Colectivo de artistas se toma las calles para dibujar a Cali

Colectivo de artistas se toma las calles para dibujar a Cali

Mayo 09, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Santiago Cruz Hoyos | Reportero de El País
Colectivo de artistas se toma las calles para dibujar a Cali

Un grupo de artistas los miércoles y sábados salen a las calles para dibujar en público la cotidianidad.

Todos los miércoles y sábados, a partir de las 4:00 de la tarde, usted se podría topar con una escena curiosa: habitantes de la calle que dejan las drogas a un lado, casi olvidadas por un momento, mientras dibujan embelesados; o posando como modelos de artistas.  - Es una de las experiencias más bonitas y poderosas que hemos vivido, dice Alfonso Renza. Alfonso, cuyos ancestros son italianos, nació en Cali hace 51 años. Creció en una familia en la que tanto sus hermanos y padres pintaban, o dibujaban, pero nunca se tomaron aquello como un oficio. Su papá de hecho es contador público. Alfonso, en cambio, sí se tomó el asunto en serio: es artista. Estudió en Bellas Artes, después en la Universidad del Cauca – vivió en Popayán– hizo un doctorado en España, donde se quedó 15 años, y hace unos meses regresó a Cali para cuidar la salud de sus padres.   - Y me fui quedando.  Estando en su casa, y literalmente cruzado de brazos mientras pensaba en cómo rehacer su vida, se le ocurrió una idea. Cuando vivió en Madrid y en Valencia le era común encontrarse en la calle a artistas desarrollando su obra.  Quizá aquello se debe al legado cultural de la Europa vieja, dice, pero es muy normal que en una calle o en un parque alguien, incluso un artista reconocido,  esté pintando un cuadro o haciendo una escultura. - Los artistas en Europa utilizan las ciudades como su taller. El recuerdo lo asoció a una especie de necesidad que notó a su llegada a Cali. En algún momento – no tiene idea por qué -  ese reconocimiento artístico de la ciudad en los 60 y 70, después de las bienales de arte gráfico que realizó el Museo La Tertulia,  desapareció. O se diluyó. Cali era reconocida por su arte, en especial por el dibujo (Pedro Alcántara por ejemplo) y ahora en cambio todo el mundo habla, solo, de salsa. O de mujeres bonitas. ¿Por qué?  En parte para recuperar la tradición artística de la ciudad, y  para ofrecerle a los caleños algo que no tienen -  la posibilidad de pintar en la calle junto a artistas - a Alfonso, entonces, se le ocurrió crear un colectivo: Cali se dibuja. La idea la comentó en un café del centro con el acuarelista Pablo Valderrama, quien aceptó unirse de inmediato. Era viernes. El miércoles siguiente ya estaban en el barrio San Antonio, papel y lápiz en mano. El grupo creció tanto que ahora se divide en dos. Unos salen a dibujar  los  miércoles y otros los sábados, siempre desde las 4:00 p.m. Se les ve en el bulevar del río, o en el centro, o en algún parque. Pintan la ciudad: los monumentos, las fachadas de las casas, los jugadores de ajedrez de la plaza de San Francisco, los jubilados que ya no tienen dónde sentarse en la Plaza de Cayzedo porque a algún ‘sabio’ se le ocurrió que quitarlas era la mejor manera de espantar a la las prostitutas, que también pintan junto a los locales comerciales, los lustrabotas, los cafés,   los vendedores de lotería, la naturaleza, la fauna urbana:  perros, gatos,  pájaros.  -  Somos cronistas urbanos. A través de nuestros dibujos damos testimonio, condensamos la memoria, de una época determinada. También, al dibujar en la calle, hay una intención de visibilizarnos. Que la gente sepa que Cali es una ciudad de artistas. Además salir es una ruptura con ciertas vergüenzas, ciertos miedos, inseguridades. No todos los artistas salen a  dibujar. La gente no se expone fácilmente, dice Alfonso mientras se toma un café. Para seguir contando la ciudad a través del dibujo, en todo caso,  invitan a otros a que se les unan en las calles, no importa que no sean artistas: médicos, estudiantes, los jubilados, los jugadores de ajedrez, vendedores de cds, los tramitadores de pasaportes, los habitantes de la calle. Todos. Basta el placer por dibujar. -  Ese creo que es uno de los aspectos más importantes de este ejercicio en el que conservamos la memoria de la ciudad:  voluntariamente se nos acercan personas como los – mal llamados-  habitantes de la calle, o jovencitos que tienen problemas con la drogadicción, y nos piden papel para dibujar. También se nos acerca gente que quiere que la retraten, y la retratamos, o que desean aprender a hacerlo.Somos un colectivo artístico abierto para todos. Queremos poner a dibujar a la gente. Dibujar es un ejercicio de introspección. Un acto sincero. Nadie miente mientras dibuja. Lo que está ahí en el papel es reflejo de lo que hay en el interior de cada persona. Dibujar es también un acto para conocerse, confrontarse. Dibujar es encontrarse con uno mismo. En los próximos días los integrantes de Cali se dibuja se montarán al MIO. Quieren dibujar a la gente mientras viaja por la ciudad y que la gente que viaja, dibuje. 

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