Claves para mejorar la educación en Colombia

Claves para mejorar la educación en Colombia

Abril 17, 2016 - 12:00 a.m. Por:
María Teresa Arboleda Grajales
Claves para mejorar la educación en Colombia

Profesores mejor preparados, clases más atractivas que despierten el interés de los estudiantes, salir más del salón e incluir la lúdica y las TIC en la enseñanza son propuestas de expertos para mejorar el nivel de educación en el país.

Esta semana   se realizó  en colegios públicos y privados de Colombia  el Día de la Excelencia Educativa,  o ‘Día E’, en el que se evalúan aspectos como el progreso y  eficiencia de las instituciones, cómo se desempeñan, su  ambiente escolar, resultados de  las pruebas Saber 11 y  el número de  estudiantes que pierden el año. Tales indicadores componen el  Índice Sintético de la Calidad Educativa (ISCE), que se califica de 1 a 10.  

Esto se hace por segundo año y los  resultados fueron mejores a lo esperado, porque la  meta en primaria  era de un ISCE de  5,24 y se   llegó a 5,42; en básica secundaria se esperaban 5,12 y se alcanzó el 5,27, y para educación media el objetivo era 5,86 y se logró 5,89. 

 Pese al esfuerzo del Gobierno Nacional,  aún falta mucho por mejorar, ya que en pruebas como las    del Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes (Pisa) en 2014, que hace la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), Colombia estuvo en los últimos lugares.

 El País habló con expertos de organizaciones educativas, quienes  recomiendan diversas  estrategias para   subir la nota en materia educativa.

Entender la educación  como  sector de primera categoría

Así lo plantea Patricia Camacho, gerente de Educación de la Fundación Compartir, quien reconoce que el Ministerio de Educación Nacional  viene haciendo ajustes valiosos que se traducen en  mejoras frente a años anteriores, pero no se tocan  decisiones  profundas ni de fondo, por lo que todo lo  que  se haga serán paños de agua tibia. Hay que dejar de hacer  cosas pequeñas buenas, pero que son coyunturales  y se pierden en el tiempo, es   necesario asumir la educación como factor de desarrollo, al cual no se le pueden recortar los recursos.   

Al respecto, cabe recordar que alrededor del 4 % del  PIB  se destina para educación en colegios públicos del país, según Ekaterina Cuéllar, investigadora de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif. Esto equivale a unos $32 billones al año, y aunque es la mayor inversión en América Latina, después de Argentina, “estos esfuerzos no se han visto acompañados por mejoras sustanciales en materia de calidad”, agrega la profesional.

Cualificar  los docentes y recurrir a las  TIC y a  la  lúdica

Walter Mendoza Borrero, decano de la Facultad de Educación de la Universidad de San Buenaventura Cali, afirma que si se tienen maestros  capacitados en sus áreas de trabajo, es lógico que esto se  traduzca en un buen aprendizaje de los estudiantes. 

Ojalá esta formación se oriente a maestrías y doctorados que le permitan realizar investigaciones en el aula, para que esté en capacidad de identificar los problemas de aprendizaje que se  le presenten a sus alumnos,  de planear procesos, de sistematizar situaciones particulares en el aula para responder  a las necesidades en el  aprendizaje de sus estudiantes.

Lo ideal es que esa capacitación sea en las áreas que dicta, por ejemplo, una maestría de profundización o énfasis en una área del conocimiento que maneja. Si enseña español, un posgrado en literatura o lingüística serían indicados.

También, la asignación académica debe hacerse de  acuerdo con el área de formación: porque  hoy encontramos   biólogos enseñando matemáticas, sociólogos dictando  lengua castellana, y esto redunda en una formación deficiente del estudiante, al no tener un profesor formado en la materia que  enseña.

Maestros más  creativos que salgan del salón

El Decano de la San Buenaventura recomienda rescatar el juego como  elemento didáctico, sobre todo, en la escuela primaria, porque  “nos da múltiples posibilidades  de aprendizaje,  de asumir roles diferentes,  de pensar como el otro, de sacar sus propias conclusiones. El niño debe encontrar agradable y placentero su aprendizaje y no ver clases acartonadas. Para ello se requiere mucha creatividad por parte de los docentes para lograr  motivar a los estudiantes”.

Otra estrategia efectiva es salir  del aula de clase con más frecuencia, visitar sitios de interés como museos, zoológicos, bibliotecas, porque estas actividades son mucho más productivas que quedarse en el salón por largas horas. 

Paralelo a esto es fundamental incluir más la enseñanza de una lengua extranjera porque permite acercarse a otras culturas. Y de ser  posible, incentivar la realización de  intercambios internacionales.

Por otro lado, el aprendizaje debe partir  del contexto de los alumnos, de sus necesidades: para qué les  sirve un tema específico, cómo lo pueden aplicar a su  vida, es decir, se deben dictar clases más contextualizadas, más vivenciales, que les genere mucho  interés.

También, dice, se deben incorporar más a las clases las tecnologías de la información y la comunicación, TIC, por ejemplo, con el celuar,  la tablet, jugar con aplicaciones de internet, buscar qué nos dicen respecto a un tema de interés. Muchos profesores les prohíben a los jóvenes usar su celular en clase y la idea es hacer un uso adecuado del mismo.

Mejorar en lectura y  escritura 

Para Daniel Uribe Parra, subdirector técnico de la Fundación Corona,  la educación es como una escalera que pasa por la primera infancia, la  básica primaria, la secundaria, la media, la educación terciaria (universitaria y formación técnica) y el mundo laboral y tiene como objetivo generar ciudadanos íntegros, integrales y competitivos. El directivo expone las siguientes estrategias, las cuales  se deben trabajar de forma integral:

1.  El desarrollo de competencias duras o básicas como la lectura, la escritura y las matemáticas, que  son claves para adquirir las bases que permitan transitar  adecuadamente a lo largo de la mencionada escalera educativa.

2. Desarrollo de competencias transversales o socioemocionales como la comunicación, el trabajo en equipo, el liderazgo, la participación y la resolución de problemas. Esto es vital para que los niños y jóvenes se desenvuelvan en la sociedad. 

3.  La orientación socio ocupacional, es decir, el proceso para que las personas tomen decisiones informadas en las diferentes etapas de transición, de la educación básica a la media, la media a la terciaria y luego al mundo laboral. Analizando tres componentes: la importancia del autoconocimiento, las oportunidades y beneficios del mundo educativo y las necesidades y oportunidades que tiene el mundo laboral.

Así las cosas, de aplicarse las anteriores estrategias, Colombia subirá la nota en educación.

Revisar  contenidos  Ciro Parra,  decano  de la Facultad de Educación de la Universidad de La Sabana, afirma que  la buena formación de los docentes no es solo cuando empiezan a laborar, sino que debe ser continua y en dos frentes: pedagógico y didáctico, que se refiere a cómo  tiene que enseñar, y disciplinar, relacionado con lo que tiene que enseñar. Recomienda  hacer una  actualización de los contenidos de enseñanza, pues hay cartillas o libros con información desactualizada, que están revaluados, y otros que  no tienen mucha utilidad. Afirma que   se  está  orientando  mucho la enseñanza al desarrollo de competencias, lo cual es necesario, pero no hay que dejar de lado los contenidos, porque va en detrimento de la  apropiación de conocimeintos.Se debe apoyar,favorecer y estimular  el desarrollo infantil y la familia como soporte del proceso educativo; los niños que no tienen redes de apoyo tienen retrasos en su desarrollo físico- afectivo y su aprendizaje se afecta.

 

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