uso del Ipad con juegos de asociación de parejas, sonidos de animales, incluso en bebés, pero supervisados por el adulto.A los niños hay que inducirlos al diálogo. Algunos cuando llegan del colegio y sus padres les preguntan: “¿Cómo te fue hoy?”, seguramente responderán con un seco “Bien”. Por eso hay que motivarlos a ese ejercicio diario con el ejemplo. Es decir, que sean los padres quienes le narren su día a sus hijos, con muchos detalles, para que ellos tengan la confianza de hacer lo mismo.“En ‘El Taller de los exploradores’ se prohíbe el uso de delantales en los niños. Les pedimos a los padres una muda de ropa que puedan manchar, para que los chicos pinten y hagan sus exploraciones libremente. Para ellos no hay nada más incómodo que un delantal, el plástico los acalora, se les corre, no disfrutan la actividad”, dice Natalia Gutiérrez.Con los papás, un plan fácil de domingo que incentiva la creatividad en los niños, es invitarlos a amasar galletas. Sólo se requiere de una harina especial, más 1/2 libra mantequilla y medio litro de leche. La idea es que se mojen, manipulen la harina, revuelvan y hagan las figuras que quieran, ¡ojalá sin moldes!Para los bebés resulta muy gratificante un ejercicio de exploración con agua, Maizena y algunas figuras de colores. Se deja que el bebé meta la mano en esa sustancia harinosa y suave y busque las figuras. Todo bajo la supervisión de un adulto, claro está. La idea es que aprendan a afrontar los miedos y situaciones desconocidas.Algunos niños tienen temores a enfrentarse con determinadas situaciones, hay que animarlos (no forzarlos) a que lo hagan.Para que los niños aprendan a contar los números del 1 al 6, se puede recurrir a un juego: Con un dado que en lugar de pepitas tiene los números dibujados, se le pide al niño que lo lance y que indique con figuras de colores (a cada número le puede corresponder un color) cuántas figuras debe coger de acuerdo con el número que le salió. Así van a jugar toda la semana y al final de esta lo sorprenderá, ¡Ya sabrá contar hasta 6!Algunas veces se les dan a los menores de dos años libros con mucho texto. Es mejor darles uno con muchas imágenes, para que ellos mismos las interpreten a su manera cuando aún no saben leer. Otro juego infaltable en casa es el Lego, desarrolla el agarre de la pinza, refuerza colores, tamaños, números y promueve el concepto espacial.Durante los primeros 7 años de vida la música es fundamental en el desarrollo neuronal de un niño. Por ejemplo, cuando esté jugando con el Lego o con otros juegos que impliquen mucha concentración, ponerle música sin letra, ya sea clásica, de flauta, o una marcha, se disparará aún más la recepción neuronal del niño y agudizará su atención.El cerebro de los niños contiene una habilidad innata para procesar la comunicación mucho más allá de las imaginaciones de los adultos. Intrínsecamente contiene los canales que controlan todos los tipos de métodos de comunicación. Se puede decir que la felicidad y el éxito de nuestros niños del futuro dependen por completo de que esta facultad desconocida sea o no bien utilizada.“Los niños están llenos de sorpresas, uno se encarga de limitarlos con frases y actitudes como: ‘Ojo a la norma’, ‘Ojo al límite’, ‘Ven, que tú no sabes’, ‘Así no es’, ‘Mira que lo vas a dañar’, ‘El 1 va antes que el 2’ y no les permitimos mirar las cosas desde su perspectiva, limitándolos a la manera en que los adultos vemos el mundo”, dice Natalia.Despertar creativo

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