Cómo hacer realidad sus sueños en el 2017

Diciembre 23, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Zorayda Lenis Rengifo | Reportera de El País
Cómo hacer realidad sus sueños en el 2017

Especialistas sugieren una serie de pasos para lograr que las metas del próximo año se cumplan. Propósitos saludables.

Todos tenemos sueños por cumplir. Pero hay una gran diferencia entre quienes los hacen realidad y quienes se quedan en el punto de partida o a mitad del camino.  Esa diferencia tiene qué ver con el miedo, una sensación que se teje desde la infancia, con base en experiencias propias o ajenas.  Así lo deja claro Sandra Patricia Losada, médica entrenada en técnicas de medicina mente-cuerpo de la Universidad de Harvard y coordinadora médica del Programa Medicina Mente-Cuerpo del Centro Médico Imbanaco, quien asegura que “cuando las personas se dejan invadir por este sentimiento de desconfianza, sienten miedo a intentarlo, a fracasar, a perder algo, a quedar mal o a arriesgar, lo que frena la consecución de sus objetivos”.  Por eso, ahora que termina el 2016 y comienza un nuevo año, una etapa en la que las personas suelen proponerse metas, los especialistas sugieren una lista de propósitos que pueden favorecer la salud, mejorar las relaciones interpersonales y llenar el espíritu de satisfacción. Limpie su mente.  Según Esteban Jaramillo, especialista en manejo del estrés y respuesta a la relajación de la Universidad de Harvard, del Programa Medicina Mente-Cuerpo del Centro Médico Imbanaco, hay que tener en cuenta que la mente no puede convertirse en un basurero. “Límpiela de pensamientos negativos o de las experiencias nefastas del pasado”, enfatiza.Alimente su espíritu.  Puede ser a través de la oración, la lectura o cualquier cosa que llene su alma.Haga lo que le gusta.  Según Losada un ejercicio muy provechoso consiste en que “escriba una lista de lo que le gusta hacer. Puede ser pasear con sus hijos, bailar, ir a cine, visitar a sus amigos, oir música, hacer crucigramas, viajar, escribir poemas, etc., y luego comience a hacer al menos una cosa de esas a diario”. Atienda sus sentimientos.  Identifique los sentimientos que le proporcionan más tranquilidad para que los potencie.Libérese de apegos. “Abrace la libertad –aconseja Jaramillo-- y no se aferre a nada. Suelte los momentos tristes y las traiciones, y veálos simplemente como parte de su transformación”.Sea asertivo.  Cuide no solo el contenido de lo que dice sino la forma en que lo dice, la cual tiene qué ver con el tono de la voz y sus inflexiones que denotan cierta intención. Establezca un diálogo respetuoso con los demás y hábleles siempre con el corazón y desde el amor.Fluya.  “Acepte la vida tal como es y entienda que el cambio es inherente a la vida”, comenta Jaramillo.Vuelva a ser niño. “Recupere la lúdica a través del niño interior que hay en usted. Saque a flote su sentido del humor y permítase sorprenderse con las cosas sencillas de la vida”, anota Losada. Medite. Observe y tome conciencia de cada situación y de cada momento, de cómo respira, de lo que come, de la naturaleza, entre otras cosas.Aliméntese sanamente. Asuma el consumo de alimentos como un acto sagrado, en el que le provee al cuerpo los nutrientes que necesita. Y como tal, asegúrese de alimentarse en el entorno adecuado, que no es precisamente viendo las noticias o discutiendo, sino en plena armonía. Por otro lado, tenga en cuenta que el ADN de los alimentos se fusiona con el ADN del cuerpo. “Así que procure que un 70% de su dieta corresponda a alimentos alcalinos o provenientes de la naturaleza como las frutas, las verduras, los granos y las hortalizas. Solo un 30% debe corresponder a los ácidos, como la leche, los huevos, las carnes y todos lo de origen animal, que son los que causan inflamación y por lo tanto enfermedad, así como a los neutros, que son naturales pero requieren cocción. Tal es el caso de los fríjoles, el arroz, la papa y el plátano, entre otros”, explica Losada.  Incluya además la fibra, presente en semillas como la chía y el ajonjolí o la cáscara de las frutas.Haga deporte. Practique una actividad física regularmente. Pero que sea un deporte de su agrado, que le genere suficiente goce. Done algo. Realice actividades desinteresadas en favor del prójimo que fortalezcan los vínculos sociales. Regale un saludo amable, una visita, un abrazo, no tiene que ser algo material. Brinde ayuda intrafamiliar. Tal como lo comenta Losada “es posible que usted le brinde apoyo a instituciones como hogares infantiles o ancianatos, pero no olvide que en todo círculo familiar hay personas que también tienen necesidades. Ofrecerles apoyo fortalecerá los lazos afectivos y la estructura familiar”.

La importancia de agradecer

Agradecer se considera la base de la prosperidad; brinda paz interior y anima a seguir adelante.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad